miércoles, 18 de marzo de 2020

Joaquín Peiro y su pasado madridista.

Hoy ha fallecido Joaquín Peiró. Lo mas probable es que el gran publico le recuerde por su periodo exitoso como entrenador del Málaga, a caballo entre el siglo pasado y el actual. Un ascenso a primera división, la victoria en la Intertoto del verano del 2002 y la posterior etapa europea, son los recuerdos que mas pueden sonar a alguien ajeno a la capital de la Costa del Sol.

Sin embargo su carrera mas exitosa no fue en los banquillos sino como jugador. Peiró fue una de las banderas de ese Atlético de Madrid anterior a mudarse al campo de la ribera del Manzanares. De sus subidas por la banda en el antiguo estadio rojiblanco le sobreviene el apodo por el cual ha sido conocido: “el galgo del Metropolitano”. Allí formó una gran pareja en la banda izquierda con Enrique Collar. Este como extremo y Peiró como interior dieron buenas tardes a la parroquia rojiblanca logrando dos Copas del Generalísimo y una Recopa. El calcio italiano se fijó en el y tras ocho temporadas en el Atleti fue traspasado al país transalpino. Allí jugaría en el Torino, Inter y Roma. Seria en el conjunto lombardo donde alcanzó los mayores éxitos logrando Liga, Copa de Europa e Intercontinental. Curiosamente este ultimo titulo lo lograría en el Santiago Bernabéu, cuando el Inter venció en el partido de desempate al Independiente de Avellaneda con un solitario gol de Mario Corso. Quiso retirarse en su Atleti pero no pudo ser. Siempre pensó que Marcel Domingo le vetó pensado que iba a llegar como estrella al conjunto rojiblanco, algo muy raro para una persona que nunca dio que hablar fuera del terreno de juego. Al menos continuó en su casa, entrenando a varios de los equipo filiales rojiblancos antes de llegar a ser el segundo entrenador de otro símbolo colchonero: Luis Aragonés.

Joaquín Peiró y Luis Suarez en su etapa del Inter de Milan.

Con “Zapatones” guarda una coincidencia y es que ambos tuvieron pasado madridista, razón por la cual recordamos a Peiró en este blog. Si Aragonés jugo en el Plus Ultra y formó parte del Real Madrid, aunque siempre cedido, Joaquín tuvo un camino parecido. Con apenas 18 años empezó a despuntar en la primera regional madrileña jugando en la AD Ferroviaria donde acabo llamando la atención de varios equipos. El Plus Ultra y el Melilla estaban interesados en hacerse con sus servicios cuando de repente llego el Real Madrid. Peiró era un castizo nacido en la barriada de Las Ventas del Espíritu Santo, en una calle cercana a la Plaza de Toros, y no dudo en intentarlo con el club blanco. Este se lo llevó a probar durante mas de un mes, en las cercanías del verano de 1954, y los técnicos blancos, sobre todo Moleiro quien por aquel entonces entrenaba a los juveniles blancos, pasó buenos informes del madrileño. En esos momentos el secretario técnico era Juan Antonio Ipiña, antiguo capitán madridista, quien ofreció incorporarse a Peiró al Real Madrid pero en primera instancia como jugador aficionado en lugar de hacerle ficha de profesional. Esto no le gustó al madrileño quien se veía con posibilidades de ganarse la vida como futbolista, por lo cual rechazo la oferta blanca. Tras esa negativa entró en escena el Atlético de Madrid, quien si firmó al jugador como profesional para la temporada 1954-1955. Con el paso de los años se vio el poco acierto de Ipiña con aquella elección, aunque a la postre tampoco le fue mal al Madrid. El puesto de interior izquierdo lo ocuparía esa temporada Héctor Rial, quien logró sacar todo el juego que llevaba dentro Paco Gento.

Peiro entre Lesmes y Zarraga, con Di Stefano al fondo, durante un derbi en el Metropolitano.

Sin embargo el destino no olvido aquella relación de Peiró con el Real Madrid y años después pudo jugar con la camiseta blanca. En octubre de 1956 el Honved Budapest había desistido de volver a Hungría tras la revolución popular contra la URSS que controlaba políticamente el país magiar. El equipo empezó a errar por Europa y jugo diversos partidos amistosos para recaudar fondos para los exiliados y refugiados. España se fijo en aquel equipo que huía del comunismo, algo que detestaba el régimen franquista. A finales de noviembre la Asociación de la Prensa de Madrid tenia organizado el habitual partido amistoso para recaudar fondos y contrató al conjunto húngaro. El éxito estaba garantizado y es que la fama de los jugadores magiares era muy grande. Pocos días antes habían jugado en San Mames en el partido de Copa de Europa ante el Athletic Club, cayendo derrotados por la mínima. Puskas era la gran atención del equipo y hasta Di Stéfano fue a presenciar el entrenamiento de los húngaros. Como rivales se decidió organizar un combinado de jugadores del Real Madrid y Atlético de Madrid seleccionado por Ramón Melcon, el que fuera seleccionador nacional. La base del equipo fue el Real Madrid, con Atienza, Marquitos, Lesmes, Santisteban, Zárraga, Kopa, Di Stéfano y Gento. La representación rojiblanca fue mas escasa jugando unicamente Pazos, Miguel y Peiró. Tal fue la diferencia numérica de jugadores que incluso la camiseta que se uso para el combinado fue la azul de la segunda equipación madridista. El partido fue un monumento al gol y ambos equipos no defraudaron al publico que lleno el Bernabéu. Un empate a cinco fue el resultado del final del encuentro, donde Joaquin Peiró inauguró el marcador. De esta forma uno de los símbolos rojiblancos jugo, y marcó, vistiendo el escudo del equipo que un día le ofreció fichar.

