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martes, 14 de junio de 2022

Francisco Umbral y el Real Madrid

A comienzos de año, en las paginas del diario El País, Manuel Jabois entrevistaba a Michel (https://elpais.com/deportes/2022-01-18/cuando-me-fui-del-campo-en-pleno-partido-senti-lo-que-sentire-cuando-muera-estoy-en-paz.html). Entre los recuerdos de su “espantada” del Bernabéu (https://soymadridista.com/2018/09/22/la-espantada-de-michel/) y sus inicios en el club, el periodista cambia de tercio para preguntarle sobre un escritor: 

- Tuvo de vecino a Francisco Umbral.

- Desde 1994 hasta 2007, cuando murió. Y no me devolvió nunca el saludo. ¡Nunca! [se parte de risa] Pero un día nos encontramos en casa de un amigo común, se me quedó mirando y dijo con esa voz suya: “Tú eres el vecino futbolista”. Nada más. Seguimos viviendo al lado de María España, su viuda, una mujer maravillosa.

No se exactamente la relación que pudo tener el escritor con el futbol. Y mas en concretamente con el Real Madrid. Pero al hilo de esta curiosa anécdota recordé una columna que años ha, cuando aquel colaboraba con la revista Interviú, publicó en sus paginas. Dentro de una serie de artículos denominados “Los cuerpos gloriosos”, y que años mas tarde repetiría en las paginas del diario El Mundo, glosaba la figura de determinadas personas. En mayo de 1985 la columna tuvo un cambio. En lugar de una persona paso a hablar de once. Concretamente sobre el equipo del Real Madrid, que en esas fechas ya era campeón de Liga, con un equipo que rompió un lustro sin éxitos ligueros, y estaba en vistas de ser campeón europeo. Dejemos que las palabras de Umbral vuelvan a lucir en este panegírico que dedico al equipo blanco. 



Los cuerpos gloriosos, hoy, son once en lugar de uno. Los once campeones del Real Madrid, más los  reservas que se quedan en la grada. Al margen de victorias y de UEFAS, Molowny y Mendoza han conseguido hoy un equipo que está entre los primeros de Europa y que, sobre todo, está a la altura de sí mismo. A la altura del Real Madrid que fue. Gordillo, Gallego, Hugo Sánchez, Butragueño, Santillana, Valdano, todos, parece que se han ensamblado en una armonía  blanca y morada con la violencia  inteligente de los mejores  tiempos. El Real Madrid, durante el  anterior Régimen, que aquello sí  que era un Régimen, hubo de soportar el emblematismo dudoso de ser representativo de una oligocracia mafiosa, invicta y señorita. Uno, que vive cerca del Bemabéu, ha visto siempre cómo la multitud gremial de Cuatro Caminos, ciudad sagrada del socialismo, cómo el sindicalismo sumergido de Tetuan de las Victorias acudía al estadio, desde las bocas del metro (una masa caliente aún de ferrocarril subterráneo), para ver ganar o perder  a su Madrid.  

Otra cosa era el minué de la tribuna, donde se alternaba incluso con caudillos y caudillas, pero aquellos millones de taxistas y tapiceros iban a ver buen fútbol, por pasión estética, y, naturalmente, a ver ganar al  Real Madrid, por pasión ética, que ya dice Rubert de Ventos, el filósofo amigo, que la ética no es sino un  conjunto de normas utilitarias. El Madrid era y es ético porque es práctico, porque es fáctico, porque es bueno. ¿Bueno  para qué? Para ganar partidos y  campeonatos. Siempre nos pareció facilona y blandulona la especie de que la  gente, cuando entonces, iba al fútbol porque la dictadura les había drogado de Real  Madrid.  ¿Y ahora? No. El personal participa numerosamente en las convocatorias políticas, pero sigue yendo  al fútbol varias veces por semana, y no al fútbol  como sustitutivo de la política, sino como estilización de  sus vidas, como depuración de sus informuladas estéticas. Siempre lo sospeché: el fútbol, que se nos  presentaba como una épica (vicaria), era realmente una lírica. 

La gente que no se estiliza con Visconti o Nabokov, se estiliza con la elegancia agresiva del fútbol, con la  intelectualización del músculo, con la complejización ajedrecística de un juego angloario que, en principio, parece basado exclusivamente en la patada. La suma de toda multitud nos da un poeta, y ese poeta necesita  exaltarse con la metáfora de un político o con un gol de Butragueño. He hecho un reciente viaje con el  legendario Helenio Herrera, y le he recordado que yo viví, en los tontos y lluviosos cincuenta, siempre cantando bajo la lluvia, el Real Valladolid de HH. Helenio, aparte de un dandy de otro tiempo, es un intelectual del fútbol, el primero que cerebralizó este deporte en España, deporte que, antes de él, sólo era  "furia española" y patadón de Zarra. Esa intelectualización de un juego pedestre, y no sólo literalmente, es algo que ha ido a mayores. El fútbol, hoy, es un ajedrez dinámico. Y el fútbol del Real Madrid, tan brillante últimamente, no es sino la estilización, la poetización de la agresividad, la fuerza y la locuacidad de las  masas. Once cuerpos gloriosos expresan, más que la épica del  marcador, la lírica de las inmensas extensiones de la gente, que se ahúsa y depura (salvo algún botellazo que otro) en el recital de danza y mente que es una actuación del Madrid. 

(Revista Interviú 14-05-1986)


Ramón Mendoza, presidente del Real Madrid, hace la V de la victoria con la cual también forman los jugadores y cuerpo técnico de la plantilla madridista.  
(foto Pablo Vázquez)


miércoles, 5 de enero de 2022

Alfredo Di Stéfano y el Super Balón de Oro (y 2ª parte)

En el día de Reyes de hace 32 años Alfredo Di Stéfano recibía un gran regalo por parte del madridismo. Con un estadio Santiago Bernabéu lleno, un derby madrileño como testigo y con gran cantidad de amigos a su lado, el astro hispano-argentino era el centro de un gran homenaje. Si pocos días antes la revista France Football le había coronado con el Super Balón de Oro, el Real Madrid no se quiso quedar atrás. Aprovechando el partido liguero organizó este homenaje para otorgarle la Laureada del Real Madrid. La condecoración mas alta y exclusiva que se puede otorgar por parte del Real Madrid. Desde este blog queremos tener un detalle con los lectores y darles como regalo de reyes algo muy cercano a ese día.

