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miércoles, 6 de junio de 2018

Guruceta: Del escandalo en el Camp Nou a la modernizacion del arbitraje

Algunos se extrañaran de la necesidad de hablar sobre un arbitro en un blog madridista, aunque para los antis lo verán como algo lógico debido a los "favores", pero aquí hablamos de todo aquello que tenga que ver con la historia de nuestro club y para bien o para mal, Guruceta fue un personaje clave en dos partidos del Real Madrid, así que daremos un repaso a su figura y carrera.

Emilio Guruceta Muro nació en San Sebastián en Noviembre de 1941. Alcanzo la primera división en la temporada 69-70 siendo el arbitro mas joven en debutar en Primera División hasta aquel momento, teniendo vigencia ese récord durante mas de 30 años. Guruceta fue un arbitro singular para la época, en la cual cambio por completo las estructuras arbitrales introduciendo la forma física en los árbitros. Se paso de ver a trencillas con barriga sobre el césped a un arbitro que cuidaba su aspecto, tanto dentro como fuera del terreno de juego, entrenando y estando físicamente mas preparado que incluso algunos jugadores. Introdujo también las negociaciones para que los árbitros pudieran cobrar dietas en los viajes, recordemos que estaban mucho peor pagados que ahora, lo que le motivo serios encontronazos con José Plaza, por aquel entonces presidente del colectivo arbitral. Consiguió ser internacional durante 16 de sus 18 temporadas en primera división, dirigiendo partidos europeos, de selecciones, la Universiada de México 79, los Juegos Olímpicos de Montreal’76 y Moscu’80, pero sin embargo nunca llego a pitar la fase final de un Mundial. Una espina clavada en su carrera seguramente justificada por su difícil relación con Plaza. Considerado como el mejor arbitro durante muchos años, su personalidad, carisma y estilo propio le llevo a ser denostado hasta limites insospechados por sus detractores y alabado e idolatrado por sus admiradores. No dejaba indiferente a nadie y convirtió a los árbitros en parte importante del juego al hacerles salir del rincón en el cual estaban colocados. Tal fue su importancia en el arbitraje que el diario MARCA instauro un trofeo en su nombre para galardonar al mejor arbitro liguero cada año. Sin embargo su brillante carrera estuvo a punto de truncarse en sus comienzos debido a la asignación de un partido.  

Guruceta arbitrando en el Bernabéu un amistoso entre la Seleccion de Madrid, con Gento de capitán, y el Dinamo de Zagreb.

En Mayo de 1970 comenzaba el Real Madrid su andadura en la Copa del Generalísimo. Tras eliminar al Castellón y Las Palmas, el sorteo juntó a Real Madrid y Barcelona. La ida se saldo con una victoria madridista por 2-0 (Grosso y Amancio) que pudo ser mucho mas abultada de no ser por la gran actuación de Miguel Reina en la portería azulgrana. El Madrid jugo mucho mejor y ni siquiera los barcelonistas objetaron nada al resultado. Para el partido de vuelta el Barsa soñaba sino con la victoria, al menos llevar la eliminatoria a un partido de desempate. En horario nocturno comenzó la vuelta, bajo la dirección de Guruceta. El partido transcurrió con total normalidad, con un Madrid que controlaba la situación y un Barsa que mejoraba con respecto a la ida pero que no ponía en peligro a los blancos. Tan solo a escasos segundos de finalizar el primer tiempo, un despeje madridista en un córner acabo en los pies de Rexach quien dispara, y tras tocar en los dos postes, aloja el balón en las mallas. Demasiado premio para lo visto en la primera parte. En la reanudación el Barcelona apretaba y el Madrid aguantaba la presión como podía. Sin embardo todo cambio al cuarto de hora. Una perdida barcelonista en ataque acabo con el balón en los pies de José Luis. Este jugo con Ortuño quien cedió a Amancio para que el gallego sirviera en profundidad hacia un Velázquez que se lanzo como una bala hacia la meta azulgrana perseguido por Rifé. Este al ver que no llegaba optó por hacer falta al madridista, con tan mala suerte, que aunque la falta fue fuera del área, la inercia propicio que Velázquez cayera dentro de la misma. Guruceta que seguía la jugada no tuvo dudas: penalti. En ese instante comenzó el apocalipsis. La bronca en el Camp Nou fue espectacular, la hinchada azulgrana veía a su equipo con posibilidades de igular la eliminatoria y de buenas a primeras se encontraba con un penalti injusto en contra. Botes, almohadillas, intentos de invasión. El penalti lo lanza Amancio y empata el encuentro.