Miguel, Kopa, Di Stéfano, Peiró y Gento el ataque del combinado.

Kopa, Puskas, Di Stéfano y Peiro en la previa del partido.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Jose Luis Fidalgo Veloso (1937-2019)

La noticia del fallecimiento de Veloso ha sido mediante un parco y escueto comunicado del Real Madrid, muy similar a la relación que mantenía el jugador con el mundo del fútbol en las ultimas décadas. A diferencia de muchos exjugadores Veloso tenia como arrinconado su pasado futbolista,  aunque sin llegar a renegar de el, alejándose voluntariamente de los estadios y sin apenas verlo por la televisión. En las escasas entrevistas de las ultimas décadas recordaba el fútbol como un trabajo dentro del cual cumplía tanto en los entrenamientos como en los partidos. Aquello que el veía como algo normal en realidad esconde a un gran delantero que a día de hoy sigue siendo uno de los jugadores históricos del Deportivo de la Coruña y un buen jugador madridista al que quizás no le acompaño la fortuna como merecía. 

(foto Sandra Alonso)

Jose Luis Fidalgo Veloso nació en plena guerra civil en Santiago de Compostela. Pese a que realmente lo que le gustaba era el ciclismo, quizás por ver a su hermano mayor Heliodoro sobre el manillar disputando alguna que otra vuelta a Galicia en la posguerra, fue el balón lo que le dio la fama. Tras pasar por varios equipos regionales y destacar, fue el Club Turista el que le ficho aunque aun como aficionado en 1957, donde  colaboro activamente en la obtención del campeonato de tercera división. Pese a que el Turista cayo en la promoción las actuaciones del santiagués llamaron la atención de los dos grandes clubes gallegos quienes ofertaron por el, llevándose el gato al agua el Deportivo de la Coruña. Con apenas 21 años debuto en 2ª división con el conjunto blanquiazul en el inicio de la etapa mas exitosa de su carrera, la cual le uniría durante siete temporadas con los de Riazor. En un ataque junto a Amancio y Jaime Blanco se destapo Veloso en la campaña 60-61 siendo con 26 tantos el máximo goleador de la categoría y quedándose el equipo al borde del ascenso. Este llegaría al año siguiente con un Amancio pletórico que logro 25 goles. Si bien el extremo gallego marchó a la capital, Veloso continuaría en Coruña hasta el final de la temporada 64-65 logrando en esos siete años dos ascensos y dos descensos en los cuales no dejo de marcar goles para ser a día de hoy, el cuarto jugador que más goles ha marcado vestido de blanquiazul. 

Veloso como capitan recoge el XVII Trofeo Teresa Herrera en Septiembre de 1962)

Seria también en el Deportivo donde lograría ser internacional con la selección española aunque únicamente con cuatro apariciones en las que marco 3 goles. Por desgracia aquello tuvo un abrupto final y es que su ultimo partido fue la histórica derrota 2-6 ante Escocia en el Bernabéu, que supuso un golpe muy duro al orgullo patrio. 


Con el descenso del Depor a segunda este se vio en dificultades financieras y pese a que no querían vender a uno de sus mejores activos, tuvo que hacerlo. El Madrid entro en escena consiguiendo su fichaje tras pagar un traspaso y meter en la operación a Santos y Gullón que pertenecían a la entidad blanca. A mediados de julio de 1965 Veloso firmaría un contrato inicial de tres temporadas con el club blanco. Tendría buen comienzo ya que jugaría todos los partidos de la gira americana que realizo el equipo durante el verano, para a continuación debutar de manera oficial en el primer partido liguero en Septiembre ante el Sabadell. Sin embargo aquellos buenos augurios se cortaron de raíz ya que no volvería a jugar un partido oficial hasta seis meses después donde jugaría las seis ultimas jornadas, algo que nunca entendió el delantero. Veloso estaría en el club tres temporadas mas y a excepción de la 66-67 que disputaría 20 encuentros marcando 11 goles entre las tres competiciones, no dispondría de continuidad para demostrar su valía, en parte motivado por una grave lesión de menisco. Si hay que recordar un momento del delantero en su etapa madridista, sera el famoso gol ante el Ajax en Octubre de 1967, cuando en la prorroga se deshizo de cuantos contrarios le salieron al paso para lanzar un zurdazo desde fuera del área que elimino al conjunto neerlandes de la Copa de Europa, en el cual ya destacaba un joven Johan Cruyff. En total disputaría 41 partidos oficiales con el Real Madrid marcando 20 goles a los que habría que sumar 33 partidos amistosos con 14 goles. 


