martes, 8 de octubre de 2019

El fichaje de Futre por el Real Madrid.

En la vida se puede cambiar de trabajo, de novia, de partido político, de religión e incluso de sexo, pero nunca se puede cambiar de equipo de fútbol. Desconfíen seriamente de aquellos que lo hagan. Alejenlos. Estamos muy acostumbrados a que cada vez que un jugador llega a un equipo de los llamados grandes no tarda ni medio minutos en su presentación de decir que era el sueño de su infancia o de besar el escudo hasta dejarlo borrado. De primeras desconfió de ese tipo de gente porque es muy probable que sean de ese 99% de jugadores que aman mas al dinero que al club y solo lo hagan por el gesto a la galería. No me molesta que les primen mas los euros que el sentimiento, pero me molesta que te tomen por tonto con mensajes de supuesto amor al club que les acaba de contratar. No hacen falta que digan que dormían con la camiseta del equipo de pequeños, simplemente sean profesionales y denlo todo en el césped por el club y la hinchada. No por besarse el escudo se le querrá mas... o no debería. 

Hoy rescatamos de la hemeroteca un par de ejemplos de verdaderos ídolos del equipo del Manzanares, hoy en la M-40, que a día de son venerados y que cuando en su momento o bien les iba mal o bien querían progresar, bebieron los vientos por el Real Madrid. Si eso es lo que pensaban en esos momentos me parece lógico que lo hagan, lo digan y lo expresen, pero lo anormal es que cuando no se cumplió aquellos deseos pasen a situarse en el lado totalmente opuesto y enarbolando la bandera de sus acérrimos rivales. Una ya sabe en que situación decía la verdad. 

Paulo Futre fue la bandera que enarbolo Jesús Gil para su asalto a la presidencia rojiblanca. Un símbolo para la hinchada que vio en el al jugador que podía romper la racha de las victorias madridistas en el campeonato liguero. Sin embargo aquel salto de calidad nunca llego y se tuvo que conformar con ganar únicamente 2 Copas del Rey, eso si, una de ellas al Real Madrid. Tras su salida del Atleti en Enero de 1993 ficho por el Benfica para en el verano salir al Olimpique de Marsella. Allí aparecería el interés del Real Madrid y el portugués no dudaría en salir públicamente a dejarse querer. 



Finalmente el presunto interés no fructificó y Futre siguió esa temporada en el Olimpique de Marsella. Mendoza lo desmintió en rueda de prensa y Futre lo asumió. 




Tiempo despues el jugador declaro en junio de 2014 en Libertad Digital que fue por decisión suya: "Se ha hablado de varias ofertas que tuve del Madrid, pero oficialmente sólo hubo una. Tenía el contrato encima de la mesa para firmarlo y en un momento me fui al baño con mis hijos, que eran muy pequeños, con sólo tres y cuatro años. Pensé entonces en la familia. En un primer momento piensas en ti mismo, en tu carrera profesional, pero enseguida piensas en la familia. He sido jugador del Atleti, más que un jugador incluso, y me doy cuenta entonces que no puedo vivir en Madrid. Cuando volví al despacho les dije que no. Imagínate, después de varias semanas de negociaciones. El Madrid se lo tomó muy mal. Pero yo no podía firmar. Les pedí perdón. Soy el único jugador del mundo que con el contrato en la mesa le he dicho que no al Madrid". 

Contrastando esto con otras declaraciones suyas en Enero de 2011 para la Agencia EFE sobre sus sentimientos contra el Real Madrid tras su llegada, ya no sabe uno cuando decía la verdad: "A la semana de llegar a España yo ya sentía el odio al Real Madrid. Es normal. Cuando llegué a la Liga española había 22 españoles por plantilla y sólo dos o tres extranjeros. Y estos 22 españoles te contaban cómo era la rivalidad con el Real Madrid, cómo era el odio que tenían al Real Madrid. A la semana de llegar yo ya era uno más de ellos". 

Sea como fuera lo que queda en la historia es que un de los ídolos rojiblanco declaro públicamente que quería jugar en el Real Madrid. Fuera verdad o no, en su conciencia queda, así como en la hemeroteca. 

lunes, 27 de mayo de 2019

Luis de Carlos: 24 Horas en la vida del Presidente del Real Madrid

Hoy se cumplen 25 años del fallecimiento de Luis de Carlos. El madrileño fue un presidente de consenso que lidero un difícil transición, la cual tuvo altibajos, pero que a la postre dio en 7 años: 2 Ligas, 2 Copas del Rey y 1 Copa de la UEFA. Lastrado por la enorme igualdad del campeonato en la primera mitad de los 80's y las tristes noches europeas en Hamburgo, Paris y Goteborg, supo anticiparse a lo que se avecinaba y pensando en el bien del club anticipo unas elecciones en 1985 a las cuales no se quiso presentar. De Carlos es un presidente escondido entre la "dictadura" de Bernabéu y el magnetismo y el carisma que emanaba su sucesor, Ramón Mendoza.  Para intentar paliarlo rescatamos una curiosa entrevista que hoy solo seria posible en los propios medios de comunicación, en la cual un periodista sigue al presidente madridista durante toda una jornada. En el reportaje, apenas 9 meses después de su llegada al cargo, veremos como De Carlos anticipaba la llegada de las S.A. al fútbol, la violencia dentro de la cancha en boga en aquellos años, o los inconvenientes del cargo en una persona a la cual no le gustaba la fama. Esperemos que os guste.