Gracias a Shahan Petrossian que la publicó (en twitter @sp1873) tenemos acceso a una entrevista que dio Alfredo Di Stéfano a finales de diciembre de 1989. Sin embargo no es una simple conversación la que mantuvo con el periodista francés de France Football, Jean-Marie Lorant. Se trata de la entrevista posterior a ser galardonado con el Super Balón de Oro. Un premio que en la practica era ser considerado el mejor jugador europeo de la segunda mitad del siglo XX. Como quiera la entrevista era en francés, y el que escribe estas lineas no habla dicho idioma, tuvimos que tirar de traducción. Podíamos haber “tirado” de una traductor online y salir del paso, pero quisimos ser por un lado serios con la traducción a realizar y por otro poner en valor a dicho gremio, el cual realiza un gran trabajo no solo “pasando” palabras de un idioma a otro, sino dándole forma y sentido a las frases en su conjunto. Queremos agradecer públicamente la ayuda prestada por Carlos (en twitter @ElTraductorRM),  quien ha realizado el 99% del trabajo de esta entrada, y hace posible que podáis leer esta entrevista. No se que hacéis que no les seguís tanto a el como a Shahan en twitter. No os haré perder mas el tiempo y os dejo con la traducción de aquella entrevista. 

Di Stéfano: "Me hubiera encantado jugar ahora".

A sus sesenta y tres años, Alfredo Di Stéfano ha disfrutado de uno de los mejores días de su vida. El Super-Ballon d’Or de France Football ha ido directo al corazón de la antigua Saeta Rubia del Real Madrid. Un paseo de dos días con el futbolista más acompañado en este fin de año, el rey de pelo cano del plató de Téléfoot Dimanche.

- Alfredo, ¿qué le pareció la idea de un Super-Ballon d’Or?

- No estaba en España cuando me enteré hace unos diez días que competía contra Cruyff, Platini, Beckenbauer, Keegan y Rummenigge por este galardón. Me hizo muchísima ilusión.

- ¿Esperaba ganarlo contra sus rivales en este momento?

- (Sus ojos brillan con una pizca de orgullo) No, la verdad es que no. Es una recompensa extraordinaria después de tantos años, puesto que colgué las botas hace ya un tiempo. (Sincero y emocionado) No se puede hacer una idea de lo feliz que estoy. Es verdaderamente un gran honor, y dedico este "Balón" a todos lo que han votado por mí, a todos los que han organizado esta entrega, a todo el mundo. Lo que me apena es que en mi época no existía la televisión a color.

- ¿Por qué le apena?

- (Enciende el primer cigarrillo) Faltan imágenes de la época en la que yo jugué. Me doy cuenta cuando participo en una emisión de televisión, o cuando se repasa la carrera de algún jugador. Uno no es consciente de lo que hacían los antiguos jugadores en el campo, ha habido jugadores magníficos.

- ¿Cómo cuál?

- Podría simplemente citar los que se encontraban en el plató de su emisión. Masopust, Florian Albert o Eusebio son grandísimas figuras del fútbol.

- Eso no le ha impedido superar a jugadores más contemporáneos.

- Evidentemente no, pero ellos se lo merecían igual que yo. El problema en este tipo de votaciones es que solo hay un ganador. En cualquier caso, ellos son más jóvenes que yo, lo conseguirán algún día.

- Descríbanos en una palabra a sus rivales en esta votación: ¿Johan Cruyff?

 - Es el que más se parecía a mí por su estilo. Era delgado, muy rápido, y era un ganador. En el fútbol es difícil ser un gran jugador si no se tiene esa última cualidad. Y lo mismo vale para la vida.

- ¿Usted era un ganador?

- Siempre. Me encantaba ganar, pero también sabía perder.

- ¿Platini?

- Tenía muchísimo estilo, sus trayectorias en el campo tenían mucho sentido. Del centro del campo para delante, se convertía en un delantero de nivel, preciso. Sus faltas le permitieron conseguir grandes resultados. También era un jugador completo, que iba bien de cabeza. Por su rendimiento y su comportamiento en el campo, era todo un ejemplo.

- ¿Beckenbauer?

- (Con un tono de admiración) Él inventó un puesto, el de defensa líbero. Podría haber jugado sentado en una silla esperando a los rivales. Tenía mucha elegancia, facilidad con el balón y una gran autoridad en el campo.

- ¿Rummenigge?

- Un delantero puro, rápido, siempre en el sitio justo para marcar. Tuvo un rendimiento extraordinario en su puesto.

- ¿Keegan?

- Poseía una velocidad sorprendente y un regate vertiginoso. Siempre jugaba en equipo.

- Como usted. Usted ha sido, por lo que dicen, un compañero modélico. Albert Batteux siempre lo decía al hablar de usted.

- El fútbol es un deporte colectivo que se juega con once jugadores, y sin la ayuda de sus compañeros, un gran jugador no es nada. Es, al contrario, con un trabajo de equipo, cuando puede destacar.

- Ya que las imágenes que encontramos son muy escasas, ¿qué nos puede decir del futbolista de nombre Di Stéfano?

- Creo que tenía mucha energía y que sabía planificar mi juego. Me movía por todo el campo, en la defensa para ayudar a mis compañeros, pero también en ataque, ahí donde se colocaban los fotógrafos detrás de las porterías. Tiene que haber un 9 en esa posición para que marque los goles.

- ¿Cuántos goles ha marcado usted?

- (Modesto) Unas cuantas decenas. Ya no tengo la cifra en mi cabeza.

- Un periodista francés, Gabriel Hanot, escribió que usted era en sí mismo una táctica.

- Le conocía. Fue el precursor de la Copa de Europa. Aquello que dijo es un gran halago para mí. Mis cualidades y, sobre todo mi constitución, me permitían jugar en defensa y en ataque. Tuve la suerte de no conocer la fatiga.

- Si tuviera que jugar en un equipo hoy en día, ¿cuál elegiría?

- El Real Madrid.

- ¿Y de qué jugaría?

- De lo mismo.

- ¿Cómo jugaría?

- De la misma manera.

- ¿Sería posible hacerlo?

- Los grandes jugadores del pasado no tendrían problemas para jugar ahora, y pienso lo mismo en el sentido inverso. Maradona hubiera sido igual de extraordinario hace 30 años.

- ¿Él es el número uno sin discusión?

- (Maravillado) Es un artista. Cuando entrena y está en forma, no hay nadie mejor que él. ¿Le ha visto con el balón en los pies? Tiene una técnica formidable. Además, es un chico muy simpático.

- ¿El fútbol ha evolucionado mucho en los últimos 30 años?

- Ha cambiado. Los sistemas defensivos han mejorado mucho, se preparan mejor los partidos, y hay más concentración. Lo que falta son las individualidades. Cuando se juntan uno o dos en un equipo, y este juega de forma colectiva, es todo un éxito.

