miércoles, 7 de febrero de 2018

Trofeos de Verano: Teresa Herrera

Inauguramos un recopilatorio de unas competiciones antaño con mucho tirón entre el publico y con gran prestigio para las clubes, las cuales se encuentran en franca decadencia tras una serie de años en los cuales la proliferación de partidos y competiciones ha terminado por saciar y alejarlo del gran publico. Estamos hablamos de los trofeos de verano. Con este reportaje inauguramos una serie para recordar el paso del Real Madrid por ellos y que manera mejor de empezar que evocar uno de los mas longevos y prestigiosos: el Teresa Herrera. 

Teresa Margarita Herrera y Pedrosa nació en La Coruña el 10 de noviembre de 1712. De extracción humilde no tardo en quedar huérfana de padre y desde muy pequeña tuvo que ponerse a trabajar viéndose privada de poder estudiar. Siendo adolescente vio morir a su madre por lo cual quedo al cargo de una de hermanas que tenia una severa discapacidad intelectual. Con una pequeña herencia recibida de su madre y sus tíos, dedico su vida a ayudar al prójimo para lo cual convirtió su hogar en centro de ayuda y atención a los mas desfavorecidos, de tal forma que su casa paso a ser conocida como el Hospitalillo de Dios. Su gran sueño fue el construir un verdadero Hospital, donde poder tratar en condiciones a todas aquellas personas enfermas y olvidadas por la propia ciudad. Pese a ver colocada la primera piedra del futuro Hospital de la Caridad, no pudo verlo terminado falleciendo en 1791. El centro se inauguraría finalmente en 1794 estando en funcionamiento hasta 1950.    

En 1946, Cristino Alvarez Hernández tomo la iniciativa de activar la Junta Local de Beneficencia de La Coruña para ayudar a todas las personas en dificultades que había en los duros años de las posguerra. Junto a Francisco Jimenes de Llano, periodista deportivo, pensó en la creación de un torneo futbolístico para ayudar a recaudar fondos, y al cual pensaron en darle el nombre de Teresa Herrera. La idea fue presentada al Ayuntamiento de la ciudad, cuya corporación aprobó sin vacilar el proyecto y estreno su primera edición en Junio de 1946. 

El Real Madrid es el club, sin contar obviamente al RC Deportivo de la Coruña, que mas veces ha participado  y obtenido la victoria en dicho trofeo: 19 participaciones y 9 títulos en las 72 ediciones jugadas hasta el momento. La primera visita a Riazor fue para la 4ª edición del Trofeo que se jugo a finales de Junio de 1949. El rival fue el actual Campeón de Copa francés: el Racing de París. Con mas de 35000 aficionados presentes el Real Madrid derroto 2-1 al conjunto galo, que se adelanto por medio de Moreel, con goles de Narro y Múñoz. El Madrid jugo aquella tarde con Bañón, Azcárate, Pont, Mariscal, Muñoz, Navarro, Macalá (Narro 35’), Olmedo, Pahiño (Marcet 45’), Montalvo y Arsuaga. Como anécdota del partido, tras el gol de Múñoz el portero titular fue sustituido por lesión por el autor del gol del equipo francés quien estuvo toda la segunda parte defendiendo la meta gala y haciendo una buena actuación.

La plantilla madridista da la vuelta de honor al Riazor tras lograr la victoria en 1949.

La siguiente visita del Real Madrid a Coruña fue en la edición de 1953 donde se enfrentaría al conjunto, es un decir, francés del Toulouse. La organización del trofeo tenia contratado al Real Madrid pero no lograba concretar un rival tras intentarlo con grandes equipos, finalmente, y ante el riesgo de no celebración, se logro traer al conjunto francés que se ese mismo día jugaba contra el Nancy un encuentro de Liga francesa. Seguramente viendo el dinero que podía obtener, aseguro que enviaría al conjunto titular a Coruña para jugar contra el Madrid mientras que el suplente lo haría en Francia. La realidad fue otra distinta y se presento con un equipo de suplentes al cual se les había añadido suplentes de otros equipos franceses. El Madrid goleo 8-1 sin apenas esforzarse a los galos. Pazos, Navarro, Oliva, Lesmes, Becerril (Muñoz), Zarraga, Britos, Joseito, Perez Payá, Olsen y Atienza jugaron por el Madrid, mientras que los goles fueron marcados por Olsen 4, Britos 2, Atienza y Perez-Payá. 