Don Luis de Carlos ha dormido, como cada noche, no mas de siete horas y no menos de seis: "Gracias a Dios todavía puedo descansar ese tiempo sin interrupción. Y es casi el único." Tiene un aspecto saludable y un color de hombre de mar. Quizá el color le dura, precisamente, por su vocación marinera que, ni ahora, de retirado, puede ejercer: "Si no fuera por la Presidencia del Madrid, a lo mejor estaba en Vivero, un pequeño pueblo de Galicia donde acostumbro a pasar las vacaciones... ¿Y dice usted que quiere contar un día de mi vida, un día cualquiera? Pero, hombre, si mi vida no le puede interesar a nadie".
Le interesa, por ejemplo, a Pastora, la señora que esté en la casa desde hace muchos años y que hoy como siempre, tenia a punto el desayuno del presidente: "Es de allí, de Vivero. Una persona como ya no quedan..." A veces el desayuno se enfría. Por el teléfono. Una constante, la del teléfono, en la vida diaria de Don Luis. En ocasiones, cuando llega, sobre las once de la mañana al despacho oficial, en el club, ya ha despachado muchos asuntos. Es inevitable.

Don Luis ha consentido que le demos la lata casi un día entero. Con una amabilidad no fingida y con una cordialidad que es muy de agradecer. En realidad él es siempre cordial y amable. En algún momento intento imaginarme a Don Luis enfadado, y me resulta imposible. "Los domingos se rompe un poco esa monotonía. Porque si viaja el equipo procuro viajar con el. No se... lo considero como una obligación. No solo por el equipo. También por las relaciones con otros clubes. Yo intento que sean inmejorables entre todos. En el campo enemigos, dentro de la correccional y con entrega. En los otro, cuanto mas amigos todos, mucho mejor" Hoy como muchos otros días Don Luis de Carlos se va al club en su coche particular. "A veces voy en el del club, pero prefiero el mio. No, no por falsa modestia ni por nada de eso. Lo que pasa es que me gusta. Tenga en cuenta que mi vida ha estado ligada a los coches. Y conservo la afición."



Don Luis conduce ordenadamente, sabiamente. Con buenos reflejos.
- ¿Se encuentra usted tan bien como aparenta?"
- Si, si. Y vamos a tocar madera por si acaso...Esto de la presidencia del Madrid le hace a uno tener viva la imaginación durante todo el día. Y físicamente me encuentro, como le digo, muy bien. Si no, no viajaría, por poner un ejemplo.

Llega al despacho a la hora de casi siempre. Sobre las once. Saludos amables para todo el mundo. Luego me diría un conserje: "¿Quien?, ¿Don Luis?. Todo lo que le diga es poco. Una persona excelente. Sencillo, humano...en fin, ¡excelente!.
Me dice Don Luis que algunos días viaja en el autobús: "Tampoco es falta modestia. Es que me gusta ir en los transportes públicos porque se puede observar a la gente, porque se esta mas en contacto con el pueblo." No hace mucho surgió la anécdota. El conductor del microbús, había un partido importante por la tarde, le reconoció y le dijo "¿Que vamos a hacer hoy?". El presidente respondió "lo que podamos y lo que nos dejen". Al apearse Don Luis le dio una entrada al conductor y este agradecido se encargo de contarlo a algún periodista. "Yo me entere de que se había publicado por uno de mis nietos. Me dijo: Oye Abuelo, ¿desde cuando te dedicas a ir repartiendo entradas por los microbuses? Me quede helado. Fue un detalle que se me ocurrió sin mas importancia. Y por suerte o por desgracia popularidad en este país como la del fútbol, ninguna. A mi de verdad esta popularidad no me procura ningún beneficio".

Don Luis de Carlos se dedica al Madrid en cuerpo, en alma y en tiempo. "Esto es como un autentico pluriempleo pero sin ningún beneficio, claro. Ya se que hay quien no se lo cree. Que hay quien piensa que el presidente del Real Madrid tiene que sacar algo por algún lado. No hay nada de eso. El presidente del Madrid no tiene una peseta de beneficio. También digo que cuando viajo no me cuesta el dinero ni el hotel. Que el cargo no me cuesta nada. A lo mejor alguna invitación, pero son pequeñas cosas. No entiendo, o entiendo, pero no creo que sea un buen sistema el que los presidentes de los clubes pongan dinero. Alguna retribución tendrán. La popularidad o que se yo. Ademas, puede que algunos se queden enganchados, pero habrán sido y serán los menos. Porque cuando se van, si tienen avales y eso... ya lo recuperaran. No hay mas que fijarse a la hora de los fichajes, en si el presidente del club que traspasa ha puesto dinero y si se va a marchar. Y, si va a marcharse, seguro que el club traspasa. Es así." En el despacho el teléfono suena en pocos minutos varias veces. Que si lo de Camacho, que pregunta un periodista de Barcelona, que la renovación va a afectar, que pregunta otro de Madrid. En ocasiones se abre la puerta y aparece alguien del club. Discretamente al ver que el presidente esta ocupado cierra y se va. Don Luis se disculpa por llevar una vida tan lineal: "Siento no poder ofrecerles algo mas periodístico, pero mi vida ha sido siempre asi. Metódica y ordenada. Ahora es quizás mas monótona, no juego al golf por falta de tiempo, pero no puede decirse que sea aburrida".

Entra Don Antonio Calderón y consulta algo con el presidente. Don Luis, han sido muchos años juntos en el club, siente un especial cariño hacia Don Antonio: "Ya ve, cuando murió Don Santiago, el también se quería marchar, ya era tiempo. Yo pensaba hacer lo mismo. Luego, me quede porque alguien tenia que hacerse cargo de esto. Y claro, tenia que quedarse conmigo alguien que conociera a fondo el Real Madrid. ¿Que iba a haber hecho yo solo? Porque el club fundamentalmente lo llevaron durante muchos años Don Santiago, Saporta, Calderón y Domínguez. Si se iban Saporta y Domínguez...


De Carlos entre el gerente Antonio Calderón y su sucesor en la gerencia, Fernández Trigo. 