- ¿Nos podría dar un ejemplo?

- El AC Milan tiene dos o tres jugadores magníficos que saben ponerse a disposición de sus compañeros. No es casualidad que este equipo sea, de largo, el mejor de Europa ahora mismo.

- ¿Le gusta este equipo?

- Mucho.

- ¿Van Basten?

- También. Acaba de conseguir su segundo Balón de Oro. En unos veinte años, estoy seguro de que formará parte de una votación para otra superelección como esta. En el año 2000 podría ser, es una fecha muy bonita.

- En Téléfoot dijo que el fútbol era más bohemio antes. ¿Trabajamos menos?

- No, para nada. Quería decir que los comportamientos eran diferentes. Aprendíamos mucho mirando, observando. Teníamos, sin ningún lugar a dudas, más tiempo, algo que era un lujo.

- Como Johan Cruyff, ¿es usted un gran defensor del fútbol ofensivo?

- El fútbol es atacar, pero también hay que saber defender. Lo ideal consiste en alcanzar un cierto equilibrio, y después impregnarlo con un espíritu ofensivo.

- Alfredo, cuando repasamos su palmarés, vemos que es excepcional. Ganó, sobre todo, cinco Copas de Europa y nueve títulos de la liga española. ¿Con qué recuerdo en especial se quedaría?

- No tengo un recuerdo concreto, sino muchos. Ganar una Copa de Europa es un momento extraordinario, y cuesta mucho esfuerzo conseguirlo. Cuanto más queremos ganar algo, más difícil es.

- Se recuerda mucho la final de la Copa de Europa de Glasgow en 1960, que ganó el Real Madrid contra el Eintracht de Frankfurt por 7 goles a 3.

- Sí, yo marqué tres goles y Puskas, cuatro, pero no podría elegir ese partido. La primera Copa de Europa que ganamos contra el Reims también fue emotiva, porque perdíamos y remontamos, y después tengo excelentes recuerdos de River y de Millonarios de Bogotá. Junto con el Real Madrid, son los clubes de mi corazón.

- River Plate, donde debutó.

- Tuve la inmensa suerte de jugar en River Plate, que me enseñó todo. Me formé en aquella escuela argentina.

- El fútbol argentino ya ha dado a Di Stéfano y a Maradona. ¿Podemos pensar que habrá más?

- Hay jugadores extraordinarios en Argentina. Por desgracia, cuando tienen 20 o 21 años, se los quitan a los clubes, como si quitáramos a un niño de las manos de su madre.

- ¿Por qué nunca ha vuelto a Argentina?

- Volví varias veces para entrenar a Boca, River, pero mi familia y mi casa están en Madrid desde hace 36 años. Es ahí donde yo vivo. Solo hemos ido en viajes, digamos, de ida y vuelta.

- ¿No echa en falta haber participado en una Copa del Mundo?

- Estuve en Chile en el 1962 con España. Pero tuve una lesión en la espalda y no pude jugar. En 1950, hubo problemas políticos que impidieron que participáramos en la Copa del Mundo con Argentina.

- 1990, año de Mundial en Italia. ¿Qué equipos son sus favoritos?

- Es un poco pronto para decantarse. Sin embargo, Brasil y Argentina, en Sudamérica, e Italia, Holanda y Alemania, en Europa, me parece que son los que más posibilidades tienen. Junto con España e Inglaterra justo después.

- ¿Qué piensa de la selección de España?

- Es un equipo joven con mucha técnica. Si demuestra tener una voluntad suficiente, y si sabe aprovechar su talento, puede llegar lejos.

- Con el corazón, ¿cuál es su equipo favorito?

- Argentina, ¡por supuesto!

- Mientras que su cerebro le dice…

-...Brasil. Es la realidad si nos fijamos en los resultados. Los brasileños acaban de ganar a Holanda.

- No nos ha contado todavía a qué se dedica ahora.

- Hace ya un año que no entreno. Ahora soy periodista. Escribo artículos para Diario 16, unos seis al mes.

- ¿Sobre qué escribe?

- Sobre lo que veo, sobre los partidos a los que voy, sobre lo que pienso. Me gusta mucho, tengo facilidad para escribir. Solo me ha hace falta una pequeña idea y escribo toda una página.

- ¿Y cómo escribe?

- (Con un tono travieso) Con mucho cuidado.

- ¿De qué hablaba en su último artículo?

-Hablaba de la personalidad del jugador, y de su comportamiento jugando en casa o como visitante. Hay una diferencia del 40 %. Utilicé una imagen que es difícil de traducir en francés. Digamos que en casa el jugador debe ser un toro, y como visitante tiene que ser un miura: tiene que estar dispuesto a luchar diez veces más.

- ¿Irá al Mundial de Italia como periodista?

- Allí estaré, seguramente para una cadena de televisión.

- ¿Ya no quiere entrenar más?

- ¡Por qué no! Me gusta, pero es más fácil jugar al fútbol que entrenar.

- Si le hubiesen dado a elegir: jugar en su época o ahora, ¿qué hubiese preferido?

- (Sin dudar) Ahora.

- ¿Por qué?

- Todo. Primero, sería más joven, y el fútbol se ha convertido en toda una multinacional. Es mucho más interesante. El fútbol está presente en todas partes.

- ¿Se gana uno mejor la vida?

- No me refiero a eso. Para mí, el fútbol es un pasatiempos. Cuando uno empieza a jugar no piensa en el dinero. Eso viene después, cuando nos convertimos en jugadores profesionales. Para jugar, hace falta ante todo disfrutar y amar el fútbol.

- Alfredo, suponemos que ha pasado una agradable jornada hoy.

- (Último cigarrillo) Desde luego, muy agradable. Para mí será un día único en mi vida. Les agradezco de corazón que hayan organizado todo esto. He vuelto a ver a muchos compañeros, muchos amigos. Hemos comido juntos, hemos hablado de fútbol y hemos repasado algunos partidos de nuestra época.

- ¿Con quién ha hablado?

- Con todos. Fontaine, Yasin, Masopust... También he visto a Denis Law: un grandísimo jugador y muy divertido. Nos sentamos juntos en el Crazy Horse. Se parece al cómico estadounidense Danny Kaye.

- ¿Qué hizo con los Balones de Oro que ganó en 1957 y 1959?

- Están en una vitrina, en mi comedor. Para que se puedan ver bien.

- Y este Super-Ballon d’Or, ¿dónde lo va a colocar?