Tras su salida del Real Madrid jugaría primero en el Orense durante una temporada para luego volver a la capital para jugar dos años en el Rayo Vallecano. Volvería a su tierra para jugar en el Compostela retirándose en 1973 y estableciéndose en el madrileño barrio de Usera donde abrió una marisquería en la cual trabajo hasta casi el final de la década de los 90, que retorno a su Galicia natal. 

martes, 8 de octubre de 2019

El fichaje de Futre por el Real Madrid.

En la vida se puede cambiar de trabajo, de novia, de partido político, de religión e incluso de sexo, pero nunca se puede cambiar de equipo de fútbol. Desconfíen seriamente de aquellos que lo hagan. Alejenlos. Estamos muy acostumbrados a que cada vez que un jugador llega a un equipo de los llamados grandes no tarda ni medio minutos en su presentación de decir que era el sueño de su infancia o de besar el escudo hasta dejarlo borrado. De primeras desconfió de ese tipo de gente porque es muy probable que sean de ese 99% de jugadores que aman mas al dinero que al club y solo lo hagan por el gesto a la galería. No me molesta que les primen mas los euros que el sentimiento, pero me molesta que te tomen por tonto con mensajes de supuesto amor al club que les acaba de contratar. No hacen falta que digan que dormían con la camiseta del equipo de pequeños, simplemente sean profesionales y denlo todo en el césped por el club y la hinchada. No por besarse el escudo se le querrá mas... o no debería. 

Hoy rescatamos de la hemeroteca un par de ejemplos de verdaderos ídolos del equipo del Manzanares, hoy en la M-40, que a día de son venerados y que cuando en su momento o bien les iba mal o bien querían progresar, bebieron los vientos por el Real Madrid. Si eso es lo que pensaban en esos momentos me parece lógico que lo hagan, lo digan y lo expresen, pero lo anormal es que cuando no se cumplió aquellos deseos pasen a situarse en el lado totalmente opuesto y enarbolando la bandera de sus acérrimos rivales. Una ya sabe en que situación decía la verdad. 

Paulo Futre fue la bandera que enarbolo Jesús Gil para su asalto a la presidencia rojiblanca. Un símbolo para la hinchada que vio en el al jugador que podía romper la racha de las victorias madridistas en el campeonato liguero. Sin embargo aquel salto de calidad nunca llego y se tuvo que conformar con ganar únicamente 2 Copas del Rey, eso si, una de ellas al Real Madrid. Tras su salida del Atleti en Enero de 1993 ficho por el Benfica para en el verano salir al Olimpique de Marsella. Allí aparecería el interés del Real Madrid y el portugués no dudaría en salir públicamente a dejarse querer. 



Finalmente el presunto interés no fructificó y Futre siguió esa temporada en el Olimpique de Marsella. Mendoza lo desmintió en rueda de prensa y Futre lo asumió. 




Tiempo despues el jugador declaro en junio de 2014 en Libertad Digital que fue por decisión suya: "Se ha hablado de varias ofertas que tuve del Madrid, pero oficialmente sólo hubo una. Tenía el contrato encima de la mesa para firmarlo y en un momento me fui al baño con mis hijos, que eran muy pequeños, con sólo tres y cuatro años. Pensé entonces en la familia. En un primer momento piensas en ti mismo, en tu carrera profesional, pero enseguida piensas en la familia. He sido jugador del Atleti, más que un jugador incluso, y me doy cuenta entonces que no puedo vivir en Madrid. Cuando volví al despacho les dije que no. Imagínate, después de varias semanas de negociaciones. El Madrid se lo tomó muy mal. Pero yo no podía firmar. Les pedí perdón. Soy el único jugador del mundo que con el contrato en la mesa le he dicho que no al Madrid". 

Contrastando esto con otras declaraciones suyas en Enero de 2011 para la Agencia EFE sobre sus sentimientos contra el Real Madrid tras su llegada, ya no sabe uno cuando decía la verdad: "A la semana de llegar a España yo ya sentía el odio al Real Madrid. Es normal. Cuando llegué a la Liga española había 22 españoles por plantilla y sólo dos o tres extranjeros. Y estos 22 españoles te contaban cómo era la rivalidad con el Real Madrid, cómo era el odio que tenían al Real Madrid. A la semana de llegar yo ya era uno más de ellos". 