13 años tuvieron que pasar para volver a ver al Real Madrid en Riazor en el Teresa Hererra. En la edición de 1966, el reciente Campeón de la 6ª Copa de Europa, llegaba a Coruña para enfrentarse al conjunto local. Fue el partido de la vuelta del hijo prodigo, Amancio Amaro, quien jugaba en Riazor por primera vez con la camiseta blanca y que por desgracia acabo marcado la polémica. Con un gran lleno, y la presencia de Franco en el palco, el partido discurrió con total normalidad hasta que al comienzo de la 2ª parte el Madrid se dispuso a lanzar un corner. Gento y Amancio, perseguido por Campanal el histórico central sevillista que apuraba su carrera en el Depor, sacaron el corner en corto. Cuando Amancio recibió la pelota, Campanal entró al madridista quien se revolvió contra el defensa a lo que este agarro del cuello al delantero blanco. El arbitro no decidió ninguna acción punitiva contra el central y Amancio se acerco a la banda donde estaba Miguel Muñoz, entrenador madridista, con ademan de querer irse del terreno de juego. Muñoz convenció a Amancio para que no lo hiciera, pero al publico local no le gusto el intento de Amancio de irse por una entrada. La bronca y los pitos del publico se hicieron constantes contra Amancio y el Madrid a partir de ese momento y se incrementaron cuando apenas 10 minutos después en una nueva jugada entre Amancio y Campanal, este fue expulsado sin ni siquiera tocar al madridista. El publico, que hubiera entendido la expulsión en la primera jugada, no la entendió en esta otra y volcó su enfado con el Real Madrid. El el tramo final del partido llegarían los goles, en este caso dos, por medio de Grosso y Veloso, que darían la victoria y el trofeo al Madrid. Franco entregó el trofeo a Paco Gento y los jugadores blancos se encaminaron a vestuarios sin dar la tradicional dar la vuelta de honor en este torneo, debido al trato recibido por el publico gallego.

Paco Gento posa con el trofeo de 1966 en la antigua Sala de Trofeos del Bernabeu.

Otros 10 años tardo en volver al torneo el Real Madrid y a modo de desagravio el saque de honor del torneo lo realizo el propio Amancio, tras haberse retirado un par de meses antes, que fue alzado a hombros por los jugadores del Peñaról de Montevideo y ovacionado por el publico que llenaba el estadio. El torneo se jugo en cuadrangular y el Real Madrid goleo 5-2 a los uruguayos en semifinales, con un sensacional Jensen que marco 2 goles y colaboro en otros 2. En la final derroto 2-0 al Cruzeiro, Pirri y Guerini ambos de penalti, en un partido marcado por el intercambio de golpes entre Benito y Jairzinho que saldó con el rostro ensangrentado del primero y la expulsión del segundo. Durante la bronca el publico local consideró que Benito se había excedido durante el partido y abucheo tanto al jugador como al equipo, por lo cual el Madrid nuevamente tampoco dio la vuelta de honor en esta ocasión. 

El Real Madrid se abono al torneo y los siguientes 4 trofeos los jugo de manera consecutiva. En la edición de 1977 cayo en semifinales en penaltis ante el Dukla de Praga, tras haber empatado a 2, para posteriormente obtener el tercer puesto al derrotar 4-2 al Feyenoord; en 1978 el Madrid goleo 2-5 al Depor y derroto 2-0 en la final al Flamengo en lo que fue la reconciliación madridista con el publico de Coruña que ovaciono y alentó al Madrid durante el trofeo, lo que agradecieron los jugadores dando la vuelta de honor con el mismo; en 1979 nueva victoria tras ganar al Honved de Budapest en los penaltis, 1-1 al finalizar el encuentro, y 2-1 al Sporting de Gijon con invasión de campo final que impidió a los blancos dar la vuelta de honor; en 1980 la edición se vio afectada por la crisis, el trofeo vio menguado su tamaño debido al alto coste de la plata, pero ello no impidió una nueva victoria blanca, 2-1 al Porto y 3-1 al Sporting de Gijon, en la edición en la cual Juanito se corono como el máximo goleador del torneo en toda su historia, 9 goles. 

El once madridista durante la edición de 1979.

Se abrieron unos años de “descanso” en las apariciones del torneo, aunque el Madrid seguia teniendo mucho tirón en Coruña y eso favorecía buenas taquillas para el torneo. Durante la década de los 80 volvió a jugar 4 veces mas, pero por desgracia con resultados adversos. En esta década no obtuvo ninguna nueva victoria allí. En 1983 cayo 1-0 en semifinales en un aburrido partido ante el Athletic de Javier Clemente y se consoló con el tercer puesto al derrotar 3-2 al Dinamo de Kiev; en 1985 perdió en semifinales y en la consolación ante el Atlético de Madrid y Fluminese por sendos 2-0;  en 1986 similar resultado en ambos partidos, con derrotas 3-1 ante el Atleti y en los penaltis tras empatar a 1 con Sao Paulo. Nuevo paréntesis y nueva presencia en 1989 con resultados dispares, en semifinales se cae ante el Steaua de Bucarest por 1-2 y se derrota en la lucha por el tercer puesto al PSV Eindhoven por 4-2. Durante esta década la relación publico-Real Madrid fue muy cordial y tan solo hay que reseñar en esta ultima edición los pitos a Fernando Hierro pero por rencillas de la eliminatoria de semifinales de Copa del Rey que jugo el Depor contra el Valladolid, en la época en que todavía jugaba el malagueño en el equipo de Pucela. 