- Este no irá a una vitrina. Es el más bonito y el más importante de todos mis trofeos. Lo voy a colocar en una mesa de mi salón.

- ¿Tiene otro balón al que tiene un cariño especial en su jardín?

- (Sonriendo) Sí, es de mármol de Carrara; es una obra de un escultor catalán, Viladomat. Y en la base está escrito: «Gracias, vieja»...

[Jean-Marie Lorant] [France Football 26 de diciembre de 1989]

Asimismo la revista publicó una carta abierta de puño y letra de Alfredo Di Stéfano, en la cual agradecía el premio y evocaba sus recuerdos de París. Aparecía traducida al francés, pero para facilidad de nuestros lectores, lo transcribimos a continuación. 

Para Alfredo, París ha sido un talismán en toda su vida futbolística europea, primero la Copa Latina, luego la primera Copa de Europa, y ahora este hermoso premio a una trayectoria futbolística que humildemente acepto de buen grado, en competencia con otros grandes que también se lo merecían, que lo comparto con ellos, si tengo que agradecer primero, lo hago con todos mis compañeros del Real Madrid, que a lo largo de once temporadas estuvieron a las duras y a las maduras, donde me apoyaron y ayudaron para yo llevarme los laureles, es de todos nosotros, a France Football que organizó esta feliz fiesta donde llena de alegría a la familia, a los periodistas y medios del deporte, a los grandes del fútbol que me acompañaron esta noche y especialmente a mi madre y a mi querida esposa Sara. Gracias a todos.


viernes, 24 de diciembre de 2021

Alfredo Di Stéfano y el Super Balón de Oro (1ª parte)

Desde 1956 es habitual llegar al tramo final del año con la expectativa de saber quien será el nuevo ganador del Balón de Oro. El trofeo, otorgado la revista France Football, premia, a juicio de los periodistas que lo votan, al mejor jugador del año natural. El galardón, desde hace unos cuantos años, va de la mano de la polémica, llegando a ciertos niveles de paroxismo, toda vez que que siempre hay multitud de discrepancias con el ganador, sea quien sea el elegido. Si ya de por si se trata de un premio que se otorga por el año natural, lo que hace que se tenga que tener en cuenta dos medias temporadas, en los últimos tiempos se ha llegado a anunciar el listado de jugadores elegibles a comienzos de octubre. Una fecha que indica que en la practica se esta otorgando un premio por apenas media temporada y un par de meses de la siguiente. Sin embargo hoy no hablaremos de estas incongruencias, no creo que nadie dude que el premio debería únicamente por la temporada completa, sino que recordaremos un premio especial que entregó la revista francesa el día de nochebuena de hace 32 años.   

Alfredo Di Stéfano y el Super Balón de Oro.

En 1989 France Football decidió ampliar de manera excepcional el evento de la entrega del Balón de Oro. Los responsables de la revista quisieron otorgar un galardón especial para designar al mejor jugador europeo desde la creación del mismo. A este exclusivo premio solo podían optar aquellos jugadores que hubieran obtenido dos o mas veces el conocido trofeo. De esta forma el listado de posibles ganadores era mucho mas reducido y quedaba restringido a seis candidatos: Alfredo Di Stefano, Johan Cruyff, Michel Platini, Franz Beckenbauer, Kevin Keegan y Karl-Heinz Rummenigge. Un perfecto resumen de los jugadores mas importantes de las tres anteriores décadas. Hay que recordar que en esas fechas la reglamentación del Balón de Oro era excluyente, dado que solo se podía otorgar a futbolistas europeos, ya fuera de nacimiento o de nacionalidad. En ultimo era el caso de Di Stéfano que cuando fue galardonado ya era español de manera oficial. Alfredo había logrado dos balones de oro en 1957 y 1959. Si bien pudieron ser mas pero las normas del trofeo le impidieron ganarlo en 1958 al no ser elegible por los periodistas por haber ganado ya uno. Estas normas se cambiaron poco después. También estuvo cerca del primer galardón en 1956 al quedar segundo en ajustada votación con el ingles Stanley Matthews. Siempre se sospechó que aquel trofeo al histórico futbolista ingles era más un premio a su carrera, que en realidad el haber sido verdaderamente el mejor jugador del año. 

Los balones de oro de Alfredo Di Stefano correspondientes de 1957 y 1959.

Para el galardón “normal” de aquel año la elección recayó en el neerlandés Marco Van Basten, quien estuvo acompañado en el podio por sus compañeros del Milán, Franco Baresi y Frank Rijkaard. En cuanto al premio especial su elección fue más compleja. Si para elegir a Van Basten fueron unicamente 27 los periodistas que votaron, para el Super Balón de Oro se hizo a través de cuatro votaciones distintas. Por un lado votaron los mismos periodistas que otorgaban el galardón tradicional. Por otro se pidió a los ganadores de anteriores ediciones que hicieran lo propio. Y finalmente se pidió a los lectores de la revista y los televidentes del canal francés TF1 que también decidieran. En este caso no había votaciones complejas otorgando puntos. Tan solo se tenia que elegir al mejor. El grupo de los periodistas se decanto por un mano a mano entre Di Stéfano y Cruyff, que ganó el primero por 11 a 8. Entre los 18 vencedores del Balón de Oro que votaron, no lo hicieron todos, volvió a repetirse la victoria del hispano-argentino ante el neerlandés, esta vez por 8 a 6. Mas diferente fue entre los lectores y televidentes. Al ser ambos medios de comunicación franceses, ganó con claridad Michel Platini. En la revista con un 47% y en la televisión con un 60%. La revista junto todos los datos y dio finalmente como vencedor a Alfredo Di Stéfano, secundado en el “podio” por Cruyff y Platini. 


Baresi, Di Stefano, Beckenbauer, Platini, Masoput y Yashin (abajo) durante la gala.