Sea como fuera lo que queda en la historia es que un de los ídolos rojiblanco declaro públicamente que quería jugar en el Real Madrid. Fuera verdad o no, en su conciencia queda, así como en la hemeroteca. 

lunes, 27 de mayo de 2019

Luis de Carlos: 24 Horas en la vida del Presidente del Real Madrid

Hoy se cumplen 25 años del fallecimiento de Luis de Carlos. El madrileño fue un presidente de consenso que lidero un difícil transición, la cual tuvo altibajos, pero que a la postre dio en 7 años: 2 Ligas, 2 Copas del Rey y 1 Copa de la UEFA. Lastrado por la enorme igualdad del campeonato en la primera mitad de los 80's y las tristes noches europeas en Hamburgo, Paris y Goteborg, supo anticiparse a lo que se avecinaba y pensando en el bien del club anticipo unas elecciones en 1985 a las cuales no se quiso presentar. De Carlos es un presidente escondido entre la "dictadura" de Bernabéu y el magnetismo y el carisma que emanaba su sucesor, Ramón Mendoza.  Para intentar paliarlo rescatamos una curiosa entrevista que hoy solo seria posible en los propios medios de comunicación, en la cual un periodista sigue al presidente madridista durante toda una jornada. En el reportaje, apenas 9 meses después de su llegada al cargo, veremos como De Carlos anticipaba la llegada de las S.A. al fútbol, la violencia dentro de la cancha en boga en aquellos años, o los inconvenientes del cargo en una persona a la cual no le gustaba la fama. Esperemos que os guste.


Don Luis de Carlos ha dormido, como cada noche, no mas de siete horas y no menos de seis: "Gracias a Dios todavía puedo descansar ese tiempo sin interrupción. Y es casi el único." Tiene un aspecto saludable y un color de hombre de mar. Quizá el color le dura, precisamente, por su vocación marinera que, ni ahora, de retirado, puede ejercer: "Si no fuera por la Presidencia del Madrid, a lo mejor estaba en Vivero, un pequeño pueblo de Galicia donde acostumbro a pasar las vacaciones... ¿Y dice usted que quiere contar un día de mi vida, un día cualquiera? Pero, hombre, si mi vida no le puede interesar a nadie".
Le interesa, por ejemplo, a Pastora, la señora que esté en la casa desde hace muchos años y que hoy como siempre, tenia a punto el desayuno del presidente: "Es de allí, de Vivero. Una persona como ya no quedan..." A veces el desayuno se enfría. Por el teléfono. Una constante, la del teléfono, en la vida diaria de Don Luis. En ocasiones, cuando llega, sobre las once de la mañana al despacho oficial, en el club, ya ha despachado muchos asuntos. Es inevitable.

Don Luis ha consentido que le demos la lata casi un día entero. Con una amabilidad no fingida y con una cordialidad que es muy de agradecer. En realidad él es siempre cordial y amable. En algún momento intento imaginarme a Don Luis enfadado, y me resulta imposible. "Los domingos se rompe un poco esa monotonía. Porque si viaja el equipo procuro viajar con el. No se... lo considero como una obligación. No solo por el equipo. También por las relaciones con otros clubes. Yo intento que sean inmejorables entre todos. En el campo enemigos, dentro de la correccional y con entrega. En los otro, cuanto mas amigos todos, mucho mejor" Hoy como muchos otros días Don Luis de Carlos se va al club en su coche particular. "A veces voy en el del club, pero prefiero el mio. No, no por falsa modestia ni por nada de eso. Lo que pasa es que me gusta. Tenga en cuenta que mi vida ha estado ligada a los coches. Y conservo la afición."



Don Luis conduce ordenadamente, sabiamente. Con buenos reflejos.
- ¿Se encuentra usted tan bien como aparenta?"
- Si, si. Y vamos a tocar madera por si acaso...Esto de la presidencia del Madrid le hace a uno tener viva la imaginación durante todo el día. Y físicamente me encuentro, como le digo, muy bien. Si no, no viajaría, por poner un ejemplo.

Llega al despacho a la hora de casi siempre. Sobre las once. Saludos amables para todo el mundo. Luego me diría un conserje: "¿Quien?, ¿Don Luis?. Todo lo que le diga es poco. Una persona excelente. Sencillo, humano...en fin, ¡excelente!.
Me dice Don Luis que algunos días viaja en el autobús: "Tampoco es falta modestia. Es que me gusta ir en los transportes públicos porque se puede observar a la gente, porque se esta mas en contacto con el pueblo." No hace mucho surgió la anécdota. El conductor del microbús, había un partido importante por la tarde, le reconoció y le dijo "¿Que vamos a hacer hoy?". El presidente respondió "lo que podamos y lo que nos dejen". Al apearse Don Luis le dio una entrada al conductor y este agradecido se encargo de contarlo a algún periodista. "Yo me entere de que se había publicado por uno de mis nietos. Me dijo: Oye Abuelo, ¿desde cuando te dedicas a ir repartiendo entradas por los microbuses? Me quede helado. Fue un detalle que se me ocurrió sin mas importancia. Y por suerte o por desgracia popularidad en este país como la del fútbol, ninguna. A mi de verdad esta popularidad no me procura ningún beneficio".