Don Luis no fuma. Los ceniceros de su mesa están inmaculados. Quizá echan de menos los eternos puros del presidente que se fue. 
- Yo, la verdad, quiero dejar la presidencia cuando sea posible. Aunque me encuentre bien, ya soy mayor, ¿no?. Lo ideal seria que aquí viniera un equipo nuevo, un presidente de cuarenta a cincuenta años, que trajera otros métodos y mas juventud.
- Habría cola de candidatos...
- Eso creía yo. Pero ahora que conozco la presidencia mas a fondo, no creo que hubiera tantos. Esto exige una dedicación completa. ¿Y que hombre de cincuenta años lo abandona todo, todos sus negocios, para dedicarse al club? No se...Es muy lioso esto del fútbol. La prueba esta que hombres que han triunfado en negocios difíciles han patinado en presidencias de club. Yo creo que llegara el día en que los clubes serán sociedades anónimas. Parece que no va a quedar otro remedio, según se ponen las cosas. Ya hay hasta problemas laborales y son muchos los intereses que se mueven en el fútbol. 

Hoy, Don Luis de Carlos tampoco comerá en casa. Acaba de aceptar una cita por teléfono. Se queja con resignación: 
-Esto de las comidas es inevitable. Debe de serlo. Desde que soy presidente, mucha mas gente quiere comer conmigo. ¿Que voy a hacer? Muchos aprovechan esas horas para plantear problemas, para hacer criticas. Yo escucho a todo el mundo, y, muchas veces, me dejo convencer. Eso si, si estoy seguro de tener razón, si lo veo absolutamente blanco, no creo que nadie me haga verlo negro. Lo malo de las comidas fuera de casa son las sobremesas. Esos momentos en que uno no esté para trabajar ni para seguir hablando. Pero hay que seguir. Yo acostumbro en casa a descansar un breve espacio de tiempo después de almorzar. Es fundamental para mi, pero ya ve...

Van hoy a un restaurante céntrico. Don Luis me acompaña hasta la puerta de fuera; le pido excusas por las molestias:
—No, por Dios... Atenderles a ustedes es, también, una de mis obligaciones. Y la cumplo con mucho gusto. Y eso que, le digo la verdad, yo, cada vez que me veo en la Prensa...¡es que se me abren las carnes! Porque tienes que hablar, y no siempre dices lo que es mas oportuno, y no sabes como le va a sentar a la gente lo que has dicho. ¡En fin!, es inevitable.

Don Luis tiene tres hijos y ocho nietos. Me lo dice, por la tarde, otra vez en el despacho, donde ha acudido, como siempre, temprano, y de donde saldrá a las nueve, si hay suerte, o mas tarde, si hay alguna complicación.
-Yo siempre he sido un hombre muy familiar. Antes las tardes las pasaba en casa de alguno de mis dos hijos casados, turnándome. Ahora hace un mes que no les veo. Hablo, por las noches, por teléfono con ellos, eso si. Ahora no veo ni a mi hijo Alfonso, que es soltero y vive conmigo. Como trabaja lejos de Madrid en la fabrica de vitrocerámica, con su hermano, no coincidimos mucho...


Me dice don Luis que la gente, sera por la vida de hoy día, es mas agresiva, y que esa agresividad se esta notando en los campos de fútbol, en los que cada día hay mas violencia.
-Me preocupa mucho el tema. Como no haya una mano dura... Y para mi que ahí tienen mucho que decir los entrenadores. Porque, claro, si a un jugador de fútbol un entrenador le dice: "Que no pasen... ¡Como sea !" En ese como sea, hay mucho peligro. Si, tienen mucho que decir los entrenadores... Mire, yo he sido aficionado al fútbol desde siempre, y me encantaba jugar, aunque nunca lo hice muy bien... Para mi, por ejemplo, Cruyff era un jugador que me deleitaba, porque tenia una gran clase. Pero me caía profundamente antipático. Por las maneras en el campo, por las palabras, por las protestas. Pues bien: el otro día coincidí, con él, cuando el Ajax, y estuvimos hablando durante dos horas. Le dije que si no echaba de menos el fútbol activo. Y me dijo que no. "Los marcajes son tan férreos y la violencia tan frecuente que no siento nostalgia" Me cayo francamente bien Cruyf‌f, con quien nunca había hablado. Me pareció un hombre amable y muy inteligente. Porque el jugador, creo yo, tiene que tener mucho de trabajador pero también mucho de artista. Y no tiene por que ser un legionario. Al futbolista se le paga para jugar. No para que haga la guerra."



Y va a ser este hombre de setenta y dos años el que habrá de acometer la renovación que el Madrid necesita. Y, para eso, don Luis de Carlos tiene muy claras las ideas:

- Sé como esta el Real Madrid. ¡Como no voy a saberlo! Sé que Pirri ya no es un crío, aunque por mi seguiría hasta que él quisiese, porque lo ha merecido y lo merece. Sé que Benito, que Sol, que Wolff y Guerini, son otro problema...Pero, ¿que se puede hacer? Antes las cosas podían arreglarse con talonario. Ahora, no. No hay a quien comprar. Y si lo hay piden unas cifras imposibles de pagar. Esta la cantera. Quizás muchos no lo sepan. Pero el Madrid se ha gastado mucho dinero en la cantera. Y ha habido buenos resultados. Un día de estos vamos a publicarlos. Creo que, en veintiséis años se ha conseguido llevar al primer equipo a treinta y tres jugadores, dieciséis de los cuales han ido a la selección. Le sale a usted a un jugador y algo mas por año. ¡Pero es que son once los que tienen que jugar! Y esta el problema deportivo que es el principal. Porque, aquí, si descendemos al tercero o cuarto puesto en la tabla, ya todo son defectos y criticas para todos. Por eso yo deseo como nunca que este año ganemos la Liga, que esta muy difícil, para que el socio vea que los esfuerzos han dado resultado. Pero uno no puede hacer nada, solo trabajar. Luego el que las cosas salgan bien depende de muchos factores."

A pesar de la orden de don Luis de que no le pasen llamadas, algunas interrumpen la conversación, de vez en cuando. Son urgentes. Y así hasta las nueve pasadas... En la calle, la gente se vuelve a mirar a Don Luis de Carlos. Supongo que con envidia. Si le saludan él sonríe, agradable siempre.