 La secuencia del penalti a Velázquez.

 Y el gol de Amancio tras el "penalti" señalado por Guruceta.
 
En ese instante el partido como tal, aunque no formalmente, concluyo. Si el penalti había sido poco para calentar los ánimos, estos comenzaron a hervir cuando tras el mismo, el capitán azulgrana Eladio, opto por aplaudir a Guruceta al tiempo que le decía algo, lo que no le sentó bien al guipuzcoano que expulso fulminantemente al barcelonista con un gesto tan vehemente de su brazo que acabo golpeando a Grosso que acabo en el suelo. En el clímax el conjunto azulgrana hizo un amago de retirarse del partido, aunque reconsidero su postura y continuo jugando el partido. Los siguientes minutos fueron un constantes quiero y no puedo del Barcelona en pos de un gol que no llegaba en gran parte por su nerviosismo en las jugadas. La bronca seguía, las almohadillas volaban y el publico no aguanto la indignación propiciando una invasión de campo y obligando a Guruceta a suspender el partido a falta de 2 minutos con el 1-1 en el marcador. Para ese instante Miguel Muñoz ya estaba en la enfermería siendo curado de la brecha que le habían infligido un bote de cerveza al golpearle en su cabeza. 


Tras el partido Agustín Montal, presidente del Barcelona, estallo y acuso a Guruceta de haberles robado y pedía que no le pusiera por delante, mientras que Antonio Calderón, gerente del Real Madrid, hablo en lugar de Miguel Muñoz para decir que esperaba que todos los epítetos que se dedicaron a la afición madridista dos años antes tras el lanzamiento de botellas en una final de Copa, se dedicaran ahora a la hinchada azulgrana. También dejo otra frase que dolió aun si cabe mas en Barcelona: “Ha pasado lo que suele pasar en cualquier pueblo”. El partido que fue televisado, propicio que el escándalo se viera en directo en toda España y las imágenes no dejaban dudas de lo sucedido entre Rife y Velázquez: la falta sucedió fuera del área aunque Velázquez cayo dentro. Aunque parezca extraño hoy en día, hubo unanimidad en la prensa madrileña y barcelonesa sobre el error de Guruceta en la jugada. 
 Portada de la revista Barca tras el "escándalo Guruceta"

En los días posteriores no amaino la bronca. Montal, mediante un escrito, justificaba y pedía que se volviera a jugar desde el momento del penalti, cargaba contra Guruceta, recordaba los arbitrajes que estaba sufriendo el equipo, haciendo hincapié en la gran campaña que se monto con el arbitro del mallorquin Antonio Rigo en la final de Copa del 68 que acabo con victoria azulgrana ante el Real Madrid y dos penaltis no pitados. En Barcelona se veía el penalti como la gota que colmaba el vaso de un ataque al club y a la región. Algún periódico de la ciudad condal llego a comparar lo sucedido con el expolio de la ciudad en tiempos de Felipe V. Con estos tintes el Comité de Competición se reunió y dictamino dar por concluido el partido con el 1-1 existente en el marcador. Ademas impuso a Eladio dos partidos de sanción por su expulsión, multo al Barcelona con la mayor cuantía que permitía el reglamento (90000 pesetas), apercibió de cierre al estadio, abrió un expediente a Montal por sus declaraciones y sanciono con 6 meses a Guruceta al provocar con su actuación un problema de orden publico.

La sanción a Guruceta motivo que José Plaza, Presidente del Comité de Árbitros, dimitiera ya que no estaba de acuerdo con la decisión, mientras que Guruceta decía que veía absurdo que la gente invadiera el campo 25 minutos después del penalti y no cuando sucedió, por lo que no se veía culpable de los incidentes y menos de la suspensión del partido ya que se vio obligado por la situación. Las aguas se calmaron poco a poco y el tramo final de la Copa llevó al Madrid a jugar la final de Copa, derrotando al Valencia, en el Camp Nou con total ausencia de incidentes. Plaza estuvo unos años fuera del Comité aunque acabo volviendo a dirigirlo cuando Pablo Porta, presidente de la Federación, le volvió a nombrar. Guruceta cumplió su sanción y retorno a dirigir partidos en Primera División en Diciembre de ese mismo año. El Barcelona por su parte recuso a Guruceta de por vida, sino de manera oficial en la practica así lo fue. En aquellos años los clubes enviaban una lista a la Federación con el listado de árbitros que no querían que les pitaran, y solo volvió a pitarle en 1985 en un amistoso en Mallorca cuando las recusaciones se habían eliminado de manera general en la Federación poco tiempo antes. 