A partir de la década de los 90 es cuando se empieza a enfriar la relación del publico con el Real Madrid para acabar convirtiéndose posteriormente en verdaderas campañas antimadridistas. Puede que uno de los grandes motivos es  la vuelta del Deportivo a primera tras una ausencia de 18 años, ademas de comenzar a ser un aspirante al titulo de Liga y llegar a conseguirlo años después. En la edición de 1991 se pierde ante Porto y Ajax por 2-1 y 2-0 respectivamente; fue en 1994 cuando el Real Madrid volvió a conquistar la Torre de Hércules, tras derrotar 2-1 a la Sampdoria y 1-0 al Deportivo; las tornas cambiaron en 1995 cuando  el Madrid cayo en la final ante el Deportivo por 2-0 tras haber derrotado en semifinales al Benfica por 2-0 mientras que en 1998 se cayó en penaltis tras empatar a 2 con la Lazio y se goleo 4-0 al Atleti en al final de consolación. A partir de este momento las visitas al Teresa Herrera se espaciaron en el tiempo. Hasta 2001 no se volvió al trofeo cuadrangular donde se empato a 1 y se derroto en los penaltis al Cruz Azul mexicano, mientras que en la final se volvió a perder una vez mas ante el Depor por 2-1. No solo en Liga era Riazor el campo maldito.

Chendo, Buyo, Luis Enrique, Michel, Prosinecki, Hierro.
Butragueño, Hagi, Rocha, Villarroya, Sanchis.
Real Madrid - Oporto 1991

Para la edición de 2007, en la cual actuaba el Madrid, se publico en la prensa que la organización del Trofeo, que en los últimos años había pasado del Ayuntamiento al propio Deportivo de la Coruña, la realizaría el propio Real Madrid. La sorpresa y la indignación corrió entre en los aficionados, los cuales veían una intromisión en un torneo con gran arraigo en Coruña. Pese a que tanto Real Madrid y Deportivo  lo negaron el daño ya estaba hecho y el clima de animadversión contra el club blanco creció. Posteriormente el mismo medio anuncio que el presunto acuerdo se había roto. Con estos mimbres el Madrid derroto por un triste 1-0 al Os Belenenses mientras que en la final se perdía nuevamente ante el Deportivo por 2-1. La ultima visita blanca a Riazor se produjo en 2013 dentro de un trofeo que había perdido el gran prestigio que tenia antaño y que solía dar perdidas económicas de manera eventual su propia celebración. El Deportivo por aquel entonces estaba inmerso en un concurso de acreedores y el jugar el trofeo no se veía como prioridad. En un gesto de ayuda y para intentar recuperar el prestigio del mismo, el Real Madrid se presto para viajar  pagando sus propios gastos y jugando gratis a condición de gestionar los derechos de televisión del encuentro. El encuentro volvió a reunir gran publico y el Real Madrid se hizo con la victoria tras ganar 0-4 al Deportivo. Esta ha sido, por el momento, la ultima visita madridista a este historico torneo.

Casillas y Kaka, en su ultimo partido como jugador blanco, con la Torre de Hércules de la edición de 2013.

(Articulo original nuestro publicado en Soy Madridista el 20 de Agosto de 2017. Versión corregida y aumentada)

sábado, 27 de enero de 2018

Supercopa de España (de las no disputadas a las vueltas de honor en el Camp Nou)

Tras “La Batalla de Atocha” vista aqui vamos a seguir recordando los mejores momentos del Real Madrid en esta competición, en las decadas de los 80 y 90. 

Desde la temporada 82-83, la de los cinco subcampeonatos, el Real Madrid entra en una serie de años sin victorias los cuales impedían el acceso a disputar este titulo. No seria hasta la llegada de Ramón Mendoza a la presidencia del Real Madrid, pese a que tras su derrota en el 82 dijo que no se volvería a presentar, donde retornaría victorioso en el Campeonato de Liga en la temporada 85-86. Los fichajes de Maceda, Gordillo y Hugo Sánchez, unidos a la irrupción de la Quinta del Buitre, dieron un quinquenio glorioso en cuanto a títulos nacionales. Sin embargo las dos Supercopas referentes a las temporadas 85-86 y 86-87 no se llegaron a disputar debido a que ni Real Madrid ni Zaragoza como vencedor de la Copa en 1986, ni Real Sociedad como vencedor de la edición de 1987 se pusieron en ambas ocasiones de acuerdo en las fechas para jugar los partidos. Parece extraño hoy en día, pero por aquel entonces las fechas se podían pactar entre los clubes y se jugaba si ambos estaban de acuerdo. En estas ediciones, por distintas circunstancias, no se llegaron a poner de acuerdo en ningún caso por lo cual en ambas ocasiones el palmares quedó desierto. 

