jueves, 25 de junio de 2020

Recordando a Luis Sorribas


Ayer 22 de junio el Real Madrid hizo publico el fallecimiento de Luis Sorribas, quien jugó un partido de Copa con el Real Madrid en Mayo de 1964. En las breves necrológicas aparecidas hoy en algunos medios indican que el jugador era integrante de la primera plantilla del club. En realidad no lo era, puesto que cuando el Real Madrid se presentó en agosto de 1963 tenia mas de 30 jugadores en el primer equipo, y el no estaba entre ellos. Sorribas en realidad pertenecía al equipo amateur o aficionado del Real Madrid. Con el primer equipo tan solo jugó dos amistosos en el Bernabéu, de esos que se usaban para probar jugadores a mitad de la semana o recuperar jugadores lesionados. Estos, que se disputaron en octubre de 1963, fueron sus primeras apariciones con el primer equipo, sin volver a jugar mas amistosos. Si Sorribas jugó ese partido oficial de Copa en el campo del Indachu, fue porque Muñoz decidió presentar un equipo mezcla de jugadores reservas y del conjunto amateur. El 7-0 de la ida hacia que se pudiera permitir prescindir de los titulares. Sorribas viajó porque a ultima hora Manolin Bueno tuvo que irse a Cádiz para visitar a su padre que había sido operado. En Garellano el Madrid venció 2-3 y Sorribas jugo junto a sus compañeros del amateur Corcuera y Jose Luis. No volvió a jugar mas partidos con el primer equipo. En la foto, con parte de la plantilla del amateur, rodeado por un circulo.

domingo, 21 de junio de 2020

Cesareo Gabaráin y el Real Madrid

La temporada 90-91 fue para olvidar. Hasta cuatro entrenadores pasaron por el equipo blanco que acabó con un objetivo menor para el club: clasificarse al menos para la Copa de la UEFA. A falta de nueve jornadas se encontraba a dos puntos de los puestos europeos pero con cinco equipos por delante. Aquello que podía ser un caída libre finalmente se transformó en un cambio radical. En esos nueve partidos logró ocho victorias y un empate quedando finalmente tercero a un punto del segundo. Tanto cambio el equipo en el tramo final que Ramón Mendoza tiro de ironía para declarar tras el ultimo partido que el campeonato se les había quedado corto. Este había finalizado a comienzos de junio por lo cual los jugadores esperaban las anheladas vacaciones, mientras que los hinchas suplicaban por una buena campaña de fichajes que cambiaran la cara del equipo. Antes de las vacaciones quedaba una semana por medio en la cual los dirigentes blancos estaban negociando un encuentro amistoso. Albacete o Palermo eran los rivales que habían mostrado interés en recibir al conjunto blanco. Sin embargo entre semana una gran representación madridista tuvo un emotivo gesto al viajar al País Vasco para jugar un encuentro amistoso. 

Cesareo Gabaráin.

A finales de abril había fallecido en Anzuola (Guipúzcoa) el sacerdote Cesareo Gabaráin. Con apenas 54 años se marchaba también un conocido compositor religioso cuyo nombre esta ligado a la canción “La muerte no es el final”. Parte de la misma se ha convertido en el himno oficioso que usa el Ejercito Español para recordar a sus fallecidos. Ademas de su afición musical, realizó durante años su labor religioso en Madrid siendo bastante conocido en la parroquia del barrio de Mirasierra. También era popular su faceta deportiva, tanto  con la juventud con deportistas de alto nivel. Sobre estos últimos tenia una relación muy cercana y personal con el lateral madridista Miguel Porlán “Chendo”, al que acompañó tanto en alegrías, oficiando su ceremonia de boda, o en las desgracias, como cuando estuvo junto a el tras el fallecimiento de su hijo de apenas un mes de edad. Asimismo Gabaráin tenia previsto oficiar la ceremonia de boda de Emilio Butragueño, prevista para poco tiempo después. Como varios jugadores madridistas también cercanos a el, quisieron participar en un homenaje que se iba a celebrar en Mondragón. El partido en si no se puede considerar un amistoso del Real Madrid por cuanto el club si permitió que fueran jugadores de la entidad, pero no de manera oficial. Hasta el campo de Atxabalpe se desplazaron un combinado de jugadores del primer equipo, con una aportación del filial blanco. Dejando el blanco de lado, el combinado jugo con camisetas verdes de entrenamiento de Hummel con la  publicidad de Otaysa y pantalones oscuros. Salieron de inicio Lopetegui, Chendo, Michel, Gordillo, Isidro, Milla, Hierro, Aldana, Hagi, Llorente y Butragueño, para enfrentarse a la Real Sociedad. Esta si jugo con sus colores habituales presentando también a grandes jugadores caso de Larrañaga, Gorriz, Lumbreras, Aldrige, etc. En la segunda parte hubo mas cambios y por parte madridista entraron jugadores del filial como Cela, Lima, Oladimeji o David. El resultado en si no importo mucho, termino en empate a cero, dado que lo importante era el homenaje a Gabaráin. Sin embargo aquel amistoso dejo dos curiosidades para el recuerdo. Por un lado ver a Isidro Díaz, exjugador blanco en los 80, que también quiso sumarse al homenaje. Y por otro lado ver al genial jugador de la Real Sociedad, Roberto López Ufarte quien jugo con el Real Madrid un rato en la segunda parte del encuentro.  Tras aquel partido la expedición retornó a Madrid y poco días después, esta vez ya de blanco, finalizaron la temporada jugando un amistoso en La Favorita de Palermo, para celebrar el ascenso del equipo a la serie B italiana. Con un empate a uno finalizaba la temporada del club blanco.  