- Es lógico que me reconozcan, por las fotos, y eso... Pero no me acostumbro.
- Por eso viaja cada vez menos en autobús
- Ya ve, y era para mi, como le decía, uno de esos pequeños placeres...Observar. Tanto que la fabrica de automóviles ingleses que yo representaba en España estaba a unos kilómetros de Londres. Me mandaban un coche al aeropuerto cuando iba. Bueno, pues procuraba no avisar, para poder ir en autobús.
- Y ahora en cada partido tiene que sentarse de cara al publico en el palco presidencial. 
- Lo soporto bastante bien. Hace una temporada, en una ciudad que tiene alcaldesa la gente se volvía al palco y me decía unas cosas...La alcaldesa, la mujer, estaba abochornada. No juzgue usted, por favor, a la ciudad por esto no todos son así, me decía. No, no todos son así. Esos mismos señores luego a la media hora de acabar el partido, te ven por la calle y te saludan hasta con cariño. Pero el fútbol tiene eso. Y, por suerte o por desgracia, si le quitásemos la pasión al fútbol, ¿qué seria de el? 

Cerca de las diez, don Luis llega a la calle Serrano, donde vive. No parece cansado, pero se ve que agradece los momentos de paz que esperan. Paz relativa. Entre llamada y llamada a la familia, entre vistazo y vistazo a los periódicos y a la televisión, Don Luis tendrá, seguramente, que seguir hablando del Madrid. Es un cargo que imprime carácter.



Entrevista original publicada en AS Color en Febrero de 1979.
Texto original: Heras Lobato.
Fotos: Javier Galvez.

lunes, 29 de abril de 2019

El estadio de la Ciudad Lineal

Esta semana no vamos a recordar ningún partido en concreto ni a ningún jugador, sino que vamos a rescatar el aniversario de la inauguración del campo que hizo de puente entre el viejo recinto madridista de O’Donnell y el antiguo Chamartín. Un estadio bastante desconocido en el que el Madrid apenas jugó partidos, pero que fue el preludio de un cambio que a la postre fue histórico. Hoy hablaremos del estadio de Ciudad Lineal. 

En 1922 el Real Madrid jugaba en el estadio de O’Donnell, ubicado en la parcela que delimitan las actuales calles de Duque de Sesto, Fernán González, O'Donnell y Narváez. Aunque históricamente el campo es conocido por el apellido del político y militar Leopoldo O'Donnell, en realidad el campo de fútbol estaba registrado en la calle Narvaez, en concreto en el numero 13. Debido al auge que experimentaba el fútbol en la capital este se quedaba pequeño para la demanda de aficionados que se agolpaban en el recinto los días de partido. Al mismo tiempo la ciudad seguía creciendo y la zona donde estaba el estadio, pleno barrio de Salamanca, estaba empezando a ser objeto de nuevas construcciones para saciar el incremento de la demanda de la población. Como quiera que el Madrid no tenia el terreno en propiedad sino arrendado por 1000 pesetas, 6 euros, de la época, los propietarios empezaron a presionar al club para que se trasladaran y poder vender el solar para la construcción de pisos. Esto supuso un grave descalabro al club, y como recordaría años después Bernabéu, parecía que el abandono del campo era el final de la entidad como tal. Exagerados pesimismos aparte, la búsqueda de otra ubicación para el nuevo estadio comenzó y rápidamente trajo sus frutos. 

En Junio de ese mismo año ya empiezan a aflorar los rumores acerca del cambio del estadio y la prensa se hacia eco de ello anunciando que el Real Madrid había adquirido el Velódromo existente en la Ciudad Lineal para convertirse en el nuevo estadio madridista. El campo tendría hierba con lo cual se convertiría en uno de los escasos terrenos de este tipo que había en la capital para la practica del futbol, recordemos que el Madrid jugaba en O’Donnell en tierra, ademas de tener mayor capacidad de espectadores que O’Donnell por lo cual era apetecible para el club. Sin embargo las desventajas del traslado eran notorias. El Velódromo se había inauguró en junio de 1910 y en él, antes de la llegada del Real Madrid, se celebraron pruebas ciclistas, motorizadas y atléticas, entre ellas partidos de fútbol aunque del Campeonato regional de 2ª y 3ª categoría, dado que tenia una pista peraltada para bicicletas y motocicletas, de 6,5 metros de ancha; un campo central con pista para atletismo de 5 metros de ancho y un campo de fútbol de 90 metros de largo por 50 de ancho. Ademas de estas peculiaridades el recinto estaba ubicado lejos del centro de la ciudad y muy mal comunicado con apenas un par de lineas de tranvía que no eran directas. La llamada Ciudad Lineal era una zona de Madrid en la cual Arturo Soria intentó llevar a cabo un modelo de organización de una ciudad articulado a través de una gran avenida, al margen de la cual se establecerían las casas de sus habitantes, y por el cual pasaran tranvías, con calzadas para peatones y otras para carros y animales. La idea original solo pudo llevarse acabo en una pequeña parte ubicada en la actual calle que lleva el nombre del urbanista y que comprende la zona entre la calle Alcalá y el distrito de Chamartín.

Animación con la ubicación del estadio de Ciudad Lineal ayer y hoy.
(Gif de Ricardo Marquez)

Para hacer mas atractivo el cambio la prensa aseguraba en sus informaciones la fácil comunicación con el transportes publico los días de partido e incluso los mas audaces ponían fecha y rival para la inauguración: el 29 de Septiembre contra el FC Núremberg. Cuando este equipo, parece ser que no pudo asistir, se anuncio que seria para Octubre la inauguración con un partido entre el campeón regional de Andalucía, el Sevilla. Sin embargo la realidad era mas caprichosa y el Madrid tuvo que acondicionar el recinto ya que los partidos de primer nivel requerían otras características por lo que la inauguración se fue posponiendo. Finalmente las obras de acondicionamiento, que fueron dirigidas por el exfubolista blanco y arquitecto José María Castell,  acabaron finalizando en 1923, proponiéndose el 29 de Abril de 1923 como fecha para la inauguración oficial, ya con un campo de juego de 108 por 63 metros, lo que ocasionó la desaparición de la pista de atletismo, aunque se mantuvo la pista que daba nombre al estadio.