 Iribar, Guruceta y Amancio tres iconos del futbol español en los años 70.

La carrera de Guruceta siguió adelante y esta polémica colaboro en gran manera con su popularidad dentro y fuera, al mismo tiempo que nunca le abandono. La relación con el Madrid siguió siendo normal con el paso de las temporadas y volvió a encontrarse de manera trafica en el tramo final de su carrera deportiva.

Saltamos a la temporada 86-87, en concreto en Octubre donde un Madrid líder visita Pamplona escenario de duros y broncos partidos en esa década, tanto en la grada como en el césped. Al poco de comenzar el partido, Gallego se acerca a la esquina del fondo sur y es alcanzado por un objeto desde esa zona. Se monta el típico remolino de jugadores, los osasunistas intentando aplacar a su hinchada mientras siguen volando objetos y otro de ellos alcanza a Jorge Valdano. Casi 5 minutos con el partido parado fue el balance de los incidentes. En la reanudación el Osasuna derroto al Madrid por 1-0 cortando el liderato blanco justo antes del encuentro ante el Barsa. La castaña que impacto en Gallego y el tornillo que hizo lo propio con Valdano trajo sus consecuencias: el comité de competición clausuró por un partido el estadio de El Sadar. El destierro lo jugaría en la Romareda ante el Murcia donde en las grada apareció una pancarta: "Real Madrid aprende a perder". Desde Pamplona veían manos negras y presiones para que cerraran el estadio. Las conspiraciones ya estaban a la orden del día.

El azar deparo que esta no fuera la única visita madridista a El Sadar esa temporada, el bombo deparo que ambos se vieran en cuartos de final de la Copa del Rey, primero en Pamplona. Para el partido de ida en Febrero la AFE designo a Juanito y Lecumberri para que hablaran con sus respectivas plantillas y bajaran el tono de algunas manifestaciones que se habían cruzado entre jugadores de ambos conjuntos. Por su parte el presidente del Osasuna, Fermín Ezcurra, dio una rueda de prensa para anunciar que se doblaría el numero habitual de guardias jurados así como un incremento de policías en las puertas de acceso al campo para impedir la entrada de objetos que pusieran ser lanzados al terreno de juego. 


Portada del Diario AS con la foto de la Agencia EFE con el cuerpo sin vida de Guruceta.

Cuando todos esperaban el encuentro la tragedia hizo acto de presencia la misma mañana del partido. El BMW en el que viajaban el arbitro y los linieres designados para el partido se estrellaba en la A2 en la provincia de Huesca: Emilio Guruceta y el linier Eduardo Vidal fallecían en el accidente. Desde la federación, no se sabe muy bien por que, y sin consultar a los clubes que estaban dispuestos a no jugar, decidieron seguir adelante con el partido. Se aviso a García de Loza, quien se negó a arbitrar, y finalmente se localizo a Donato Pes Pérez a quien enviaron para que dirigiera el encuentro, pese a que este no quería arbitrar y había perdido a su madre apenas 3 días antes: Su postura la dejo clara antes del partido: “Con un mínimo de independencia, este partido no se debería jugar, pero los árbitros dependemos de de la Federación y a mi me han dicho que tengo que pitar y pito”. A las 20:30 con una aparente normalidad comenzaba el encuentro tras un minuto de silencio que se rompió con gritos de "Guruceta, Guruceta" y una ovación para el trencilla. En días posteriores el Real Madrid se ofreció para jugar un partido amistoso para recaudar dinero en beneficio de las familias de los fallecidos. Dicho partido acabaría jugandose en Agosto de ese mismo año suponiendo un alivio económico para las familias de los finados. 

 
(Articulo original nuestro para Soy Madridista publicado en su web el 09 de Marzo de 2018. Versión corregida y aumentada)

sábado, 27 de enero de 2018

Supercopa de España (de las no disputadas a las vueltas de honor en el Camp Nou)

Tras “La Batalla de Atocha” vista aqui vamos a seguir recordando los mejores momentos del Real Madrid en esta competición, en las decadas de los 80 y 90. 