Las plantillas de la Real Sociedad y el Real Madrid posan con la madre y la hermana de Gabaráin en la previa del encuentro.


Luis Milla y John Aldridge durante un lance del encuentro.
(fotos Usoz - Diario Vasco)

domingo, 19 de abril de 2020

Aurelio Campa, Paco Gento y la Copa Ramón Triana

Ayer 18 de abril hizo publico la UD Las Palmas que el jugador Aurelio Campa había fallecido en Londres ese mismo sábado. El defensa madrileño tenia un pasado en el conjunto canario, del cual formó parte en dos etapas durante la segunda mitad de las décadas de los años 50. Sin embargo sus orígenes futbolísticos hay que buscarlos en su ciudad natal y en concreto en el Real Madrid. Campa pertenecía a la categorías inferiores del club blanco y mediados de la temporada 52-53 fue cedido al Real Betis, que por aquel entonces jugaba en 3ª división. Tras aquella primera experiencia retornó al Real Madrid, y aunque no estuvo entre los jugadores del primer equipo que se presentaron en agosto de 1953, si contó para Enrique Fernández en los meses posteriores. Primero para varios amistosos entre los cuales jugó uno que a la postre hizo historia: la presentación de Alfredo Di Stéfano como nuevo jugador del Real Madrid. Aquella tarde Campa formo parte del once inicial (Cosme, Campa, Seoane, Alonso, Muñoz, Serrano, Atienza, Sobrado, Di Stéfano, Rodríguez y Arsuaga) que se enfrentó al conjunto francés del Nancy. 

Campa, arriba el tercero por la izquierda, en su debut en el amistoso ante el Nancy.

Sin embargo la competición en aquel equipo era feroz y los puestos de la defensa eran cubiertos de manera habitual por Navarro, Lesmes y Oliva. Precisamente seria a este ultimo a quien supliría en el viejo campo pamplonica de San Juan, al debutar de manera oficial con el Real Madrid ante el Osasuna en enero de 1954. Jugaría nuevamente la siguiente jornada en Chamartín ante el Athletic Club pero el empatar y perder, respectivamente, ambos partidos, no ayudó a su permanencia en el primer equipo. Jugaría tan solo otro partido oficial esa temporada, una nueva derrota en Copa ante el Barcelona en Les Corts, aunque al menos contaría para Fernández y seria unos de los fijos en la defensa en los partidos amistosos de la temporada. Para la siguiente campaña retornaría al once inicial en la tercera jornada del torneo liguero haciendo pareja con el nuevo fichaje blanco Marquitos. Sin embargo le pasaría lo mismo que el año anterior y tan solo disputaría la siguiente jornada en Alicante. Este año seria peor y apenas disputaría varios amistosos durante la temporada antes de salir con destino al Badajoz, donde jugaría la 55-56 paso previo de su estancia en Las Palmas, con un paso entremedias por el Granada. Su paso por el Real Madrid constaría de cinco partidos oficiales en el primer equipo durante las dos temporadas que estuvo, ademas de lograr 3 títulos reconocidos y uno mas oficial que nunca se recuerda. 