Don Luis de Carlos se dedica al Madrid en cuerpo, en alma y en tiempo. "Esto es como un autentico pluriempleo pero sin ningún beneficio, claro. Ya se que hay quien no se lo cree. Que hay quien piensa que el presidente del Real Madrid tiene que sacar algo por algún lado. No hay nada de eso. El presidente del Madrid no tiene una peseta de beneficio. También digo que cuando viajo no me cuesta el dinero ni el hotel. Que el cargo no me cuesta nada. A lo mejor alguna invitación, pero son pequeñas cosas. No entiendo, o entiendo, pero no creo que sea un buen sistema el que los presidentes de los clubes pongan dinero. Alguna retribución tendrán. La popularidad o que se yo. Ademas, puede que algunos se queden enganchados, pero habrán sido y serán los menos. Porque cuando se van, si tienen avales y eso... ya lo recuperaran. No hay mas que fijarse a la hora de los fichajes, en si el presidente del club que traspasa ha puesto dinero y si se va a marchar. Y, si va a marcharse, seguro que el club traspasa. Es así." En el despacho el teléfono suena en pocos minutos varias veces. Que si lo de Camacho, que pregunta un periodista de Barcelona, que la renovación va a afectar, que pregunta otro de Madrid. En ocasiones se abre la puerta y aparece alguien del club. Discretamente al ver que el presidente esta ocupado cierra y se va. Don Luis se disculpa por llevar una vida tan lineal: "Siento no poder ofrecerles algo mas periodístico, pero mi vida ha sido siempre asi. Metódica y ordenada. Ahora es quizás mas monótona, no juego al golf por falta de tiempo, pero no puede decirse que sea aburrida".

Entra Don Antonio Calderón y consulta algo con el presidente. Don Luis, han sido muchos años juntos en el club, siente un especial cariño hacia Don Antonio: "Ya ve, cuando murió Don Santiago, el también se quería marchar, ya era tiempo. Yo pensaba hacer lo mismo. Luego, me quede porque alguien tenia que hacerse cargo de esto. Y claro, tenia que quedarse conmigo alguien que conociera a fondo el Real Madrid. ¿Que iba a haber hecho yo solo? Porque el club fundamentalmente lo llevaron durante muchos años Don Santiago, Saporta, Calderón y Domínguez. Si se iban Saporta y Domínguez...


De Carlos entre el gerente Antonio Calderón y su sucesor en la gerencia, Fernández Trigo. 

Don Luis no fuma. Los ceniceros de su mesa están inmaculados. Quizá echan de menos los eternos puros del presidente que se fue. 
- Yo, la verdad, quiero dejar la presidencia cuando sea posible. Aunque me encuentre bien, ya soy mayor, ¿no?. Lo ideal seria que aquí viniera un equipo nuevo, un presidente de cuarenta a cincuenta años, que trajera otros métodos y mas juventud.
- Habría cola de candidatos...
- Eso creía yo. Pero ahora que conozco la presidencia mas a fondo, no creo que hubiera tantos. Esto exige una dedicación completa. ¿Y que hombre de cincuenta años lo abandona todo, todos sus negocios, para dedicarse al club? No se...Es muy lioso esto del fútbol. La prueba esta que hombres que han triunfado en negocios difíciles han patinado en presidencias de club. Yo creo que llegara el día en que los clubes serán sociedades anónimas. Parece que no va a quedar otro remedio, según se ponen las cosas. Ya hay hasta problemas laborales y son muchos los intereses que se mueven en el fútbol. 

Hoy, Don Luis de Carlos tampoco comerá en casa. Acaba de aceptar una cita por teléfono. Se queja con resignación: 
-Esto de las comidas es inevitable. Debe de serlo. Desde que soy presidente, mucha mas gente quiere comer conmigo. ¿Que voy a hacer? Muchos aprovechan esas horas para plantear problemas, para hacer criticas. Yo escucho a todo el mundo, y, muchas veces, me dejo convencer. Eso si, si estoy seguro de tener razón, si lo veo absolutamente blanco, no creo que nadie me haga verlo negro. Lo malo de las comidas fuera de casa son las sobremesas. Esos momentos en que uno no esté para trabajar ni para seguir hablando. Pero hay que seguir. Yo acostumbro en casa a descansar un breve espacio de tiempo después de almorzar. Es fundamental para mi, pero ya ve...

Van hoy a un restaurante céntrico. Don Luis me acompaña hasta la puerta de fuera; le pido excusas por las molestias:
—No, por Dios... Atenderles a ustedes es, también, una de mis obligaciones. Y la cumplo con mucho gusto. Y eso que, le digo la verdad, yo, cada vez que me veo en la Prensa...¡es que se me abren las carnes! Porque tienes que hablar, y no siempre dices lo que es mas oportuno, y no sabes como le va a sentar a la gente lo que has dicho. ¡En fin!, es inevitable.