Desde la temporada 82-83, la de los cinco subcampeonatos, el Real Madrid entra en una serie de años sin victorias los cuales impedían el acceso a disputar este titulo. No seria hasta la llegada de Ramón Mendoza a la presidencia del Real Madrid, pese a que tras su derrota en el 82 dijo que no se volvería a presentar, donde retornaría victorioso en el Campeonato de Liga en la temporada 85-86. Los fichajes de Maceda, Gordillo y Hugo Sánchez, unidos a la irrupción de la Quinta del Buitre, dieron un quinquenio glorioso en cuanto a títulos nacionales. Sin embargo las dos Supercopas referentes a las temporadas 85-86 y 86-87 no se llegaron a disputar debido a que ni Real Madrid ni Zaragoza como vencedor de la Copa en 1986, ni Real Sociedad como vencedor de la edición de 1987 se pusieron en ambas ocasiones de acuerdo en las fechas para jugar los partidos. Parece extraño hoy en día, pero por aquel entonces las fechas se podían pactar entre los clubes y se jugaba si ambos estaban de acuerdo. En estas ediciones, por distintas circunstancias, no se llegaron a poner de acuerdo en ningún caso por lo cual en ambas ocasiones el palmares quedó desierto. 

Finalmente al acabar la temporada 87-88, tras el tercer titulo de Liga consecutivo para el Madrid, si se alcanzó un acuerdo de fechas junto al Barcelona, vencedor de la Copa del Rey ante la Real Sociedad en aquella temporada. En esta edición se decidió jugar ambos partidos al final del mes de Septiembre. La ida se fijo para el día 21, con la Liga apenas comenzada. Esta llevaba 3 jornadas de Liga en las cuales el Madrid había empatado las 3 veces a 2 ante Osasuna, Sporting de Gijón y Real Sociedad, y por sorprendente que parezca la prensa ya empezaba deslizar que una derrota ante el Barcelona podía meter al conjunto entrenado por Leo Beenhakker en crisis, e incluso en la rueda de prensa previa al partido a este le preguntaban por su futuro. Ver para creer. Para darle un poco mas de morbo al partido el gran fichaje de ese año del Madrid, el alemán Bernd Schuster, se enfrentaría por primera vez a los hasta hace poco compañeros. 

Beenhakker salio de inicio aquella noche con Buyo, Solana, Tendillo, Sanchis, Esteban, Michel, Schuster, Gallego, Martín Vázquez (Gordillo 65’), Butragueño (P.Llorente 76’) y Hugo Sánchez; mientras que Johan Cruyff lo hizo con Zubizarreta, López Recarte, Alexanco, Milla, Julio Alberto (Urbano 45’), Carrasco (Eusebio 68’), Roberto, Baquero, Soler, Julio Salinas y Beriguistain. El Madrid por fin ganó, para alegría de los aficionados y tristeza de la prensa, ante un Barcelona apático que apenas dio trabajo al marco defendido por Buyo. Buen juego, ocasiones variadas y una sensación que flotaba en el ambiente en la cual el Madrid volvía a ser el habitual de esos años. Un primer golazo de Michel al comienzo de la 2ª parte y otro de Hugo en el ultimo tercio del partido encarrilaba la final para el partido de vuelta. Tras el partido Cruyff reconocía estar decepcionado con el juego de su equipo ya que se había echado atrás durante el partido y concedió el balón al Madrid. Beenhakker por su parte pedía respeto para su equipo y atizaba a la prensa: “Entiendo la critica profesional, no el ambiente que se ha querido crear”


La vuelta, planificada para el día 29, empezó con una desgracia para la familia madridista, la madre de Leo Beenhakker fallecía en Amsterdam, a donde había viajado el míster tras tener noticia de la delicada situación de su estado. En la previa del partido el 2º entrenador blanco, el histórico exjugador y hombre de la casa: Ramón Grosso, preparó el encuentro en previsión de que tuviera que sentarte como entrenador titular en el Camp Nou. Finalmente no fue así y el holandés viajo a Barcelona para dirigir a su equipo. El que también estaría presente en Barcelona seria Ramón Mendoza, quien hacia bastante tiempo que no se sentaba junto a Nuñez, y lo anunciaba a su manera a la vez que daba su opinión sobre el partido:

- ¿Que grado de importancia tiene para el club ganar esta Supercopa?
- Es un titulo y a todos nos hace mucha ilusión, pero ya se lo que va a pasar. Si ganamos estoy seguro que dirán que es un titulo devaluado y si perdemos que volvemos a la crisis mas profunda.
- ¿Va a estar en el palco del Camp Nou?
- Voy a ir al campo y me sentare donde me digan. Supongo que como estamos entre personas civilizadas, estaré en el palco.