La concesión del Súper Balón de Oro se realizó al mismo tiempo que la entrega al ganador de 1989. En una gala en París, la mañana de Nochebuena, se reunieron varios de los galardonados con el paso de los años, para celebrar en una fiesta la entrega de ambos premios. Dicha entrega fue emitida por Tf1. El trofeo del Super Balón era una figura de cristal rojizo, con una placa de metal grabada en la base. En la parte superior descansaba un gran balón dorado, mientras que en la base había diseminados pequeños balones dorados en la base. A diferencia de lo que suele suceder hoy en día, Di Stéfano acudió sin nadie del Real Madrid a su lado. Tan solo su mujer Sara estuvo presente. El acto fue sencillo pero gratificante para la saeta. A su vuelta a Madrid, con la repercusión del trofeo, fue entrevistado tanto por MARCA como por AS. Reconoció que no se esperaba ganar, pero que le agradó el recibir aquel homenaje tras tanto tiempo retirado. Tirando de ironía se mostró confortado por recibirlo en vida y no cuando estuviera muerto. También hecho en falta el apoyo patrio y es que reflejó que durante la gala le habían felicitado en todos los idiomas, salvo en el nuestro. Aquello es posible que hiciera despertar las conciencias en el Real Madrid. Dos días después Ramón Mendoza le escribió un carta, en la cual le anunciaba que le iban a otorgar la Laureada del Real Madrid (1), la máxima distinción de la entidad. Para ello le emplazaba para el derby de comienzos de enero, donde ademas realizaría el saque de honor y recibiría el calor del publico del Santiago Bernabéu. También se anunció que la leyenda madridista se incorporaría al club como asesor del presidente. Semanas después también le dedicó un cuadernillo especial en la revista oficial del club en su edición de febrero de 1990, con larga entrevista y póster incluido, posando con el galardón. Curiosamente en las entrevistas de aquellas fechas Alfredo siempre posa con el balón solamente, sin la base en la cual se coloca, y que realza el trofeo. 


Di Stéfano posa junto a su mujer Sara y junto a Marco Van Basten.

El trofeo pasó a engrosar las vitrinas de Alfredo durante muchos años. Para suerte de los madridistas este dejó la vivienda particular del hispano-argentino. En 2011 el jugador llegó a un acuerdo con el club para ceder durante un tiempo cerca de 700 objetos entre trofeos y documentos. El destinatario seria el museo del Real Madrid. El club catalogo todo lo recibido y lo expuso en el museo madridista a partir de 2012.  Durante varios años, sobre todo mientras vivió Di Stéfano y se mantuvo en vigencia el contrato de cesión, no hubo problema con el legado. Sin embargo con el paso de los años los herederos manifestaron al club su intención de desprenderse del catalogo de objetos. Ambas partes intentaron llegar a un acuerdo pero este no llegó finalmente a buen puerto. En junio de 2021 se hacia publico que una casa de subastas ponía en venta parte de los los recuerdos y objetos del jugador. Entre ellos los dos balones de oro y el Super Balón de Oro. En septiembre de este año se realizó la subasta y los 3 objetos cambiaron de dueño. Los dos balones de oro “normales” salieron con un precio estimado de venta de entre 23000-46000 Euros. Finalmente se vendieron en cerca de 70000 euros el galardón de 1957 y por unos 63000 el de 1959. La subasta del Super Balón comenzó en cerca de 12000 euros, para en apenas 5 minutos acabar adjudicándose en cerca de 220.000 euros. Esto ultimo puede resultar extraño para aquellos que hayan visitado recientemente el museo del Bernabéu. Allí los aficionados habrán podido ver el trofeo, pero este en realidad no es el original, sino una reproducción del mismo. El autentico vuelve a estar en manos privadas, alejado del aficionado de a pie.

El Super Balón de Oro.

Mi agradecimiento a Shahan Petrossian (@sp1873) por haber publicado en su cuenta parte del magazine France Football #2281 del 26 de diciembre de 1989.

(1) Reportaje completo publicado en Cihefe sobre la historia y los galardonados con la Laureada del Real Madrid: https://www.cihefe.es/cuadernosdefutbol/2020/10/las-laureadas-del-real-madrid/ 

viernes, 27 de noviembre de 2020

Maradona y el Real Madrid

Cuando Maradona llegó al Napoles en el verano de 1984 transformó un equipo normalito hasta convertirlo en un aspirante real al titulo. Tras el 8º puesto de 1985 y el 3º de 1986, en la temporada 86-87 realizó el canto del cisne al lograr el doblete. Con el titulo en la mano llegaba el turno de afrontar la Copa de Europa, antaño solo reservada a los campeones de Liga. Al no ser cabeza de serie en el sorteo, este deparo que el Napoles se enfrentara al Real Madrid. A las primeras de cambio uno de los grandes favoritos se podía quedar fuera de la competición. Como dijo el argentino: "La UEFA tendría que contemplar alguna fórmula para que no se enfrentaran en la 1ª ronda los campeones de España e Italia y en otra eliminatoria suecos y griegos, a los que van a ir a ver sus primas y sus familias". Desde España se dio gran seguimiento a todo lo que acontencía al equipo napolitano y en especial al astro argentino. El diario MARCA envió a Italia a Enrique Ortego quien en una larga entrevista consiguió que el argentino diseccionara al equipo madridista. Recordemos algunas de aquellas opiniones:

La plantilla madridista el día de la presentación de la temporada 87-88.


Buyo: "Ha mejorado mucho desde que yo lo conocía. Antes era más alocado, más inseguro. Ahora le he visto un poco más arquero.

Chendo: "Estoy convencido que será Chendo mi marcador. Es una fiera. Será un partido muy duro para los dos. Soy consciente de que es especialista en marcajes y que anuló prácticamente a Platini (ante la Juventus)".

Sanchis: "Es un gran jugador. No lo conocía mucho pero me ha impresionado gratamente. Creo que puede hacer una dupla central perfecta con Tendillo."

Michel: "Excepcional. El «flaco» está en un buen momento. Me pone muy contento que triunfe. Le vi en el Bernabéu cuando toda la cancha le pitaba y le protestaba. Ahora creo que es quien sostiene al  Madrid con su personalidad. Para mi, Michel se ha convertido en uno de los mejores jugadores de Europa".

Gallego: "El soso". Creo que es uno de los hombres de más calidad del fútbol español Con lo lento que parece en corto y lo rápido que es con el balón en los pies. Además, tiene "bemoles" 

Gordillo: "El gordo es un fuera de serie. Va y viene. Su trabajo es excepcional, sigo insistiendo que junto a Cabrini, ha sido, para mi, los hombres que  me han despertado el fútbol sobre una banda. Han marcado la pauta de  lo que debe ser un lateral izquierdo".

Butragueño: "Es  la  gran figura del Madrid, aunque se enoje conmigo Hugo Sánchez. Lo siento por el mexicano, pero el  Buitre es diez veces mejor que Hugo. Aunque se enoje, repito. Yo comprendo que toda Italia esté loca por él. Se lo merece. Además, como muchacho es excepcional.  Me gustaría jugar junto a él".

Hugo Sánchez: "Es el definidor de todo lo bueno de lo que estamos hablando. Llega y las mete todas. Además, tiene gran  calidad, es el complemento ideal para Michel y Butragueño".