Don Luis tiene tres hijos y ocho nietos. Me lo dice, por la tarde, otra vez en el despacho, donde ha acudido, como siempre, temprano, y de donde saldrá a las nueve, si hay suerte, o mas tarde, si hay alguna complicación.
-Yo siempre he sido un hombre muy familiar. Antes las tardes las pasaba en casa de alguno de mis dos hijos casados, turnándome. Ahora hace un mes que no les veo. Hablo, por las noches, por teléfono con ellos, eso si. Ahora no veo ni a mi hijo Alfonso, que es soltero y vive conmigo. Como trabaja lejos de Madrid en la fabrica de vitrocerámica, con su hermano, no coincidimos mucho...


Me dice don Luis que la gente, sera por la vida de hoy día, es mas agresiva, y que esa agresividad se esta notando en los campos de fútbol, en los que cada día hay mas violencia.
-Me preocupa mucho el tema. Como no haya una mano dura... Y para mi que ahí tienen mucho que decir los entrenadores. Porque, claro, si a un jugador de fútbol un entrenador le dice: "Que no pasen... ¡Como sea !" En ese como sea, hay mucho peligro. Si, tienen mucho que decir los entrenadores... Mire, yo he sido aficionado al fútbol desde siempre, y me encantaba jugar, aunque nunca lo hice muy bien... Para mi, por ejemplo, Cruyff era un jugador que me deleitaba, porque tenia una gran clase. Pero me caía profundamente antipático. Por las maneras en el campo, por las palabras, por las protestas. Pues bien: el otro día coincidí, con él, cuando el Ajax, y estuvimos hablando durante dos horas. Le dije que si no echaba de menos el fútbol activo. Y me dijo que no. "Los marcajes son tan férreos y la violencia tan frecuente que no siento nostalgia" Me cayo francamente bien Cruyf‌f, con quien nunca había hablado. Me pareció un hombre amable y muy inteligente. Porque el jugador, creo yo, tiene que tener mucho de trabajador pero también mucho de artista. Y no tiene por que ser un legionario. Al futbolista se le paga para jugar. No para que haga la guerra."



Y va a ser este hombre de setenta y dos años el que habrá de acometer la renovación que el Madrid necesita. Y, para eso, don Luis de Carlos tiene muy claras las ideas:

- Sé como esta el Real Madrid. ¡Como no voy a saberlo! Sé que Pirri ya no es un crío, aunque por mi seguiría hasta que él quisiese, porque lo ha merecido y lo merece. Sé que Benito, que Sol, que Wolff y Guerini, son otro problema...Pero, ¿que se puede hacer? Antes las cosas podían arreglarse con talonario. Ahora, no. No hay a quien comprar. Y si lo hay piden unas cifras imposibles de pagar. Esta la cantera. Quizás muchos no lo sepan. Pero el Madrid se ha gastado mucho dinero en la cantera. Y ha habido buenos resultados. Un día de estos vamos a publicarlos. Creo que, en veintiséis años se ha conseguido llevar al primer equipo a treinta y tres jugadores, dieciséis de los cuales han ido a la selección. Le sale a usted a un jugador y algo mas por año. ¡Pero es que son once los que tienen que jugar! Y esta el problema deportivo que es el principal. Porque, aquí, si descendemos al tercero o cuarto puesto en la tabla, ya todo son defectos y criticas para todos. Por eso yo deseo como nunca que este año ganemos la Liga, que esta muy difícil, para que el socio vea que los esfuerzos han dado resultado. Pero uno no puede hacer nada, solo trabajar. Luego el que las cosas salgan bien depende de muchos factores."

A pesar de la orden de don Luis de que no le pasen llamadas, algunas interrumpen la conversación, de vez en cuando. Son urgentes. Y así hasta las nueve pasadas... En la calle, la gente se vuelve a mirar a Don Luis de Carlos. Supongo que con envidia. Si le saludan él sonríe, agradable siempre.

- Es lógico que me reconozcan, por las fotos, y eso... Pero no me acostumbro.
- Por eso viaja cada vez menos en autobús
- Ya ve, y era para mi, como le decía, uno de esos pequeños placeres...Observar. Tanto que la fabrica de automóviles ingleses que yo representaba en España estaba a unos kilómetros de Londres. Me mandaban un coche al aeropuerto cuando iba. Bueno, pues procuraba no avisar, para poder ir en autobús.
- Y ahora en cada partido tiene que sentarse de cara al publico en el palco presidencial. 
- Lo soporto bastante bien. Hace una temporada, en una ciudad que tiene alcaldesa la gente se volvía al palco y me decía unas cosas...La alcaldesa, la mujer, estaba abochornada. No juzgue usted, por favor, a la ciudad por esto no todos son así, me decía. No, no todos son así. Esos mismos señores luego a la media hora de acabar el partido, te ven por la calle y te saludan hasta con cariño. Pero el fútbol tiene eso. Y, por suerte o par desgracia, si le quitásemos la pasión al fútbol, ¿qué seria de el? 