La reforma dispuso que la entrada general tuviera gradas donde se podían sentar los aficionados, a diferencia del estadio de O’Donnell que tenia como gran mayoría localidades de pie. En el lado opuesto se coloco la misma tribuna de preferencia que el Club tenía en el antiguo campo, al mismo tiempo que se habían construido nuevas tribunas para la Familia Real, la prensa y varios palcos. Todo esto fue mostrado la mañana del partido por parte de la directiva madridista a dirigentes de otras sociedades, prensa, jugadores y algunos aficionados, para posteriormente dar una comida a los invitados en el Casino de la Ciudad Lineal.

Anuncio en prensa con la inauguración del estadio

Para la inauguración se intento darle gran realce y para ello se cursó invitación a la Casa Real, el club ya tenia la distinción Real desde hacia 3 años, y esta acepto gustosa asistiendo al encuentro los infantes Don Jaime, Don Juan y Don Gonzalo. Bajo un agradable sol de primavera, y con mas de 10000 aficionados presentes, a las cuatro de la tarde fue la hora designada para el comienzo del encuentro amistoso, que tuvo como rival al Real Unión Club de Irún. Poco antes del comienzo, el Infante Don Juan bajo al césped acompañado de Pedro Parages, presidente madridista, para realizar el saque del honor del partido.  Para la historia quedaran las alineaciones madridista de Martinez, Pololo, Peris, Mengotti, Adarraga, Sicilia, Lambam, Bernabeu, Ubeda, Mejias y Del Campo,  y la irundarra de Muguruza, Carrasco, Berges, Anatol, Gamborena, Villaverde, Echeveste, Matias, Vazquez, Rene Petit y Errauzquin. Arbitrador por Luis Colina y como curiosidad los jueces de linea fueron dos madridistas, el veterano Ricardo Rocamora y el novel José María Muñagorri. 

Panorámica del estadio el día de la inauguración.

El partido en si no tuvo mucha historia. El Unión ya no tenia la calidad de antaño aunque tenia en el exmadridista Rene Petit a su gran jugador. El Madrid por su parte llegaba con sensibles bajas y es que Quesada, Escobal, Monjardin, Felix Perez y De Miguel no pudieron ser de la partida al encontrarse lesionados. El que si apareció fue José María Úbeda para marcar el primer gol a pase de Bernabéu y el segundo tras una jugada personal regateando a varios contrarios. Con ese 2-0 el Real Madrid inauguraba su primer estadio con césped. Durante el intermedio del encuentro se aprovecho la pista que circundaba el campo para  ofrecer una exhibición de ciclismo y motos. 

Exhibición en el estadio del Real Madrid.

Como quiera que ya esa temporada estaba próxima a finalizar, no fueron muchos mas partidos lo que se jugaron en el estadio. La temporada 23-24 siguió siendo el hogar del Real Madrid, pero la ubicación del campo seguía siendo mala al no mejorar las condiciones del transporte publico, ademas que la ampliación del recinto no tenia muchas posibilidades de crecer mas allá de la reforma, por lo que en el club surgió el temor a que la hinchada le diera la espalda al tener estos inconvenientes. Recordemos que por aquel entonces no existía aun la Liga de Fútbol, y la mayoría de los partidos que se jugaban era amistosos, ya que las únicas competiciones oficiales eran el Campeonato Regional, y dependiendo de su clasificación en este, el poder jugar el Campeonato de España o Copa del Rey.  Para mas inri, como años mas tarde recordaría el histórico jugador Félix Pérez en conversación con el periodista de ABC, Gilera: “[…] el terreno era panzudo por culpa del peralte en las curvas, era curioso a primera vista, pero era feo como un demonio por dentro y por fuera, y estaba cerca de Alcalá de Henares. […] el terreno era desigual y se hacia uno polvo los tobillos”. Si hoy en día con las actuales carreteras hay casi 40 kilómetros hacia Alcalá de Henares desde Madrid, da una idea de como veían en aquellos tiempos la ubicación del estadio en comparación con el resto de la ciudad. Solo basta ver el mapa que hemos puesto para comprender que no tenia una gran facilidad de acceso el recinto para los habitantes del núcleo central de la ciudad. 

Ubicación del estadio conforme al plano de Madrid.

El Madrid apenas jugaría una veintena de partidos en aquel estadio ya que viendo el panorama el club se puso manos a la obra para buscar un terreno donde se pudiera construir un campo en condiciones y que estuviera mejor comunicado. El sueño de la Ciudad Lineal se fue desvaneciendo para aparecer en el horizonte el campo de la carretera de Maudes, el histórico estadio de Chamartín al cual se mudo en Mayo de 1924. Pero eso, como ya hemos dicho muchas veces, es historia para otro día. 

Otra toma del estadio de la Ciudad Lineal extraída del Archivo de Ruiz Vernacci. 


(Articulo original nuestro publicado en Soy Madridista el 28 de Abril de 2018. Versión corregida y aumentada)

viernes, 25 de enero de 2019

Antonio Iznata Dimas (1943-2019)

Este pasado 25 de Enero se ha conocido el fallecimiento de Antonio Iznata Dimas. Nacido en Málaga el 7 de Julio de 1943 llego al conjunto aficionado del Real Madrid en el verano de 1961 procedente del Atlético Malagueño donde ademas fue internacional con España ya que jugo en el combinado Sub-18. Primero en la Copa Stanley Rous en Lisboa ante Inglaterra en Marzo de 1961 y posteriormente en la Eurocopa de 1961 en Portugal donde España finalizo en 4ª posición. En total jugaría 4 partidos marcando 4 goles.  En la temporada 61-62, bajo la dirección de Pedro Eguiluz, fue Campeón de España de la categoría derrotando en la final jugada en La Romareda al Barcelona por 2-1 con goles de Velázquez, el que fuera histórico jugador del primer equipo durante 12 temporadas, y el propio Iznata que a la postre fue el de la victoria. En esta competición jugo 7 partidos con 6 victorias y 1 empate marcando 34 goles y tan sol encajando 2. Resultados muy similares a los del Campeonato de Castilla, donde se obtenía el pase al Campeonato de España, que se saldo con 10 victorias, 1 empate, 43 goles a favor y tan solo 6 en contra. Iznata en aquella temporada, contando partidos oficiales y amistosos, marcó 62 goles. 