Aurelio Campa en la temporada 1954-55.

Desde la propia web del equipo blanco, en la nota publica en la cual se informaba sobre el fallecimiento de Campa, se indicaba que obtuvó 2 Ligas y 1 Copa Latina al ser parte de la plantilla blanca. Sin embargo, al igual que en el resto de los medios se olvida otro titulo oficial que logró durante su estancia en el Real Madrid, algo que comparte con Paco Gento y que al cántabro también se le omite. Hablamos de la Copa Ramón Triana. Esta era una competición instaurada por la Federación Regional Castellana de Futbol que tuvo sus inicios en la posguerra. Durante la década de los años 40 tan solo se jugaron tres ediciones en la cuales la jugaban los equipos reservas de los primeros equipos. La competición tuvo un parón y volvió en el siguiente decenio aunque por parte del Real Madrid la jugaba el equipo de aficionados o amateur del club. Sin embargo hubo algunas excepciones. En concreto en la temporada 54-55 hubo una singularidad. Aquella temporada la competición de dividió en dos grupos, en los cuales tanto Atlético de Madrid como Real Madrid salieron vencedores respectivamente. Para el partido final entre ambos campeones de grupo para decidir el vencedor final, se decidió celebrarlo en el campo rojiblanco del Metropolitano y la novedad consistió en que ambos equipos presentaron bastantes reservas del primer equipo, en un encuentro que se jugó el mismo día que las primeras plantillas jugaban sus partidos ligueros. El Real Madrid presentó en el once inicial a varios de los que luego serian titulares en el primer equipo, como Becerril, Marsal o Paco Gento. También estaba presente aquel día Campa. Como curiosidad añadir que en el mismo equipo jugó Montejano, el nombre futbolistico de Santiago Gómez Pintado el que fuera candidato a las elecciones del Real Madrid en 1995. El partido no fue un gran encuentro en cuanto a calidad y el conjunto blanco finalmente se hizo con la victoria gracias a un solitario gol de Alberto a pase de Gento. De esta forma el conjunto blanco se hacia con su 2º trofeo en la competición, aunque para ninguno de los integrantes, caso de nuestro protagonista o del presidente de honor de la entidad, no aparece en su palmares. 

El once madridista que logro el Trofeo Ramón Triana. 

miércoles, 18 de marzo de 2020

Joaquín Peiro y su pasado madridista.

Hoy ha fallecido Joaquín Peiró. Lo mas probable es que el gran publico le recuerde por su periodo exitoso como entrenador del Málaga, a caballo entre el siglo pasado y el actual. Un ascenso a primera división, la victoria en la Intertoto del verano del 2002 y la posterior etapa europea, son los recuerdos que mas pueden sonar a alguien ajeno a la capital de la Costa del Sol.

Sin embargo su carrera mas exitosa no fue en los banquillos sino como jugador. Peiró fue una de las banderas de ese Atlético de Madrid anterior a mudarse al campo de la ribera del Manzanares. De sus subidas por la banda en el antiguo estadio rojiblanco le sobreviene el apodo por el cual ha sido conocido: “el galgo del Metropolitano”. Allí formó una gran pareja en la banda izquierda con Enrique Collar. Este como extremo y Peiró como interior dieron buenas tardes a la parroquia rojiblanca logrando dos Copas del Generalísimo y una Recopa. El calcio italiano se fijó en el y tras ocho temporadas en el Atleti fue traspasado al país transalpino. Allí jugaría en el Torino, Inter y Roma. Seria en el conjunto lombardo donde alcanzó los mayores éxitos logrando Liga, Copa de Europa e Intercontinental. Curiosamente este ultimo titulo lo lograría en el Santiago Bernabéu, cuando el Inter venció en el partido de desempate al Independiente de Avellaneda con un solitario gol de Mario Corso. Quiso retirarse en su Atleti pero no pudo ser. Siempre pensó que Marcel Domingo le vetó pensado que iba a llegar como estrella al conjunto rojiblanco, algo muy raro para una persona que nunca dio que hablar fuera del terreno de juego. Al menos continuó en su casa, entrenando a varios de los equipo filiales rojiblancos antes de llegar a ser el segundo entrenador de otro símbolo colchonero: Luis Aragonés.

Joaquín Peiró y Luis Suarez en su etapa del Inter de Milan.