Salto al césped el conjunto madridista en medio de una fenomenal bronca que le preparo el poco mas de media entrada que había en el estadio. El Madrid presento el mismo equipo que en la ida, mientras que el Barcelona lo hizo en esta ocasión con Zubizarreta, Urbano, Serna, Lopez Recarte, Roberto, Baquero, Eusebio, Soler (Lineker 45’), Carrasco (Milla 80’), Julio Salinas y Beriguistain.

El once madridista en el Camp Nou.

Tampoco es que hubiera mucho ambiente de remontada en el aire, pero el poco que había se encargo de aplacarlo rápidamente Butragueño al primer cuarto de hora al rematar solo en el área un pase de Solana. El Barsa intento la heroica y poner cerco al marco de Buyo, quien encajo en el gol del empate a un cabezazo de Baquero cerca del descanso. En la segunda parte continuo la misma tónica: un Barcelona que buscaba el gol y un Madrid que contenía a los locales y aprovechaba espacios para intentar matar el partido. En una de estas ocasiones, Pes Pérez, no vio como Serna cortaba con la mano dentro del área un claro avance de Hugo Sanchez. El Madrid aguanto la embestidas del Barsa hasta que este se puso con el 2-1, Baquero en un rechace Buyo a disparo de Roberto. En ese momento el Madrid se estiro hacia arriba para controlar el partido y evitar la prorroga, cosa que consiguió sin mayor problemas. Finalmente, y tras una final y otras 2 no disputadas, el Real Madrid  lograba hacerse con el titulo. El hoy tan en boga Angel Maria Villar, hacia su primera entrega oficial de trofeos tras haber sido elegido presidente de la Federación un par de meses antes, a Ricardo Gallego capitán madridista por aquel entonces. La alegría de los jugadores no se oculto y se tradujo en dar una vuelta al campo con el trofeo conquistado. Esto no sentó bien a los aficionados locales quien “festejo” la vuelta con lanzamiento variados de objetos y pitos al conjunto madridista. A la retirada de vestuarios, mas bronca y mas lanzamientos de objetos que hizo que la policía tuviera que escoltar a los jugadores blancos. Parte de aquella vuelta se puede ver aquí

El Campeón dando la vuelta de honor en el Camp Nou.

Las consecuencias del lanzamiento de objetos se tradujo en una brecha en la cabeza de Hugo Sánchez, que necesito de varios puntos, y en el rostro de Agustín que necesito hielo para otro objeto que le alcanzo en el pómulo. Desde Barcelona se intentaba justificar los incidentes dado que el publico estaba indignado por el presunto arbitraje parcial de Pes Perez y la “provocación” madridista de querer dar la vuelta al estadio con el trofeo. Ricardo Gallego daba su opinión sobre la celebración: 

- Mucho se ha hablado de la vuelta de honor que dio el Real Madrid al estadio Camp Nou. Tal y como estaban las cosas, ¿no hubiera sido más prudente abstenerse de festejar el triunfo sobre el propio césped?
- ¿Porque íbamos a dejar de hacerlo?. No fue una decisión premeditada. Es algo que se hace en todos los campos. Además, no sólo había seguidores azulgrana, también había madridistas en las gradas que tenían tanto derecho como nosotros a disfrutar de la victoria.

La celebracion del titulo no fue del agrado del publico de Tribuna

La temporada continuo, y pese a la “crisis” inicial, el Real Madrid conquistó el doblete de Liga y Copa del Rey, algo que no conseguía desde la temporada 79-80. Esto se tradujo, según la normativa federativa de la época, que el titulo de Supercopa se le asignara automáticamente por lo cual no hubo partido alguno. 