Iznata, agachado con el banderín, posa antes de la final de Copa en La Romareda.

En el Real Madrid no paso desapercibido el rendimiento del jugador y se opto por cederle al Osasuna para la temporada 62-63. Allí jugo 16 partidos marcando 4 goles, pero no pudo evitar el descenso de los rojillos a 2ª División. Para la siguiente temporada fue cedido al RCD Español pero apenas jugo debido a que tuvo que cumplir el servicio militar al mismo tiempo. De allí salto al Hospitalet y en el verano de 1965 retorno a Madrid para jugar cedido durante dos temporadas en el Rayo Vallecano, que en esos momentos militaba en 2ª División. En Vallecas volvería a coincidir con Eguiliuz marcando 25 goles en los 43 partidos que jugo, formando equipo con otros futuros madridistas como Benito, Jose Luis o Echarri. Esta ultima temporada la alternaría jugando algunos partidos amistosos con el Real Madrid. Tras esto le llego la prueba definitiva y en el verano de 1967 se presento con la primera plantilla del Real Madrid en el Santiago Bernabéu. En una temporada con apenas novedades Miguel Pérez, De Diego y Jose Luis fueron junto al malagueño las nuevas caras del Real Madrid 67-68. Sin embargo la competencia en el equipo fue dura. Gento, Amancio, Grosso, Veloso, Bueno, Serena... le cerraron el paso a Iznata y tan solo pudo jugar 3 partidos oficiales: en La Rosaleda en la ultima jornada liguera y dos partidos de Copa del Generalísimo ante el Zaragoza en Chamartín y ante el Celta de Vigo en Balaidos. La falta de oportunidades le hizo salir del Madrid para jugar durante dos años en el Real Murcia, posteriormente en el Real Zaragoza y finalizar su carrera en el Villareal en 1972. Pese a que no tuvo ocasiones en partidos oficiales Iznata si lo hizo en bastantes partidos amistosos con la camiseta blanca. Entre Noviembre de 1961 y Mayo de 1968 jugo 22 partidos marcando 14 goles. 

Imagen de Iznata posiblemente en el campo de Vallecas antes del amistoso con el Rayo Vallecano en Junio de 1965.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Sabino Barinaga: de portero en Balaidos a inaugurar Chamartín

Aunque a muchos de nuestros lectores les pueda parecer raro, el uso de las sustituciones en los jugadores durante los partidos es una innovación un tanto moderna. Antiguamente, hablando siempre de partidos oficiales, si un jugador se lesionaba durante el partido no podía ser remplazado por otro compañero, por lo cual el equipo afectado se veía lastrado en comparación a su rival. Daba igual si era el minuto 5 u 88 de partido, la sustitución no se permitía. Si el lesionado podía permanecer en el terreno de juego, generalmente el entrenador cambiaba la disposición táctica para ubicar al lesionado en la delantera y que este intentara atrapar algún balón perdido para lograr lo que comúnmente se denominaba “el gol del cojo”. Cuando el lesionado era el portero su puesto lo tenia que ocupar un jugador de campo, por lo cual ya ni se podía usar la formula del atrapa goles. En España, con el paso de los años, se permitió cambiar al portero pero solo si este resultaba lesionado, aunque algunos entrenadores lo usaban “fraudulentamente” cuando el meta titular no tenia su día. De manera oficial no seria hasta el Mundial de México 70 cuando la FIFA permitió los cambios para jugadores de campo, ya fuera por decisión técnica o por lesión. 

¿Y tiene algo que ver esta introducción con el partido de que jugamos este fin de semana en Balaidos?, pues si, así que veamoslo.

Barinaga, Dindurra y Olivares durante la temporada 40-41.

El Real Madrid afrontaba la temporada 48-49 en un intento de renovación tras el fiasco de la anterior: tres entrenadores y un undécimo puesto en una liga de catorce equipos, en la cual se salvo del descenso en la ultima jornada. Al frente continuaba el técnico ingles Michael Keeping, mientras que dejaban el club Corona, Huete, Alsua, Rafa, Pruden y Moleiro, aunque estos 2 últimos volverían años después a la “Casa Blanca”: el primero como parte de los servicios médicos del club y el segundo como eterno ayudante de Miguel Muñoz en el banquillo. Precisamente una de las altas para esta nueva temporada era la de Muñoz, que junto a Pahiño, llegaban al club blanco para hacer historia ambos. 

Pese a un comienzo de Liga horrible donde en las cuatro primeras jornadas solo consiguió ganar un partido, si bien  jugo en ellas contra Barcelona, Atleti y Valencia, el equipo enderezo el rumbo y encadeno 10 partidos sin perder lo que llevo al liderato de la clasificación, algo que no lograba desde hacia mas de 2 años, auspiciado en gran parte a los goles de Pahiño y Olmedo. Sin embargo el mes de Febrero resulta nefasto para el Madrid: pierde 3 de los 4 partidos y el Barcelona no perdona y supera a los blancos en la clasificación tras perder estos 0-2 en casa contra el Oviedo a falta de 4 jornadas. Los de Keeping afrontan un desplazamiento a Vigo, ante un Celta que esta luchando contra el descenso tras jugar en Valencia,  y que entre semana sera el rival de la Selección Española en un partido de entrenamiento en el viejo Metropolitano, antes de continuar viaje hacia Vigo. El Madrid por su parte tiene problemas en el once a presentar ya que la defensa titular no esta disponible así como el portero Bañón que sale de un proceso catarral que le había tenido en cama. 