Finalmente al acabar la temporada 87-88, tras el tercer titulo de Liga consecutivo para el Madrid, si se alcanzó un acuerdo de fechas junto al Barcelona, vencedor de la Copa del Rey ante la Real Sociedad en aquella temporada. En esta edición se decidió jugar ambos partidos al final del mes de Septiembre. La ida se fijo para el día 21, con la Liga apenas comenzada. Esta llevaba 3 jornadas de Liga en las cuales el Madrid había empatado las 3 veces a 2 ante Osasuna, Sporting de Gijón y Real Sociedad, y por sorprendente que parezca la prensa ya empezaba deslizar que una derrota ante el Barcelona podía meter al conjunto entrenado por Leo Beenhakker en crisis, e incluso en la rueda de prensa previa al partido a este le preguntaban por su futuro. Ver para creer. Para darle un poco mas de morbo al partido el gran fichaje de ese año del Madrid, el alemán Bernd Schuster, se enfrentaría por primera vez a los hasta hace poco compañeros. 

Beenhakker salio de inicio aquella noche con Buyo, Solana, Tendillo, Sanchis, Esteban, Michel, Schuster, Gallego, Martín Vázquez (Gordillo 65’), Butragueño (P.Llorente 76’) y Hugo Sánchez; mientras que Johan Cruyff lo hizo con Zubizarreta, López Recarte, Alexanco, Milla, Julio Alberto (Urbano 45’), Carrasco (Eusebio 68’), Roberto, Baquero, Soler, Julio Salinas y Beriguistain. El Madrid por fin ganó, para alegría de los aficionados y tristeza de la prensa, ante un Barcelona apático que apenas dio trabajo al marco defendido por Buyo. Buen juego, ocasiones variadas y una sensación que flotaba en el ambiente en la cual el Madrid volvía a ser el habitual de esos años. Un primer golazo de Michel al comienzo de la 2ª parte y otro de Hugo en el ultimo tercio del partido encarrilaba la final para el partido de vuelta. Tras el partido Cruyff reconocía estar decepcionado con el juego de su equipo ya que se había echado atrás durante el partido y concedió el balón al Madrid. Beenhakker por su parte pedía respeto para su equipo y atizaba a la prensa: “Entiendo la critica profesional, no el ambiente que se ha querido crear”


La vuelta, planificada para el día 29, empezó con una desgracia para la familia madridista, la madre de Leo Beenhakker fallecía en Amsterdam, a donde había viajado el míster tras tener noticia de la delicada situación de su estado. En la previa del partido el 2º entrenador blanco, el histórico exjugador y hombre de la casa: Ramón Grosso, preparó el encuentro en previsión de que tuviera que sentarte como entrenador titular en el Camp Nou. Finalmente no fue así y el holandés viajo a Barcelona para dirigir a su equipo. El que también estaría presente en Barcelona seria Ramón Mendoza, quien hacia bastante tiempo que no se sentaba junto a Nuñez, y lo anunciaba a su manera a la vez que daba su opinión sobre el partido:

- ¿Que grado de importancia tiene para el club ganar esta Supercopa?
- Es un titulo y a todos nos hace mucha ilusión, pero ya se lo que va a pasar. Si ganamos estoy seguro que dirán que es un titulo devaluado y si perdemos que volvemos a la crisis mas profunda.
- ¿Va a estar en el palco del Camp Nou?
- Voy a ir al campo y me sentare donde me digan. Supongo que como estamos entre personas civilizadas, estaré en el palco.

Salto al césped el conjunto madridista en medio de una fenomenal bronca que le preparo el poco mas de media entrada que había en el estadio. El Madrid presento el mismo equipo que en la ida, mientras que el Barcelona lo hizo en esta ocasión con Zubizarreta, Urbano, Serna, Lopez Recarte, Roberto, Baquero, Eusebio, Soler (Lineker 45’), Carrasco (Milla 80’), Julio Salinas y Beriguistain.

El once madridista en el Camp Nou.