Para la  89-90, ya sin Beenhakker en el banquillo y con el gales JB Toshack, llego otra Liga: la famosa “La 5ª de la Quinta”. Aquella liga del récord goleador y el Pichichi de Hugo Sánchez igualando el mítico registro de Telmo Zarra de 38 goles. Se intento el doblete hasta el ultimo momento, pero un mal partido en Valencia en la final de Copa  rompió el sueño. Para la temporada 90-91 se comenzó con el objetivo de un nuevo asalto al gran objetivo de estos años: la 7ª Copa de Europa y otra meta, ser el primer equipo en ganar la Liga por 6ª vez consecutiva. Ni una ni otra cosa pudo ser. El Madrid naufrago en una temporada desastrosa que comenzó pronto a torcerse: Schuster acabo tarifando por el club y se fue del mismo; Luis Milla, fichaje estrella que llegaba del Barcelona se lesionaba gravemente en el verano; la llegada de Spasic fue una decepción, etc...  Las relaciones entre plantilla y entrenador tampoco eran buenas, el equipo y su fútbol se resintió y pronto empezaron  los problemas. Tras la derrota en noviembre en Valencia, la tercera en once jornadas, Mendoza opto por cesar a Toshack en un intento de reconducir la nave blanca. Para el relevo se decidió tirar de la experiencia y dar el timón a varios históricos exjugadores con un habitual de la casa. Alfredo Di Stéfano & Jose Antonio Camacho con la ayuda de Ramón Grosso. Tras 2 victorias ante Betis y Valladolid llegaba el primer envite duro: la Supercopa ante el Barcelona.   

Ramon Grosso y Alfredo Di Stefano reciben en un entrenamiento la visita de Paco Gento.

En el mes de Diciembre, la ida el 5 en Barcelona y la vuelta el 12 en Madrid, se programó la final. Ambos equipos llegaban con buenos ánimos al encuentro: el Barsa porque estaba líder y tenia a 5 puntos al Madrid y estos porque veían que levantaban el vuelo y confiaban en dar la sorpresa en Barcelona. En los banquillos coincidieron 2 de los mejores jugadores de la historia: Di Stéfano y Cruyff que hicieron saltar al césped con Buyo, Chendo, Spasic, Hierro, Solana, Michel (Hagi 86’), Aragon (Aldana 78’), Sanchis, Villarroya, Butragueño y Hugo Sanchez y Zubizarreta, Lopez Recarte, Alex, Nando, Herrera, Eusebio, Amor, Soler, Carreras (Urbano 68’), Julio Salinas y Stoichkov.

El partido discurrió la primera parte por los cauces normales sin poco que reseñar, hasta el minuto 40 de partido Chendo hizo una entrada al búlgaro Stoichkov, que el vizcaíno Urizar Azpitarte no considero que fuera merecedora de tarjeta. La falta, pegada al banquillo azulgrana, hizo que Cruyff saltara como un resorte a protestar. Esto no gusto al arbitro quien saco amarilla al holandés, el publico se encrespo mientras que el flaco siguió protestando hasta que Urizar le enseño la cartulina roja. Arrecio la bronca desde la grada y Stoichkov recogió el testigo de las protestas ante Urizar para acabar de la misma manera que su entrenador: amarilla y finalmente roja, lo que motivo que el búlgaro antes de irse del terreno de juego diera un fuerte pisotón al arbitro, quien tuvo que ser atendido del mismo. El escándalo estaba servido. El descanso no calmo los ánimos que se encresparon más cuando al poco de comenzar el segundo tiempo, Michel a pase de Butragueño, adelantaba al Madrid. El Barsa no se amilano, pero el Madrid se vio con la posibilidad de que esta fuera la primera victoria de La Quinta del Buitre allí y siguió luchando. Finalmente la obtuvo sin muchos problemas. La retirada de los jugadores se convirtió en otro lanzamiento al blanco con la policía cubriendo con escudos la retirada de los hombres de Di Stéfano, lanzamiento de bengalas, la policia cargando en la parte baja de tribuna y Hugo Sánchez tocándose la entrepierna, o como dijo el “acomodándose su masculinidad” en dirección a los aficionados de tribuna.

El post partido fue largo. Joan Gaspart, vicepresidente del Barcelona, no se corto: “(…) los jugadores del Madrid han venido aquí a provocar, la marcha de Hugo del campo me ha parecido asquerosa y no se puede consentir. El final ha sido bochornoso. (…) lo mejor es que se lleven la Supercopa y ya esta, así no habrá problemas”, mientras que sugería llevar a los juveniles a jugar la vuelta; Cruyff por su parte decía que Urizar había venido a machacar al Barsa y que protesto por que alguien tenia que decir algo ante ese atropello; Di Stéfano tampoco se cortaba: “¿Provocadores nosotros”, lo que si vi fue un pisotón al arbitro”; Michel calificaba el Camp Nou como un campo peligroso y José Luis Núñez, presidente del Barsa, llamaba provocador a Hugo por su gesto e indicaba que solo era expulsado el mexicano cuando hacia de boxeador en el césped. 