El Madrid consigue presentar en Vigo un equipo de circunstancias: Bañón, Mariscal, Navarro, Watson, Olmedo, Ipiña, Miguel Muñoz, Vidal, Pahiño, Macala y Barinaga. Como las desgracias nunca vienen solas apenas 3 minutos después del comienzo el Madrid encaja un gol en parte por un balón que se le escapa a Bañón y en parte por un empujón que recibe. El publico empuja a los locales que sin embargo poco a poco se ven superados por un Real que empata por medio de Muñoz a mitad de la primera parte. Sin embargo todo el esfuerzo blanco se ve superado por la mala suerte: Bañón se lesiona a falta de dos minutos para finalizar la primera parte tras lanzarse a los pies de un jugador vigues. Para no demorar mucho la reanudación se decide que Macala ocupe el puesto de Bañón durante este par de minutos. En el descanso se comprueba que el portero sufre una luxación en la mano por lo cual no puede colocarse en la puerta. Lo ideal seria que el meta suplente ocupe su lugar, sin embargo Adauto, pese a que ha viajado con la expedición, también esta enfermo por lo cual se decide quitar a un delantero para colocarlo en la portería. El elegido es Sabino Barinaga, un comodín que lo mismo jugaba de delantero que lo hacia en la defensa. Ademas el puesto de meta no le era extraño puesto que ya había sido portero madridista en un derby jugado en diciembre del 45 en Chamartín. Aquel día Bañón recibió un rodillazo del delantero rojiblanco Juncosa que le dejo inconsciente, lo que motivo que Barinaga defendiera la meta blanca durante los siete minutos que restaban hasta el descanso del partido. Tras el descanso, Bañón si volvió a su puesto aquel día. 

Sabino Barinaga el día de su debut efímero en la portería de Chamartín.

En Vigo Bañón volvió al campo pero como extremo, mientras que Barinaga se enfundo el jersey de portero. Pese a tener en la meta a un guardameta poco ducho en la materia, el Celta no salio al ataque y el Madrid logro contener y controlar el partido en gran parte por el esfuerzo de los blancos que se multiplicaban por todo el campo. Barinaga hace alguna que otra parada e incluso en la delantera el Madrid esta a punto de marcar en una jugada entre Macala y Bañón, pero poco a poco la lógica se impone y en el minuto 67 el Celta se adelanta con un tiro fuerte y colocado de Vázquez al que Barinaga solo logra rozar con los dedos. El partido sigue por los mismo derroteros y a falta de cuatro minutos, un rechace del eventual portero es aprovechado por Zubeldia para marcar el 3-1 definitivo. En vestuarios Barinaga sonreía, y es que su actuación no fue mala, a la vez que pedía un puesto como portero en la Selección española A o B que en esos días jugaba encuentros de preparación de cara a los encuentros que tenia que disputar ese mismo mes. 

Sabino Barinaga en Vigo: 45 minutos de delantero y 45 minutos de portero.

Muchos elementos jugaron en contra aquel fin de semana y un Madrid mermado no pudo realizar mas. Pese a que el Barcelona perdió esa jornada en su visita a San Mames, la Liga para el Madrid seguía muy difícil mas que nada por que los cules les restaban en casa 2 de los 3 partidos que faltan por jugar y debía dejarse la mitad de los puntos por el camino. Estos no cedieron y lograron los 6 puntos en juego por lo que se proclamaron Campeones de Liga. Aprovechando esta desconocida curiosidad de Barinaga vamos a recordar brevemente su carrera tanto dentro como fuera del Real Madrid. 

Sabino Barinaga Alberdi nació en Durango en el verano de 1922. Con la llegada a Bilbao de la Guerra Civil los padres decidieron alejarle del conflicto bélico, por lo cual le enviaron al Reino Unido, en concreto a la ciudad portuaria de Southampton, junto a cerca de 4000 de chavales en el barco SS Habana que traslado a los llamados “niños de la guerra” en Mayo de 1937. En Nazareth House (Hill Lane), al margen del estudio y del aprendizaje del idioma en las escuelas locales, tomo contacto por primera vez con el futbol. Pese a ser novel en este deporte, todo cambio el día que el gerente del  Southampton FC les vio jugar. Junto a Barinaga estaba Raimundo Perez Lezama y rápidamente el ingles comprendió que los chavales tenian algo distinto al resto. Les ofreció unirse al equipo B del Southampton y ambos no lo dudaron. Pronto se comprobó que la intuicion no le falló al gerente y es que tanto Lezama como Barinaga jugaron 18 partidos, el primero como  portero mientras que el alto y delgado Barinaga se destapo como un goleador nato logrando mas de 60 tantos en los mismos partidos. Con la llegada de la II Guerra Mundial el fútbol sufre en la zona un parón en las competiciones regulares y el club modifica los equipos para jugar diversas competiciones. Lezama y Barinaga jugaran una liga en el condado de Hampshire, en uno de los equipos que forma el  Southampton. Nuevamente el de Durango destacara por su facilidad goleadora con 22 tantos en 14 partidos. 

Sabino Barinaga, en el centro sentado, durante su etapa en el Southampton

Visto el avance de la Guerra en Europa y el fin del conflicto en España, Barinaga vuelve a nuestro país en Marzo de 1940. Prueba fortuna en el Athletic Club en primera instancia, para a continuación ser reclamado desde Madrid ya que Bernabéu tenia informes suyos provenientes del cónsul español en Inglaterra que era madridista. La oferta del conjunto capitalino le llena y con apenas un par de entrenamientos y 17 años, el mister madridista Paco Bru le hace debutar en San Mames en Abril en la ultima jornada liguera. El Madrid pierde 3-1 y Barinaga pasa desapercibido en el encuentro, incluso las crónicas de la prensa de Bilbao son algo hirientes, seguramente por la reciente negativa a incorporarse al conjunto vasco.  Esa misma temporada volverá a jugar un partido mas en Copa del Generalísimo en Chamartin ante el Murcia, con lo cual en menos de 1 mes había debutado en las dos grandes competiciones con la camiseta blanca. 