Tampoco es que hubiera mucho ambiente de remontada en el aire, pero el poco que había se encargo de aplacarlo rápidamente Butragueño al primer cuarto de hora al rematar solo en el área un pase de Solana. El Barsa intento la heroica y poner cerco al marco de Buyo, quien encajo en el gol del empate a un cabezazo de Baquero cerca del descanso. En la segunda parte continuo la misma tónica: un Barcelona que buscaba el gol y un Madrid que contenía a los locales y aprovechaba espacios para intentar matar el partido. En una de estas ocasiones, Pes Pérez, no vio como Serna cortaba con la mano dentro del área un claro avance de Hugo Sanchez. El Madrid aguanto la embestidas del Barsa hasta que este se puso con el 2-1, Baquero en un rechace Buyo a disparo de Roberto. En ese momento el Madrid se estiro hacia arriba para controlar el partido y evitar la prorroga, cosa que consiguió sin mayor problemas. Finalmente, y tras una final y otras 2 no disputadas, el Real Madrid  lograba hacerse con el titulo. El hoy tan en boga Angel Maria Villar, hacia su primera entrega oficial de trofeos tras haber sido elegido presidente de la Federación un par de meses antes, a Ricardo Gallego capitán madridista por aquel entonces. La alegría de los jugadores no se oculto y se tradujo en dar una vuelta al campo con el trofeo conquistado. Esto no sentó bien a los aficionados locales quien “festejo” la vuelta con lanzamiento variados de objetos y pitos al conjunto madridista. A la retirada de vestuarios, mas bronca y mas lanzamientos de objetos que hizo que la policía tuviera que escoltar a los jugadores blancos. Parte de aquella vuelta se puede ver aquí: 

El Campeón dando la vuelta de honor en el Camp Nou.

Las consecuencias del lanzamiento de objetos se tradujo en una brecha en la cabeza de Hugo Sánchez, que necesito de varios puntos, y en el rostro de Agustín que necesito hielo para otro objeto que le alcanzo en el pómulo. Desde Barcelona se intentaba justificar los incidentes dado que el publico estaba indignado por el presunto arbitraje parcial de Pes Perez y la “provocación” madridista de querer dar la vuelta al estadio con el trofeo. Ricardo Gallego daba su opinión sobre la celebración: 

- Mucho se ha hablado de la vuelta de honor que dio el Real Madrid al estadio Camp Nou. Tal y como estaban las cosas, ¿no hubiera sido más prudente abstenerse de festejar el triunfo sobre el propio césped?
- ¿Porque íbamos a dejar de hacerlo?. No fue una decisión premeditada. Es algo que se hace en todos los campos. Además, no sólo había seguidores azulgrana, también había madridistas en las gradas que tenían tanto derecho como nosotros a disfrutar de la victoria.

La celebracion del titulo no fue del agrado del publico de Tribuna

La temporada continuo, y pese a la “crisis” inicial, el Real Madrid conquistó el doblete de Liga y Copa del Rey, algo que no conseguía desde la temporada 79-80. Esto se tradujo, según la normativa federativa de la época, que el titulo de Supercopa se le asignara automáticamente por lo cual no hubo partido alguno. 

Para la  89-90, ya sin Beenhakker en el banquillo y con el gales JB Toshack, llego otra Liga: la famosa “La 5ª de la Quinta”. Aquella liga del récord goleador y el Pichichi de Hugo Sánchez igualando el mítico registro de Telmo Zarra de 38 goles. Se intento el doblete hasta el ultimo momento, pero un mal partido en Valencia en la final de Copa  rompió el sueño. Para la temporada 90-91 se comenzó con el objetivo de un nuevo asalto al gran objetivo de estos años: la 7ª Copa de Europa y otra meta, ser el primer equipo en ganar la Liga por 6ª vez consecutiva. Ni una ni otra cosa pudo ser. El Madrid naufrago en una temporada desastrosa que comenzó pronto a torcerse: Schuster acabo tarifando por el club y se fue del mismo; Luis Milla, fichaje estrella que llegaba del Barcelona se lesionaba gravemente en el verano; la llegada de Spasic fue una decepción, etc...  Las relaciones entre plantilla y entrenador tampoco eran buenas, el equipo y su fútbol se resintió y pronto empezaron  los problemas. Tras la derrota en noviembre en Valencia, la tercera en once jornadas, Mendoza opto por cesar a Toshack en un intento de reconducir la nave blanca. Para el relevo se decidió tirar de la experiencia y dar el timón a varios históricos exjugadores con un habitual de la casa. Alfredo Di Stéfano & Jose Antonio Camacho con la ayuda de Ramón Grosso. Tras 2 victorias ante Betis y Valladolid llegaba el primer envite duro: la Supercopa ante el Barcelona.   

Ramon Grosso y Alfredo Di Stefano reciben en un entrenamiento la visita de Paco Gento.