Con “Zapatones” guarda una coincidencia y es que ambos tuvieron pasado madridista, razón por la cual recordamos a Peiró en este blog. Si Aragonés jugo en el Plus Ultra y formó parte del Real Madrid, aunque siempre cedido, Joaquín tuvo un camino parecido. Con apenas 18 años empezó a despuntar en la primera regional madrileña jugando en la AD Ferroviaria donde acabo llamando la atención de varios equipos. El Plus Ultra y el Melilla estaban interesados en hacerse con sus servicios cuando de repente llego el Real Madrid. Peiró era un castizo nacido en la barriada de Las Ventas del Espíritu Santo, en una calle cercana a la Plaza de Toros, y no dudo en intentarlo con el club blanco. Este se lo llevó a probar durante mas de un mes, en las cercanías del verano de 1954, y los técnicos blancos, sobre todo Moleiro quien por aquel entonces entrenaba a los juveniles blancos, pasó buenos informes del madrileño. En esos momentos el secretario técnico era Juan Antonio Ipiña, antiguo capitán madridista, quien ofreció incorporarse a Peiró al Real Madrid pero en primera instancia como jugador aficionado en lugar de hacerle ficha de profesional. Esto no le gustó al madrileño quien se veía con posibilidades de ganarse la vida como futbolista, por lo cual rechazo la oferta blanca. Tras esa negativa entró en escena el Atlético de Madrid, quien si firmó al jugador como profesional para la temporada 1954-1955. Con el paso de los años se vio el poco acierto de Ipiña con aquella elección, aunque a la postre tampoco le fue mal al Madrid. El puesto de interior izquierdo lo ocuparía esa temporada Héctor Rial, quien logró sacar todo el juego que llevaba dentro Paco Gento.

Peiro entre Lesmes y Zarraga, con Di Stefano al fondo, durante un derbi en el Metropolitano.

Sin embargo el destino no olvido aquella relación de Peiró con el Real Madrid y años después pudo jugar con la camiseta blanca. En octubre de 1956 el Honved Budapest había desistido de volver a Hungría tras la revolución popular contra la URSS que controlaba políticamente el país magiar. El equipo empezó a errar por Europa y jugo diversos partidos amistosos para recaudar fondos para los exiliados y refugiados. España se fijo en aquel equipo que huía del comunismo, algo que detestaba el régimen franquista. A finales de noviembre la Asociación de la Prensa de Madrid tenia organizado el habitual partido amistoso para recaudar fondos y contrató al conjunto húngaro. El éxito estaba garantizado y es que la fama de los jugadores magiares era muy grande. Pocos días antes habían jugado en San Mames en el partido de Copa de Europa ante el Athletic Club, cayendo derrotados por la mínima. Puskas era la gran atención del equipo y hasta Di Stéfano fue a presenciar el entrenamiento de los húngaros. Como rivales se decidió organizar un combinado de jugadores del Real Madrid y Atlético de Madrid seleccionado por Ramón Melcon, el que fuera seleccionador nacional. La base del equipo fue el Real Madrid, con Atienza, Marquitos, Lesmes, Santisteban, Zárraga, Kopa, Di Stéfano y Gento. La representación rojiblanca fue mas escasa jugando unicamente Pazos, Miguel y Peiró. Tal fue la diferencia numérica de jugadores que incluso la camiseta que se uso para el combinado fue la azul de la segunda equipación madridista. El partido fue un monumento al gol y ambos equipos no defraudaron al publico que lleno el Bernabéu. Un empate a cinco fue el resultado del final del encuentro, donde Joaquin Peiró inauguró el marcador. De esta forma uno de los símbolos rojiblancos jugo, y marcó, vistiendo el escudo del equipo que un día le ofreció fichar.

Miguel, Kopa, Di Stéfano, Peiró y Gento el ataque del combinado.

Kopa, Puskas, Di Stéfano y Peiro en la previa del partido.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Jose Luis Fidalgo Veloso (1937-2019)

La noticia del fallecimiento de Veloso ha sido mediante un parco y escueto comunicado del Real Madrid, muy similar a la relación que mantenía el jugador con el mundo del fútbol en las ultimas décadas. A diferencia de muchos exjugadores Veloso tenia como arrinconado su pasado futbolista,  aunque sin llegar a renegar de el, alejándose voluntariamente de los estadios y sin apenas verlo por la televisión. En las escasas entrevistas de las ultimas décadas recordaba el fútbol como un trabajo dentro del cual cumplía tanto en los entrenamientos como en los partidos. Aquello que el veía como algo normal en realidad esconde a un gran delantero que a día de hoy sigue siendo uno de los jugadores históricos del Deportivo de la Coruña y un buen jugador madridista al que quizás no le acompaño la fortuna como merecía. 