Cerca de las diez, don Luis llega a la calle Serrano, donde vive. No parece cansado, pero se ve que agradece los momentos de paz que esperan. Paz relativa. Entre llamada y llamada a la familia, entre vistazo y vistazo a los periódicos y a la televisión, Don Luis tendrá, seguramente, que seguir hablando del Madrid. Es un cargo que imprime carácter.



Entrevista original publicada en AS Color en Febrero de 1979.
Texto original: Heras Lobato.
Fotos: Javier Galvez.

lunes, 29 de abril de 2019

El estadio de la Ciudad Lineal

Esta semana no vamos a recordar ningún partido en concreto ni a ningún jugador, sino que vamos a rescatar el aniversario de la inauguración del campo que hizo de puente entre el viejo recinto madridista de O’Donnell y el antiguo Chamartín. Un estadio bastante desconocido en el que el Madrid apenas jugó partidos, pero que fue el preludio de un cambio que a la postre fue histórico. Hoy hablaremos del estadio de Ciudad Lineal. 

En 1922 el Real Madrid jugaba en el estadio de O’Donnell, ubicado en la parcela que delimitan las actuales calles de Duque de Sesto, Fernán González, O'Donnell y Narváez. Aunque históricamente el campo es conocido por el apellido del político y militar Leopoldo O'Donnell, en realidad el campo de fútbol estaba registrado en la calle Narvaez, en concreto en el numero 13. Debido al auge que experimentaba el fútbol en la capital este se quedaba pequeño para la demanda de aficionados que se agolpaban en el recinto los días de partido. Al mismo tiempo la ciudad seguía creciendo y la zona donde estaba el estadio, pleno barrio de Salamanca, estaba empezando a ser objeto de nuevas construcciones para saciar el incremento de la demanda de la población. Como quiera que el Madrid no tenia el terreno en propiedad sino arrendado por 1000 pesetas, 6 euros, de la época, los propietarios empezaron a presionar al club para que se trasladaran y poder vender el solar para la construcción de pisos. Esto supuso un grave descalabro al club, y como recordaría años después Bernabéu, parecía que el abandono del campo era el final de la entidad como tal. Exagerados pesimismos aparte, la búsqueda de otra ubicación para el nuevo estadio comenzó y rápidamente trajo sus frutos. 

En Junio de ese mismo año ya empiezan a aflorar los rumores acerca del cambio del estadio y la prensa se hacia eco de ello anunciando que el Real Madrid había adquirido el Velódromo existente en la Ciudad Lineal para convertirse en el nuevo estadio madridista. El campo tendría hierba con lo cual se convertiría en uno de los escasos terrenos de este tipo que había en la capital para la practica del futbol, recordemos que el Madrid jugaba en O’Donnell en tierra, ademas de tener mayor capacidad de espectadores que O’Donnell por lo cual era apetecible para el club. Sin embargo las desventajas del traslado eran notorias. El Velódromo se había inauguró en junio de 1910 y en él, antes de la llegada del Real Madrid, se celebraron pruebas ciclistas, motorizadas y atléticas, entre ellas partidos de fútbol aunque del Campeonato regional de 2ª y 3ª categoría, dado que tenia una pista peraltada para bicicletas y motocicletas, de 6,5 metros de ancha; un campo central con pista para atletismo de 5 metros de ancho y un campo de fútbol de 90 metros de largo por 50 de ancho. Ademas de estas peculiaridades el recinto estaba ubicado lejos del centro de la ciudad y muy mal comunicado con apenas un par de lineas de tranvía que no eran directas. La llamada Ciudad Lineal era una zona de Madrid en la cual Arturo Soria intentó llevar a cabo un modelo de organización de una ciudad articulado a través de una gran avenida, al margen de la cual se establecerían las casas de sus habitantes, y por el cual pasaran tranvías, con calzadas para peatones y otras para carros y animales. La idea original solo pudo llevarse acabo en una pequeña parte ubicada en la actual calle que lleva el nombre del urbanista y que comprende la zona entre la calle Alcalá y el distrito de Chamartín.

Animación con la ubicación del estadio de Ciudad Lineal ayer y hoy.
(Gif de Ricardo Marquez)

Para hacer mas atractivo el cambio la prensa aseguraba en sus informaciones la fácil comunicación con el transportes publico los días de partido e incluso los mas audaces ponían fecha y rival para la inauguración: el 29 de Septiembre contra el FC Núremberg. Cuando este equipo, parece ser que no pudo asistir, se anuncio que seria para Octubre la inauguración con un partido entre el campeón regional de Andalucía, el Sevilla. Sin embargo la realidad era mas caprichosa y el Madrid tuvo que acondicionar el recinto ya que los partidos de primer nivel requerían otras características por lo que la inauguración se fue posponiendo. Finalmente las obras de acondicionamiento, que fueron dirigidas por el exfubolista blanco y arquitecto José María Castell,  acabaron finalizando en 1923, proponiéndose el 29 de Abril de 1923 como fecha para la inauguración oficial, ya con un campo de juego de 108 por 63 metros, lo que ocasionó la desaparición de la pista de atletismo, aunque se mantuvo la pista que daba nombre al estadio.