En el mes de Diciembre, la ida el 5 en Barcelona y la vuelta el 12 en Madrid, se programó la final. Ambos equipos llegaban con buenos ánimos al encuentro: el Barsa porque estaba líder y tenia a 5 puntos al Madrid y estos porque veían que levantaban el vuelo y confiaban en dar la sorpresa en Barcelona. En los banquillos coincidieron 2 de los mejores jugadores de la historia: Di Stéfano y Cruyff que hicieron saltar al césped con Buyo, Chendo, Spasic, Hierro, Solana, Michel (Hagi 86’), Aragon (Aldana 78’), Sanchis, Villarroya, Butragueño y Hugo Sanchez y Zubizarreta, Lopez Recarte, Alex, Nando, Herrera, Eusebio, Amor, Soler, Carreras (Urbano 68’), Julio Salinas y Stoichkov.

El partido discurrió la primera parte por los cauces normales sin poco que reseñar, hasta el minuto 40 de partido Chendo hizo una entrada al búlgaro Stoichkov, que el vizcaíno Urizar Azpitarte no considero que fuera merecedora de tarjeta. La falta, pegada al banquillo azulgrana, hizo que Cruyff saltara como un resorte a protestar. Esto no gusto al arbitro quien saco amarilla al holandés, el publico se encrespo mientras que el flaco siguió protestando hasta que Urizar le enseño la cartulina roja. Arrecio la bronca desde la grada y Stoichkov recogió el testigo de las protestas ante Urizar para acabar de la misma manera que su entrenador: amarilla y finalmente roja, lo que motivo que el búlgaro antes de irse del terreno de juego diera un fuerte pisotón al arbitro, quien tuvo que ser atendido del mismo. El escándalo estaba servido. El descanso no calmo los ánimos que se encresparon más cuando al poco de comenzar el segundo tiempo, Michel a pase de Butragueño, adelantaba al Madrid. El Barsa no se amilano, pero el Madrid se vio con la posibilidad de que esta fuera la primera victoria de La Quinta del Buitre allí y siguió luchando. Finalmente la obtuvo sin muchos problemas. La retirada de los jugadores se convirtió en otro lanzamiento al blanco con la policía cubriendo con escudos la retirada de los hombres de Di Stéfano, lanzamiento de bengalas, la policia cargando en la parte baja de tribuna y Hugo Sánchez tocándose la entrepierna, o como dijo el “acomodándose su masculinidad” en dirección a los aficionados de tribuna.

El post partido fue largo. Joan Gaspart, vicepresidente del Barcelona, no se corto: “(…) los jugadores del Madrid han venido aquí a provocar, la marcha de Hugo del campo me ha parecido asquerosa y no se puede consentir. El final ha sido bochornoso. (…) lo mejor es que se lleven la Supercopa y ya esta, así no habrá problemas”, mientras que sugería llevar a los juveniles a jugar la vuelta; Cruyff por su parte decía que Urizar había venido a machacar al Barsa y que protesto por que alguien tenia que decir algo ante ese atropello; Di Stéfano tampoco se cortaba: “¿Provocadores nosotros”, lo que si vi fue un pisotón al arbitro”; Michel calificaba el Camp Nou como un campo peligroso y José Luis Núñez, presidente del Barsa, llamaba provocador a Hugo por su gesto e indicaba que solo era expulsado el mexicano cuando hacia de boxeador en el césped. 

Las declaraciones, de todo tipo, siguieron en los días posteriores: Núñez reiteraba que la ofensa de Hugo era mas grave que el pisotón al colegiado; Stoichkov se arrepentía allí por donde iba, seguramente viendo que la sanción podía ser seria; Michel pedía que en lugar de los juveniles el Barsa viniera con los infantiles a jugar la vuelta no fuera que les pusieran en un aprieto; Hugo pedía el cierre del Camp Nou y Schuster justificaba la acción del búlgaro indicando que igual no conocía bien el idioma y en lugar de usar la palabra se expresaba con el pie. Finalmente, la víspera del partido de vuelta, el Juez de Competición dictamino sentencia los incidentes del Camp Nou: 2 meses de sanción y 2 partidos a Stoichkov y multa para el Barcelona por los incidentes. Posteriormente entre recursos y decisiones, se le impuso una sanción de 2 partidos a Hugo Sánchez.

Hugo se acomoda su masculinidad ante el publico.

Con estos mimbres llegaba el partido de vuelta. Por el Madrid jugaron Buyo, Chendo, Hierro, Sanchis, Solana, Michel, Maqueda, Aragon, Villarroya, Butragueño (Aldana 75’) y Hugo Sanchez (Losada 75’) mientras que el Barcelona lo hizo con Zubizarreta, Alex, Serna, Herrera, Goicoechea, Eusebio, Amor, Soler, Laudrup (Lopez Recarte 70’), Julio Salinas y Beriguistain (Carreras 45’) En la memoria de todos quedara este partido unido al gol de Santi Aragón desde el centro del campo, que oscureció en parte el buen partido madridista. Pese a que Goicoechea adelanto al Barcelona, no tardo en empatar Butragueño para posteriormente al borde del descanso poner el 2-1 tras un centro de Michel desde la banda. El experimento de Cruyff con Alex y Herrera como defensas ante Hugo y Butragueño naufrago. En la 2ª parte Hugo y el comentado gol de Aragón, dieron el titulo al Madrid, nuevamente fue entregado por Villar. Por fin Di Stéfano conseguía su primer y a la postre, único titulo como entrenador madridista. 