Las declaraciones, de todo tipo, siguieron en los días posteriores: Núñez reiteraba que la ofensa de Hugo era mas grave que el pisotón al colegiado; Stoichkov se arrepentía allí por donde iba, seguramente viendo que la sanción podía ser seria; Michel pedía que en lugar de los juveniles el Barsa viniera con los infantiles a jugar la vuelta no fuera que les pusieran en un aprieto; Hugo pedía el cierre del Camp Nou y Schuster justificaba la acción del búlgaro indicando que igual no conocía bien el idioma y en lugar de usar la palabra se expresaba con el pie. Finalmente, la víspera del partido de vuelta, el Juez de Competición dictamino sentencia los incidentes del Camp Nou: 2 meses de sanción y 2 partidos a Stoichkov y multa para el Barcelona por los incidentes. Posteriormente entre recursos y decisiones, se le impuso una sanción de 2 partidos a Hugo Sánchez.

Hugo se acomoda su masculinidad ante el publico.

Con estos mimbres llegaba el partido de vuelta. Por el Madrid jugaron Buyo, Chendo, Hierro, Sanchis, Solana, Michel, Maqueda, Aragon, Villarroya, Butragueño (Aldana 75’) y Hugo Sanchez (Losada 75’) mientras que el Barcelona lo hizo con Zubizarreta, Alex, Serna, Herrera, Goicoechea, Eusebio, Amor, Soler, Laudrup (Lopez Recarte 70’), Julio Salinas y Beriguistain (Carreras 45’) En la memoria de todos quedara este partido unido al gol de Santi Aragón desde el centro del campo, que oscureció en parte el buen partido madridista. Pese a que Goicoechea adelanto al Barcelona, no tardo en empatar Butragueño para posteriormente al borde del descanso poner el 2-1 tras un centro de Michel desde la banda. El experimento de Cruyff con Alex y Herrera como defensas ante Hugo y Butragueño naufrago. En la 2ª parte Hugo y el comentado gol de Aragón, dieron el titulo al Madrid, nuevamente fue entregado por Villar. Por fin Di Stéfano conseguía su primer y a la postre, único titulo como entrenador madridista. 

Distintas maneras de acceder a vestuarios: madridistas escoltados en Barcelona, cules tranquilos en Chamartín 

Plantilla y entrenador posan con el titulo conseguido.

La obtención del titulo fue un espejismo, en los siguientes 5 partidos el Madrid tan solo seria capaz de ganar en Gijón, mientras que de manera consecutiva perdía en casa 0-4 ante Osasuna y 0-3 ante el Atlético de Madrid. Como una naufrago al salvavidas el Madrid se acogió a la Copa de Europa para salvar la temporada, pero ni con esas. La debacle de 1-3 ante el Spartak encendió todas las alarmas, también se había caído en Copa del Rey ante el Atleti, ante la posibilidad que el Madrid no jugara al año siguiente en Europa. El tandem Di Stéfano/Camacho fue suplido por Grosso durante un partido, para dar el mando del equipo al serbio Radomir Antic quien llego para clasificar al equipo para la Copa de la UEFA. Finalmente el triste objetivo se cumplió. Las 2 siguientes temporadas estarán marcadas por las derrotas en Tenerife y tan solo se volverá a obtener un triunfo en la final de Copa del 93 en Valencia. Lasa y Butragueño devolverán minimamente el brillo a las vitrinas de Concha Espina. Estaba el Barsa en la etapa triunfal del Dream Team por lo cual el rival para la Supercopa seria nuevamente el conjunto azulgrana. 

Aprovechando el parón de las competiciones europeas se designó como fechas el 2 y el 16 de diciembre de 1993 para jugar, primero en el Bernabéu, la final de la Supercopa. Sin embargo ya había voces sobre la conveniencia de cambiar el formato y las fechas de este trofeo. Durante una reunión mantenida en la LFP, el propio secretario general propuso que la final se jugara a doble partido pero antes del comienzo de la Liga; el Barcelona por su parte, por medio de su gerente, defendía la opción de hacerlo a un único partido y fuera de España al estilo de la Supercopa Italiana que esa misma temporada se había jugado en Washington; mientras que la RFEF pedía jugarlo antes de la Liga pero a partido único. Finalmente la única novedad en la competición fue que los goles fuera de casa tendrían valor doble en caso de empate.