(foto Sandra Alonso)

Jose Luis Fidalgo Veloso nació en plena guerra civil en Santiago de Compostela. Pese a que realmente lo que le gustaba era el ciclismo, quizás por ver a su hermano mayor Heliodoro sobre el manillar disputando alguna que otra vuelta a Galicia en la posguerra, fue el balón lo que le dio la fama. Tras pasar por varios equipos regionales y destacar, fue el Club Turista el que le ficho aunque aun como aficionado en 1957, donde  colaboro activamente en la obtención del campeonato de tercera división. Pese a que el Turista cayo en la promoción las actuaciones del santiagués llamaron la atención de los dos grandes clubes gallegos quienes ofertaron por el, llevándose el gato al agua el Deportivo de la Coruña. Con apenas 21 años debuto en 2ª división con el conjunto blanquiazul en el inicio de la etapa mas exitosa de su carrera, la cual le uniría durante siete temporadas con los de Riazor. En un ataque junto a Amancio y Jaime Blanco se destapo Veloso en la campaña 60-61 siendo con 26 tantos el máximo goleador de la categoría y quedándose el equipo al borde del ascenso. Este llegaría al año siguiente con un Amancio pletórico que logro 25 goles. Si bien el extremo gallego marchó a la capital, Veloso continuaría en Coruña hasta el final de la temporada 64-65 logrando en esos siete años dos ascensos y dos descensos en los cuales no dejo de marcar goles para ser a día de hoy, el cuarto jugador que más goles ha marcado vestido de blanquiazul. 

Veloso como capitan recoge el XVII Trofeo Teresa Herrera en Septiembre de 1962)

Seria también en el Deportivo donde lograría ser internacional con la selección española aunque únicamente con cuatro apariciones en las que marco 3 goles. Por desgracia aquello tuvo un abrupto final y es que su ultimo partido fue la histórica derrota 2-6 ante Escocia en el Bernabéu, que supuso un golpe muy duro al orgullo patrio. 


Con el descenso del Depor a segunda este se vio en dificultades financieras y pese a que no querían vender a uno de sus mejores activos, tuvo que hacerlo. El Madrid entro en escena consiguiendo su fichaje tras pagar un traspaso y meter en la operación a Santos y Gullón que pertenecían a la entidad blanca. A mediados de julio de 1965 Veloso firmaría un contrato inicial de tres temporadas con el club blanco. Tendría buen comienzo ya que jugaría todos los partidos de la gira americana que realizo el equipo durante el verano, para a continuación debutar de manera oficial en el primer partido liguero en Septiembre ante el Sabadell. Sin embargo aquellos buenos augurios se cortaron de raíz ya que no volvería a jugar un partido oficial hasta seis meses después donde jugaría las seis ultimas jornadas, algo que nunca entendió el delantero. Veloso estaría en el club tres temporadas mas y a excepción de la 66-67 que disputaría 20 encuentros marcando 11 goles entre las tres competiciones, no dispondría de continuidad para demostrar su valía, en parte motivado por una grave lesión de menisco. Si hay que recordar un momento del delantero en su etapa madridista, sera el famoso gol ante el Ajax en Octubre de 1967, cuando en la prorroga se deshizo de cuantos contrarios le salieron al paso para lanzar un zurdazo desde fuera del área que elimino al conjunto neerlandes de la Copa de Europa, en el cual ya destacaba un joven Johan Cruyff. En total disputaría 41 partidos oficiales con el Real Madrid marcando 20 goles a los que habría que sumar 33 partidos amistosos con 14 goles. 


Tras su salida del Real Madrid jugaría primero en el Orense durante una temporada para luego volver a la capital para jugar dos años en el Rayo Vallecano. Volvería a su tierra para jugar en el Compostela retirándose en 1973 y estableciéndose en el madrileño barrio de Usera donde abrió una marisquería en la cual trabajo hasta casi el final de la década de los 90, que retorno a su Galicia natal.