Distintas maneras de acceder a vestuarios: madridistas escoltados en Barcelona, cules tranquilos en Chamartín 

Plantilla y entrenador posan con el titulo conseguido.

La obtención del titulo fue un espejismo, en los siguientes 5 partidos el Madrid tan solo seria capaz de ganar en Gijón, mientras que de manera consecutiva perdía en casa 0-4 ante Osasuna y 0-3 ante el Atlético de Madrid. Como una naufrago al salvavidas el Madrid se acogió a la Copa de Europa para salvar la temporada, pero ni con esas. La debacle de 1-3 ante el Spartak encendió todas las alarmas, también se había caído en Copa del Rey ante el Atleti, ante la posibilidad que el Madrid no jugara al año siguiente en Europa. El tandem Di Stéfano/Camacho fue suplido por Grosso durante un partido, para dar el mando del equipo al serbio Radomir Antic quien llego para clasificar al equipo para la Copa de la UEFA. Finalmente el triste objetivo se cumplió. Las 2 siguientes temporadas estarán marcadas por las derrotas en Tenerife y tan solo se volverá a obtener un triunfo en la final de Copa del 93 en Valencia. Lasa y Butragueño devolverán minimamente el brillo a las vitrinas de Concha Espina. Estaba el Barsa en la etapa triunfal del Dream Team por lo cual el rival para la Supercopa seria nuevamente el conjunto azulgrana. 

Aprovechando el parón de las competiciones europeas se designó como fechas el 2 y el 16 de diciembre de 1993 para jugar, primero en el Bernabéu, la final de la Supercopa. Sin embargo ya había voces sobre la conveniencia de cambiar el formato y las fechas de este trofeo. Durante una reunión mantenida en la LFP, el propio secretario general propuso que la final se jugara a doble partido pero antes del comienzo de la Liga; el Barcelona por su parte, por medio de su gerente, defendía la opción de hacerlo a un único partido y fuera de España al estilo de la Supercopa Italiana que esa misma temporada se había jugado en Washington; mientras que la RFEF pedía jugarlo antes de la Liga pero a partido único. Finalmente la única novedad en la competición fue que los goles fuera de casa tendrían valor doble en caso de empate.

Andaba la liga bastante disputada aquella temporada, en la 12ª jornada se encontraban hasta 6 equipos empatados a puntos en el liderato. En la anterior jornada al partido de ida el Madrid perdía en Gijón y se descolgaba del liderato, mientras que ya sobrevolaba por Chamartín murmullos de reprobación sobre Benito Floro, entrenador blanco por aquel entonces. Cruyff por su parte indicaba en la previa que la Supercopa era la cuarta competición en interés para el Barcelona, pese a que seguía sin conocer la victoria en el Bernabéu como entrenador azulgrana. Con las ausencias por lesión de Butragueño y Koeman, saltaron al césped de Chamartín los siguientes onces: Buyo, Luis Enrique, Lasa, Alkorta, Sanchis (Nando 76'), Hierro, Milla, Michel, Zamorano (Dubovski 65'), Prosinecki y Alfonso vs. Busquets, Ferrer, Guardiola, Eusebio, Nadal, Bakero (Amor 59’), Ivan, Stoichkov, Laudrup (Ekelund 58’), Romario y Sergi. En esta ocasión el Dream Team fue el conjunto blanco que gano 3-1 en un gran partido ante un Barcelona flojo, inoperante y distinto al habitual, tanto fue que Cruyff reconoció estar enfadado con los jugadores por el fútbol demostrado. Pese a que Stoichkov adelanto al cuarto de hora al Barsa, el Madrid no tuvo problemas para empatar con Alfonso. En la segunda Zamorano y nuevamente Alfonso, ambos a centros de Michel, cerraban el marcador, pese a que tuvo varios ocasiones claras para añadir algún gol al marcador y dos penaltis bastante claros escamoteados por Ansuategui Roca. 