El resto de la entrevista tampoco tiene desperdicio y la dejo completa aquí abajo para quien le apetezca leerla tranquilamente. 



miércoles, 26 de agosto de 2020

Del Torneo de Meudon a la UEFA Youth League: Titulos europeos de la cantera madridista.

La UEFA Youth League es un torneo creado en la temporada 2013-14 a similitud de la Champions League pero enfocadas a los equipos juveniles, o sub19, de los equipos seniors. El Real Madrid había participado en todas las ediciones pero siempre le había faltado ese ultimo paso para llegar a la gran final. Hasta en tres ocasiones se había quedado en semifinales a las puertas del cielo. Hasta que el 25 de agosto por fin alcanzó la gloria al derrotar al Benfica por 3-2 en la final celebrada en el Colovray Stadium de Nyon. Jugado al igual que la Champions con fases de grupos y eliminatorias, el obtener este titulo simboliza el ser el campeón de Europa de la categoría. Este éxito se suma a la catarata de victorias y trofeos que acumula la cantera madridista desde los años de la posguerra que empezó a tener un carácter mas organizado. Aprovechando esta victoria queremos recordar algo similar que logro la cantera hace unos años y de manera repetida. 

Florentino Pérez y Raúl junto a la plantilla del Juvenil.

A comienzos de los años 80 se organizó un torneo de futbol para niños en el municipio francés de Meudon. Ubicado en las cercanías de París recibió en su primera edición de 1983 a equipos franceses y belgas. Con la experiencia positiva de aquella edición se programó una nueva para mayo de 1984 a la cual fue invitado el Real Madrid. El club envió al equipo benjamín al extranjero, algo poco habitual en aquellos años, para enfrentarse a equipos franceses y belgas. Los pequeños quisieron emular a los mayores y obtuvieron la victoria final llevándose el trofeo. Aquello resulto una sorpresa por cuanto era un torneo con rivales europeos que no era algo habitual en la categoría. En el club se dio bastante importancia a la victoria considerándolos oficiosamente como Campeones de Europa de la categoría. Por ello cuando los chavales llegaron en tren a la estación de Chamartín, allí estaba esperándoles el propio presidente del club, Luis de Carlos, y el gerente de la entidad, Manuel Fernández Trigo. De allí fueron al estadio donde los chavales visitaron la sala de trofeos y De Carlos le dio otra sorpresa. Serian homenajeados en el mismo estadio en la previa del Castilla – Las Palmas donde el filial blanco se estaba jugando el campeonato de segunda división. Ante casi 50000 personas los benjamines salieron por un pasillo formado por los jugadores madrileños y canarios, para luego dar la vuelta de campeones con el trofeo. Aquello dio suerte al Castilla que empato a 2 y consiguió esa tarde el titulo de Liga de 2ª división. Único equipo filial que ha logrado tal hazaña en la historia de la liga española.

Las plantillas de Castilla y del Real Madrid Benjamín posan en el césped del Santiago Bernabéu. 

Tras aquel éxito el club volvió a ser invitado al torneo y en junio de 1985 volvió a visitar el municipio francés para enfrentarse a sus homólogos del Sochaux, Woluwé-Saint-Lambert, Meudon, Stuttgart, Waterloo, Rouen y G.Burdeos. Vencería en la fase de grupos al Girondins de Burdeos, a los belgas del Woluwe y al Rouen francés. En la final derrotarían al Sttugart alemán por 2-1 proclamándose nuevamente campeones. A la vuelta a Madrid fueron recibidos en Chamartín por el presidente blanco, en este caso un recién proclamado Ramón Mendoza, quien les hizo de cicerone en nuevo paseo por el Bernabéu, aunque esta vez sin publico. En 1986 volvió a repetir asistencia al torneo el equipo entrenado por Rafael Lopez.  Esta vez fueron sus rivales el FC Porto, Wac Casablanca, Woluwé-Saint-Lambert, FC Metz, Saint-Etienne, Racing club París y el anfitrión del AS Meudon. Como no hay dos sin tres los blancos volvieron a salir campeones aunque con mas dificultades. En la fase de grupos derrotaron a los franceses del Metz y el Meudon y a los marroquíes del Wac. En la final se encontraron con el Saint-Etienne, con los cuales empataron a cero en los quince minutos de cada parte del partido. En los penaltis los madridistas no fallaron y se llevaron el titulo. Un trofeo que paso a engrosar las vitrinas blancas al quedárselo en propiedad. A la llegada a Madrid les recibió Luis Molowny, que en ese año dejaba el banquillo blanco y volvía a trabajar en la Ciudad Deportiva. 


Ramón Mendoza posa con la plantilla del 2º titulo en el césped del Bernabéu.


Molowny en el centro posa en la estación de Chamartín con la plantilla tras el tercer titulo consecutivo.

En años posteriores el club volvió a jugar el torneo, pero sin alcanzar aquellos éxitos. Los mas representativo fue la edición de 1991 cuando el Real Madrid alcanzo precisamente la final ante el Benfica. Sin embargo aquella vez los lusos consiguieron no fallar desde el punto de penalti llevándose el trofeo. Entre la expedición blanca un jugador que había comenzado poco antes en el Torneo Social del Real Madrid, y que con el tiempo seria un histórico del club: Iker Casillas. 

jueves, 30 de julio de 2020

Sala de Trofeos - Campeonato de Liga (2ª parte)

De la transición a la ultima liga del Siglo XX.
(1976-1997)

1975-76: En el tramo final del campeonato los 3 grandes (Madrid, Atleti y Barsa) estaban en los primeros puestos. A falta de tres jornadas el Madrid tiene 4 puntos de ventaja y recibe al Barcelona. En un bronco partido, Benito acabó expulsado, el Barcelona vence 0-2 en el Bernabéu. Sin embargo el Atleti no aprovecha el regalo y cae derrotado en Sarriá. En la siguiente jornada el Madrid no falla y en la visita al viejo Los Carmenes vence 1-2 (Macanas y Breitner) al Granada y se proclama campeón el 9 de mayo. La ultima jornada era el derbi madrileño, pero sin embargo no se entregó el trofeo. Este se haría entrega fuera del estadio. En la noche del 17 de mayo, en el Palacio de Congresos y Exposiciones de la capital, se reunieron cerca de 2000 madridistas para festejar los títulos de las secciones de fútbol, baloncesto, voleibol y atletismo. Tras la cena Pablo Porta, presidente de la federación, entrego el trofeo a Amancio, capitán madridista. 