Andaba la liga bastante disputada aquella temporada, en la 12ª jornada se encontraban hasta 6 equipos empatados a puntos en el liderato. En la anterior jornada al partido de ida el Madrid perdía en Gijón y se descolgaba del liderato, mientras que ya sobrevolaba por Chamartín murmullos de reprobación sobre Benito Floro, entrenador blanco por aquel entonces. Cruyff por su parte indicaba en la previa que la Supercopa era la cuarta competición en interés para el Barcelona, pese a que seguía sin conocer la victoria en el Bernabéu como entrenador azulgrana. Con las ausencias por lesión de Butragueño y Koeman, saltaron al césped de Chamartín los siguientes onces: Buyo, Luis Enrique, Lasa, Alkorta, Sanchis (Nando 76'), Hierro, Milla, Michel, Zamorano (Dubovski 65'), Prosinecki y Alfonso vs. Busquets, Ferrer, Guardiola, Eusebio, Nadal, Bakero (Amor 59’), Ivan, Stoichkov, Laudrup (Ekelund 58’), Romario y Sergi. En esta ocasión el Dream Team fue el conjunto blanco que gano 3-1 en un gran partido ante un Barcelona flojo, inoperante y distinto al habitual, tanto fue que Cruyff reconoció estar enfadado con los jugadores por el fútbol demostrado. Pese a que Stoichkov adelanto al cuarto de hora al Barsa, el Madrid no tuvo problemas para empatar con Alfonso. En la segunda Zamorano y nuevamente Alfonso, ambos a centros de Michel, cerraban el marcador, pese a que tuvo varios ocasiones claras para añadir algún gol al marcador y dos penaltis bastante claros escamoteados por Ansuategui Roca. 

Para la vuelta, en Barcelona hablaban de remontada y veían factible un 2-0, incluso Cruyff aunque seguía quitandole categoría a la competición. En Madrid veían la ocasión idónea para asestar un golpe al rival y aumentar la moral de cara al siguiente tercio liguero. El mismo equipo de la ida puso en liza Benito Floro,  con los cambios de Ramis por Hierro en el 78’ y Nando por Sanchis en el 87, para la vuelta; mientras que Cruyff lo hizo con Busquets, Ferrer, Guardiola, Koeman, Sergi, Bakero, Goicoechea, Stoichkov (Laudrup 49’), Amor, Romario y Beriguistain (Estebaranz 49’) Pese a no estar lleno, el Camp Nou tenia el ambiente de una noche de remontada. El Barsa salio con todo, presionando el marco de Buyo y con ocasiones claras de Stoichkov, al palo, y Romario, sin embargo cuando mejor jugaban y presionaban llego el gol madridista: incursión de Lasa por la izquierda y el centro es rematado de cabeza por Zamorano a la red. Con esta ventaja el Madrid se sentía tranquilo y se dedico a esperar al Barcelona a la vez que intentaba ahogar el centro del campo del rival. Cruyff cambio el sistema pero ni por esas. El Barcelona lograba empatar por medio de Bakero en el 65’, pero el juego apenas cambio ya que no se veía en ningún momento que el Barcelona pudiera igualar la eliminatoria y mucho menos ganarla. Finalmente el empate no se movió del marcador y el Real Madrid lograba su 4ª Supercopa de España. Como no podía ser diferente a la ultima vez, los jugadores blancos dieron una vuelta de honor con el trofeo, aunque esta vez mas corta, en medio de gritos de “Tenerife, Tenerife” y lanzamiento de objetos aunque en menor cantidad que la ocasión precedente.

Sanchis muestra al publico del Camp Nou la Supercopa lograda.

Tras el partido las declaraciones habituales de Núñez llamando provocadores a los jugadores blancos y Mendoza respondiendo que bendita provocación la de la vuelta de honor. El presidente madridista también sera recordado por las imágenes suyas en el aeropuerto de Barajas, esperando la llegada de los jugadores, donde salto y canto junto a los hinchas blancos presentes en el aeródromo el famoso “es polaco el que no bote”, en Youtube algún vídeo de aquella noche aun se puede encontrar.  

Continuara...

(Articulo original nuestro publicado en Soy Madridista el 15 de Agosto de 2017. Versión corregida y aumentada)