La reforma dispuso que la entrada general tuviera gradas donde se podían sentar los aficionados, a diferencia del estadio de O’Donnell que tenia como gran mayoría localidades de pie. En el lado opuesto se coloco la misma tribuna de preferencia que el Club tenía en el antiguo campo, al mismo tiempo que se habían construido nuevas tribunas para la Familia Real, la prensa y varios palcos. Todo esto fue mostrado la mañana del partido por parte de la directiva madridista a dirigentes de otras sociedades, prensa, jugadores y algunos aficionados, para posteriormente dar una comida a los invitados en el Casino de la Ciudad Lineal.

Anuncio en prensa con la inauguración del estadio

Para la inauguración se intento darle gran realce y para ello se cursó invitación a la Casa Real, el club ya tenia la distinción Real desde hacia 3 años, y esta acepto gustosa asistiendo al encuentro los infantes Don Jaime, Don Juan y Don Gonzalo. Bajo un agradable sol de primavera, y con mas de 10000 aficionados presentes, a las cuatro de la tarde fue la hora designada para el comienzo del encuentro amistoso, que tuvo como rival al Real Unión Club de Irún. Poco antes del comienzo, el Infante Don Juan bajo al césped acompañado de Pedro Parages, presidente madridista, para realizar el saque del honor del partido.  Para la historia quedaran las alineaciones madridista de Martinez, Pololo, Peris, Mengotti, Adarraga, Sicilia, Lambam, Bernabeu, Ubeda, Mejias y Del Campo,  y la irundarra de Muguruza, Carrasco, Berges, Anatol, Gamborena, Villaverde, Echeveste, Matias, Vazquez, Rene Petit y Errauzquin. Arbitrador por Luis Colina y como curiosidad los jueces de linea fueron dos madridistas, el veterano Ricardo Rocamora y el novel José María Muñagorri. 

Panorámica del estadio el día de la inauguración.

El partido en si no tuvo mucha historia. El Unión ya no tenia la calidad de antaño aunque tenia en el exmadridista Rene Petit a su gran jugador. El Madrid por su parte llegaba con sensibles bajas y es que Quesada, Escobal, Monjardin, Felix Perez y De Miguel no pudieron ser de la partida al encontrarse lesionados. El que si apareció fue José María Úbeda para marcar el primer gol a pase de Bernabéu y el segundo tras una jugada personal regateando a varios contrarios. Con ese 2-0 el Real Madrid inauguraba su primer estadio con césped. Durante el intermedio del encuentro se aprovecho la pista que circundaba el campo para  ofrecer una exhibición de ciclismo y motos. 

Exhibición en el estadio del Real Madrid.

Como quiera que ya esa temporada estaba próxima a finalizar, no fueron muchos mas partidos lo que se jugaron en el estadio. La temporada 23-24 siguió siendo el hogar del Real Madrid, pero la ubicación del campo seguía siendo mala al no mejorar las condiciones del transporte publico, ademas que la ampliación del recinto no tenia muchas posibilidades de crecer mas allá de la reforma, por lo que en el club surgió el temor a que la hinchada le diera la espalda al tener estos inconvenientes. Recordemos que por aquel entonces no existía aun la Liga de Fútbol, y la mayoría de los partidos que se jugaban era amistosos, ya que las únicas competiciones oficiales eran el Campeonato Regional, y dependiendo de su clasificación en este, el poder jugar el Campeonato de España o Copa del Rey.  Para mas inri, como años mas tarde recordaría el histórico jugador Félix Pérez en conversación con el periodista de ABC, Gilera: “[…] el terreno era panzudo por culpa del peralte en las curvas, era curioso a primera vista, pero era feo como un demonio por dentro y por fuera, y estaba cerca de Alcalá de Henares. […] el terreno era desigual y se hacia uno polvo los tobillos”. Si hoy en día con las actuales carreteras hay casi 40 kilómetros hacia Alcalá de Henares desde Madrid, da una idea de como veían en aquellos tiempos la ubicación del estadio en comparación con el resto de la ciudad. Solo basta ver el mapa que hemos puesto para comprender que no tenia una gran facilidad de acceso el recinto para los habitantes del núcleo central de la ciudad. 

Ubicación del estadio conforme al plano de Madrid.

El Madrid apenas jugaría una veintena de partidos en aquel estadio ya que viendo el panorama el club se puso manos a la obra para buscar un terreno donde se pudiera construir un campo en condiciones y que estuviera mejor comunicado. El sueño de la Ciudad Lineal se fue desvaneciendo para aparecer en el horizonte el campo de la carretera de Maudes, el histórico estadio de Chamartín al cual se mudo en Mayo de 1924. Pero eso, como ya hemos dicho muchas veces, es historia para otro día. 

Otra toma del estadio de la Ciudad Lineal extraída del Archivo de Ruiz Vernacci. 


(Articulo original nuestro publicado en Soy Madridista el 28 de Abril de 2018. Versión corregida y aumentada)