Amancio recoge el trofeo de manos de Pablo Porta, presidente de la federación.
(foto: Alfredo)

1977-78: Se puso líder en la 9ª jornada y ya no lo soltó. En la jornada 31 el Madrid recibía la visita del Cádiz en un partido lleno de contrastes: si el Madrid vencía era campeón, mientras que si los gaditanos perdían se iban a 2ª división. En una soleada tarde de un 16 de abril los blancos derrotan fácilmente al conjunto amarillo con dos goles de Quique Wolff y Santillana. Al igual que en 1976 el trofeo de campeones no se entregó en el estadio, sino que se espero al 8 de mayo para hacerlo en la cena de celebración. En este caso no fue el capitán blanco sino el mismo Santiago Bernabéu quien recogió de Pablo Porta, presidente de la federación, el trofeo de campeones. Aquel seria el ultimo acto publico de un Bernabéu ya visiblemente enfermo y que fallecería en junio.  

Pablo Porta y Santiago Bernabéu.

1978-79: El gran rival liguero para los madridistas fue esta temporada el Sporting de Gijón. En la antepenúltima jornada los asturianos visitan Huelva donde empataron ante el Recreativo, mientras que los madrileños goleaban en casa al Rayo Vallecano, con lo que se quedaban con 3 puntos de ventaja a falta de dos partidos. El 27 de mayo el Madrid viaja al Sánchez-Pizjuan con la intención de lograr al menos un punto para ser campeones, dado que tenia a su favor el gol average particular con el Sporting. Ante el Sevilla Pirri pone en ventaja al Madrid pero los sevillanos le dan la vuelta al marcador con un 2-1 definitivo. Sin embargo la derrota se transformó en una victoria, cuando desde Gijón llegó la noticia del empate de los rojiblancos ante el Celta de Vigo. El Madrid se proclama campeón pese a perder. En la ultima jornada liguera se produce la celebración con la hinchada madridista, aunque la entrega del trofeo se deja hasta el 6 de junio con motivo de la ida de los cuartos de final de la Copa del Rey. Pablo Porta en la previa hará entrega del trofeo al capitán madridista Pirri. Este trofeo pasaría en propiedad al Real Madrid al ser conseguido en cinco campeonatos alternos: 71-72, 74-75, 75-76, 77-78 y 78-79.

Pablo Porta entrega a Pirri el trofeo de la temporada 78-79.

La plantilla madridista posa con el trofeo recién entregado. 
(foto: Javier Galvez)


1979-80: La ultima liga de la década fue una de las mas emocionante ya que Real Madrid y Real Sociedad llevaron un duelo muy parejo hasta el final. El conjunto vasco se mantuvo sin perder ningún partido en las 32 primeras jornadas de Liga, aunque tan solo llevaba un punto de ventaja a los madridistas. En la penúltima jornada la Real Sociedad perdía por sorpresa en su visita al Sánchez-Pizjuan mientras que el Real Madrid vencía en El Insular canario. Los blancos se colocaban un punto por delante a falta de una jornada. El 18 de mayo el Athletic Club visitaba el Bernabéu. Angel y Juanito colocaban un temporal 2-0 al que Dani recorto para poner emoción y miedo en las gradas de Chamartín. Finalmente Pirri marcó de penalti el definitivo 3-1 dando el 20º titulo liguero a los blancos. Con la liga acabada, y pese a que aun restaban partidos de Copa, se opto por entregar el trofeo al año siguiente. El 1 de octubre, en la previa de la vuelta de los 1/16 de final de la Copa de Europa ante el Limerick, Pablo Porta hizo entrega a “Goyo” Benito del trofeo de campeones. 

Benito, Perez Garcia y Boskov con el titulo de la temporada 79-80.
(foto: Caballero)

Plantilla y suplentes posan con el trofeo liguero.
(foto: Archivo MARCA)


1985-86: Tuvo que pasar un lustro hasta conseguir un nuevo titulo. El Madrid cogió el liderato en la 7ª jornada y se mantuvo firme hasta que en el tramo final fue abriendo hueco con sus perseguidores. En la jornada 30, a falta de 4 para el final, el Real Madrid derrotó 2-1 (Michel y Valdano) al Real Valladolid logrando el titulo de Liga. Aquel 23 de marzo el club blanco cerraba una larga etapa de fracasos ligueros. Para la entrega del trofeo se puede pensar erróneamente que sucedió aquel mismo día. El motivo de ello es que al final del partido un helicóptero del programa de Jose Maria García en Antena 3 Radio, bajo al césped llevando en su interior a los exjugadores Pirri y Benito quienes hicieron entrega del trofeo a Camacho, capitán madridista. En realidad ese no era el trofeo original sino una replica a menor tamaño de las que se entregan cuando no se obtiene el trofeo de manera definitiva. En lo que quedaba del resto de la temporada tampoco se hizo la entrega oficial y esta se llevó en la campaña siguiente. En concreto al 1 de octubre cuando el Real Madrid recibió la visita del Young Boys en la vuelta de la primera ronda de la Copa de Europa. En la previa su Alteza Real Don Juan de Borbón, el abuelo del actual Felipe VI, entregó el trofeo al capitán madridista Santillana

Benito, Mendoza, Pirri y Camacho tras finalizar el partido ante el Real Valladolid.
(foto: archivo ABC)

Mendoza, a la izquierda, aplaude al Conde de Barcelona mientras entrega el trofeo.
(foto: archivo MARCA)

La plantilla posa con el trofeo de la temporada 85-86.
(foto: archivo MARCA)

1986-87: Fue la liga mas larga, conocida como la liga del play-off, un extraño invento que no cuajó pero que hizo que se jugaran ese año 44 jornadas del campeonato. Tras las habituales 34 jornadas los seis primeros jugaron una liguilla entre si para decidir el campeón, donde se tenían en cuenta los puntos previos. Madrid y Barsa eran los máximos candidatos y así llegaron hasta el final. En la penúltima jornada de dicho play-off, disputada el 14 de junio, el Barcelona perdía 1-0 en Gijón, mientras que el Real Madrid derrotaba 1-3 (Butragueño 2 y Solana) al Real Zaragoza en La Romareda, proclamándose campeón de Liga. Al día siguiente  el Real Madrid realizó algo que con el tiempo se ha convertido en habitual: visitar la sede de la Comunidad y el Ayuntamiento. El publico se echó a las calles de Madrid y colapsó el trafico, sobre todo cuando el autobús de los jugadores paró en La Puerta de Alcalá y los aficionados pasearon a hombros alrededor de ella a Hugo Sánchez y Butragueño. Tanto en la Puerta del Sol como en la Plaza de la Villa el club llevó el trofeo de la liga  que custodiaba y se lo ofreció a los aficionados. Sin embargo la entrega oficial se dejó para la ultima jornada liguera ante el Español. Nuevamente seria el Conde de Barcelona, Don Juan de Borbón, quien entregaría el trofeo a Santillana para que lo paseara ante el jolgorio de la hinchada.