La critica vasca se cebo con el debut de Barinaga,

De cara a la siguiente temporada Barinaga ya dispone de mas oportunidades. Juega bastantes amistosos, marcando en la mayoría de ellos, mientras que en Liga disputa 16 partidos marcando 8 goles. En la temporada posterior sufre un parón en su juego motivado por la dura competencia en la delantera madridista. Chus Alonso, Botella, Alday y Arbiza le cierran el paso y apenas tiene oportunidades. La secretaria técnica madridista decide cederle al Real Valladolid, donde jugara la temporada 42-43 en 2ª División. Allí obtendrá los minutos que necesita y se convertirá en titular de un equipo blanquivioleta que estará a punto de subir a primera división, cayendo derrotado finalmente por 2-0 en la promoción jugada en Barcelona ante el Granada. Sin embargo con ese partido no termina la temporada para “el ingles de Durango”, como le denominaban, ya que volvió a la disciplina blanca a tiempo para disputar la competición de Copa de esa temporada donde jugara  varios partidos, incluida la final, siendo parte activa en el famoso 11-1 al Barcelona al que le endoso 4 goles aquella tarde. 

A partir de la temporada 43-44 comienzan la etapa dorada de Barinaga en el club. Sera el máximo goleador del equipo los dos primeros años, en los que formara pareja con Pruden, Alonso, Alsua, Vidal… El equipo tarda en conseguir títulos y no sera hasta la Copa del Generalísimo de 1946 donde se reeditan los éxitos que habían finalizado antes de la Guerra Civil. Pese a los cambios de entrenadores, Encinas, Quincoces y Albéniz, el vasco sigue contando para todos e incluso de manera involuntaria se convertirá en ayudante del nuevo técnico que llega a Chamartin: Michael Keeping. Este tendrá a Barinaga como traductor en los primeros meses. En estos años obtendra 2 Copas del Generalísimo y 1 Trofeo Eva Duarte, aunque la Liga se le resistira. Sin embargo con el final de la década y la llegada de los nuevos valores al equipo, Molowny, Narro, Cabrera, Pahiño… hace que el de Durango empiece a desaparecer de las alineaciones poco a poco y empiece a vislumbrar el final de su carrera en el club. 

Dibujo de Barinaga a mitad de los años 40.

Una carrera en la cual le llevo a jugar mas de 200 partidos en 10 temporadas, y sobre todo a conseguir que el nombre de Barinaga este unido de manera inequívoca al Santiago Bernabéu, puesto que fue el autor del primer gol conseguido en el estadio, durante el encuentro amistoso de inauguración jugado en Diciembre de 1947, ademas de marcar en el primer encuentro oficial jugado en el estadio. Así lo recordaba aquel primer gol en una entrevista en 1985: “Jamas se me olvidara (…) recuerdo el gol porque fue el mas bonito que he marcado en mi vida. Fue un centro de Vidal, me lance en plancha y entró el balón por la escuadra. De mil veces que lo hubiese intentado nunca hubiera salido tan perfecto” (Nota: Aunque Barinaga lo recordara de esa manera el balón en realidad entro por bajo pegado al poste, como lo atestiguan las fotos de aquel dia)

Dibujo del primer gol en el nuevo estadio del Real Madrid publicado en Historia Viva del Real Madrid publicado por ABC.

Finalmente toma la decisión de abandonar el club madridista con destino la Real Sociedad en la temporada 50-51. Allí estará durante 3 temporadas al termino de las cuales comienza un breve retiro. A comienzos de la temporada 53-54 se entrena en el viejo Metropolitano, dado que el mister rojiblanco, Benito Diaz, es un viejo conocido suyo de su tiempo en la Real Sociedad. Sin embargo le pilla lejos el estadio y tras pedir permiso en el Madrid,  se sigue entrenando en Chamartín que le pilla mas cerca de su casa. Al mismo tiempo conoce en Madrid a Manuel Ruíz Rodríguez, por aquel entonces presidente del Real Betis, quien le propone continuar su carrera en el conjunto verdiblanco. Barinaga a principio se lo toma a broma, pero ante la insistencia del bético acaba firmando por lo que resta de temporada pese a que los béticos estaban en ese momento en 3ª División. El vasco se vuelve a calzar las botas y desde mediados de Diciembre colabora activamente en el ascenso a 2ª del Betis, por lo que decide continuar un año mas en el equipo. Al termino de la temporada 54-55 decide retirarse definitivamente como jugador tras una larga carrera comenzada en la posguerra. Sin embargo siempre le quedo como único lunar de su carrera el no haber conseguido debutar con la selección española. Clase y condiciones no le faltaron pero si tuvo rivales, y de gran entidad, como Cesar, Zarra, Gainza, Herrerita, Epi...que unido a que España apenas jugo una veintena de partidos en esa década hizo imposible su debut. 

Barinaga al poco de fichar por el Real Betis.

Sin embargo no se aleja del todo del terreno de juego, sino que se situó al margen convirtiéndose en entrenador. Primero en el Real Betis, al que entreno en varias etapas, y posteriormente con una larga carrera que le llevaría por Osasuna, Real Oviedo en varias etapas, Málaga, Atlético de Madrid, Valencia, Sevilla, América de México, Marruecos, Nigeria, Real Mallorca, Cádiz….e incluso como asistente del seleccionador Pepe Villalonga para el Mundial de Inglaterra del 66 al que acudió España. Es al final de la década de los 70 cuando se retiraría completamente del fútbol de primer nivel. Tras una placida jubilación, en comparación del ajetreo de los banquillos, fallecería tras complicaciones derivadas de una intervención a causa de una dolencia coronaria. Lo haría en Madrid el 19 de Mayo de 1988, aunque erróneamente se indique en muchos sitios el mes de Marzo. 

Sabino Barinaga se señala en la alineación madridista de la final de Copa de 1946