Mendoza ofrece el titulo a los aficionados concentrados en la Plaza de la Villa.

Mendoza y Juan de Borbón, ambos a la izquierda, aplauden a Santillana.

Los jugadores muestran el trofeo a los aficionados presentes en el Bernabéu.


1987-88: Fue una liga modélica ya que el Madrid fue líder las 38 jornadas del campeonato. Pese a ceder varios puntos con algunos empates y derrotas, nadie le hizo sombra y se proclamo campeón en la jornada 34. El 24 de abril recibió al Real Betis al que goleo sin miramientos por 6-0 (Gallego, Sanchís, Gordillo, Michel 2 y Hugo Sánchez), aunque pudieron ser mas. No hubo apenas celebración ese día y es que la famosa derrota en Eindhoven había sido 4 días antes. Para la entrega del trofeo se volvió a esperar a la ultima jornada liguera en casa, la cual coincidía con la visita del Real Valladolid al Bernabéu y sobre todo con el ultimo partido de un mito del Real Madrid: Carlos Alonso González “Santillana”. Tras la victoria por 2-1, con un gol de Santillana, seria el ariete cántabro quien recogería el trofeo de campeones de manos nuevamente de Don Juan de Borbón. Este trofeo quedaría en propiedad del Real Madrid al haber conseguido 3 ligas de manera consecutiva: 85-86, 86-87 y 87-88.

Los jugadores blancos posan con el trofeo de la temporada 87-88.
(foto: Agencia EFE)


1988-89: Fue la temporada del triplete (Liga, Copa y Supercopa) a la cual le faltó la guinda de la Copa de Europa. Tras la mala suerte del año anterior en Eindhoven, en esta fue el desastre de Milan. El Madrid ochentero no volvería a estar tan cerca de la Copa de Europa. En la Liga volvió a jugárselo contra el Barcelona, al cual superó en la clasificación cerca del final de la primera vuelta. Se mantendría fiel al primer puesto hasta el final. Las matemáticas le dieron el titulo en la antepenúltima jornada, el 11 de junio, al recibir y golear al Español por 3-0 (Butragueño, Hugo Sánchez y Gordillo). Dos semanas mas tarde finalizaba al Liga y el conjunto blanco recibía al Valencia. Tras ganar 2-1 al conjunto che, Jose Antonio Camacho subió al palco madridista para recibir el trofeo de campeones de manos de Angel Maria Villar, presidente de la federación. El defensa murciano cerraba con este partido su larga carrera como jugador blanco. 

Camacho es levantado por sus compañeros tras recoger el trofeo de la 88-89.
(foto: Juan Manuel Bueno)


1989-90: Pese al cambio de entrenador, salio Beenhakker y llego Toshack, y un comienzo dubitativo, ganó solo 3 de los primeros 6 encuentros ligueros, el Real Madrid volvió a ganar el campeonato. Lo hizo con autoridad y batiendo el récord de goles a favor con la friolera de 107. Ni Barcelona, Atlético de Madrid o Valencia, pudieron hacer nada y el conjunto blanco logro el titulo matemáticamente en la jornada 34 al empatar a 0 en el nuevo estadio de Zorrilla ante el Real Valladolid. Aquel 15 de abril el equipo de Chamartín igualaba el récord de 5 títulos consecutivos, algo no igualado hasta el momento. La fiesta de celebración se dejo para la ultima jornada donde el Real Madrid recibía al Real Oviedo. Tras golear al conjunto asturiano por 5-2, con un triplete de Hugo Sánchez igualando con 38 goles el histórico récord de Zarra, llego la hora de recibir el titulo. Esta vez fue Agustín el encargado de recogerlo de manos de Angel Maria Villar, presidente de la federación. 

Agustin, y posiblemente Chendo semitapado, levantan el trofeo de campeones 89-90.
(foto: archivo ABC)

Mendoza mira a Michel, acompañado de Toshack, Tendillo, Sanchis y Hugo mientras posan con el trofeo de campeones 89-90.
(foto: archivo MARCA)


1994-95: Tras otros cuatro años malos, llegando a perder dos ligas en el ultimo partido, el Real Madrid se volvió a encontrar con su gran competición nacional. Al clásico Madrid-Barsa se añadió este año el Deportivo de la Coruña, quien fue el gran rival en el ultimo tercio de la Liga cuando los culés perdieron comba. A falta de tres jornadas, y con 4 puntos de ventaja los madridistas sobre los deportivistas, ambos equipos se vieron las caras en Chamartín. Aquel 3 de junio el Real Madrid derrotaba 2-1 al Deportivo y una vez mas la pareja de delanteros que no contaban para Valdano al comienzo del campeonato, Amavisca y Zamorano, marcaron sendos goles que a la postre se tradujo en el 26º titulo de Liga. Para la entrega del trofeo hubo que esperar a la ultima jornada liguera ante el Real Betis. Tras caer derrotados por 0-2 ante los verdiblancos, Ángel María Villar entrego el trofeo a Manolo Sanchis, capitán blanco. 

Sanchis y Quique Sánchez Flores con el trofeo de la temporada 94-95.
(foto: Sevillano)

(foto: archivo MARCA)


1996-97: Tras el convulso año anterior, donde el Madrid no logro clasificarse para jugar competiciones europeas, Lorenzo Sánz se propuso crear un equipo campeón. De la mano de Fabio Capello y con una gran inversión en fichajes (Mijatovic, Suker, Seedorf, Roberto Carlos, etc.) el Real Madrid volvió a ganar en la penúltima jornada tras un mano a mano con el Barcelona. Aquel 14 de junio visita el Bernabéu el Atlético de Madrid quien con la clasificación europea ya garantizada, solo podía aguar la fiesta al eterno rival. Los blancos no lo permitieron y derrotaron por 3-1 (Raúl, Hierro y Mijatovic) al equipo de la ribera del Manzanares. Como ya no quedaban mas jornadas en casa por disputar la entrega del trofeo tuvo que esperar. En concreto hasta el 26 de agosto coincidiendo con el Trofeo Santiago Bernabéu ante el conjunto brasileño de la Portuguesa. En la previa Ángel María Villar hizo entrega a Manolo Sanchís del trofeo logrado.

(foto: archivo MARCA)

Suker, Raúl y Mijatovic pasean la copa por el césped. 
(foto: Raúl Cancio)