Para la vuelta, en Barcelona hablaban de remontada y veían factible un 2-0, incluso Cruyff aunque seguía quitandole categoría a la competición. En Madrid veían la ocasión idónea para asestar un golpe al rival y aumentar la moral de cara al siguiente tercio liguero. El mismo equipo de la ida puso en liza Benito Floro,  con los cambios de Ramis por Hierro en el 78’ y Nando por Sanchis en el 87, para la vuelta; mientras que Cruyff lo hizo con Busquets, Ferrer, Guardiola, Koeman, Sergi, Bakero, Goicoechea, Stoichkov (Laudrup 49’), Amor, Romario y Beriguistain (Estebaranz 49’) Pese a no estar lleno, el Camp Nou tenia el ambiente de una noche de remontada. El Barsa salio con todo, presionando el marco de Buyo y con ocasiones claras de Stoichkov, al palo, y Romario, sin embargo cuando mejor jugaban y presionaban llego el gol madridista: incursión de Lasa por la izquierda y el centro es rematado de cabeza por Zamorano a la red. Con esta ventaja el Madrid se sentía tranquilo y se dedico a esperar al Barcelona a la vez que intentaba ahogar el centro del campo del rival. Cruyff cambio el sistema pero ni por esas. El Barcelona lograba empatar por medio de Bakero en el 65’, pero el juego apenas cambio ya que no se veía en ningún momento que el Barcelona pudiera igualar la eliminatoria y mucho menos ganarla. Finalmente el empate no se movió del marcador y el Real Madrid lograba su 4ª Supercopa de España. Como no podía ser diferente a la ultima vez, los jugadores blancos dieron una vuelta de honor con el trofeo, aunque esta vez mas corta, en medio de gritos de “Tenerife, Tenerife” y lanzamiento de objetos aunque en menor cantidad que la ocasión precedente.

Sanchis muestra al publico del Camp Nou la Supercopa lograda.

Tras el partido las declaraciones habituales de Núñez llamando provocadores a los jugadores blancos y Mendoza respondiendo que bendita provocación la de la vuelta de honor. El presidente madridista también sera recordado por las imágenes suyas en el aeropuerto de Barajas, esperando la llegada de los jugadores, donde salto y canto junto a los hinchas blancos presentes en el aeródromo el famoso “es polaco el que no bote”, en Youtube algún vídeo de aquella noche aun se puede encontrar.  

Continuara...

(Articulo original nuestro publicado en Soy Madridista el 15 de Agosto de 2017. Versión corregida y aumentada)

sábado, 30 de diciembre de 2017

De las oficinas del FC Barcelona a la Copa de Europa yeyé

Las palabras y recuerdos que se escriben en horas tan cercanas a los óbitos, son siempre las mas difíciles, pero no por ello tienen que faltar. Es una manera de honrar y recordar a aquellos que hace bastante que dejaron los focos y las apariciones publicas, pero que sin embargo nos dejaron llena la memoria de buenos recuerdos. Ayer nos dejo otro integrante del equipo yeyé que en 1966, y cuando nadie lo esperaba, devolvió al Real Madrid a la cumbre europea con la tan manida 6ª Copa de Europa. Ayer Manuel Sanchis Martínez, hijo del gran capitán, Manolo Sanchís, falleció en Madrid a los 79 años.

Boletín del Real Madrid

Pese a ser el inicio de una saga de padre/hijo madridistas, sus inicios mas profesionales hay que buscarlos en la Ciudad Condal, donde a través de la insistencia de su tía su marido contacto con Ramón Llorens, entrenador catalán, a quien convenció para que le hicieran una prueba. Hasta allí fue el joven Sanchis, y sus eternas medias caídas, para disputar un partido con el conjunto de aficionados. Sin embargo el entrenador, al verle tan poca cosa física, tuvo sus reticencias de hacerle jugar con chavales físicamente mas fuertes que el. Pese a todo, decidió sacarle a a falta de 20 minutos con 1-1 en el marcador, lo cual aprovecho el valenciano para revolucionar el partido con sus cabalgadas para ayudar a ganar por 4-1 e incluso marcar un gol. Un detalle, la prueba la hizo con el FC Barcelona. Sanchis vistió de esta forma la camiseta del eterno rival en sus inicios. Hablamos de la temporada 1954-55.

Sin embargo una normativa sacada en ese verano, por la Federación Valenciana impedía jugar a cualquier jugador juvenil, a mas de 50 km a la redonda, por lo que de momento se tenia que quedar parado. Al estar parado en Barcelona y sin seguir estudiando, aunque le mantenían sus tíos, opto por ayudar y llevar dinero a casa y empezó a trabajar en una notaria. El notario le dejaba manga ancha para seguir entrenando con el Barcelona, no había que perder el gusanillo, pero esto era poco para el y no quería seguir escudándose en una oportunidad futbolística que no llegaba, para no trabajar. En esos años años ya estaba el Camp Nou en construcción y consiguió colocarse en las oficinas del club condal, llegando incluso con el tiempo a ganar mas dinero de oficinista que de futbolista juvenil. Todavía habrá socios barcelonistas que cuando eligieron asiento para el nuevo estadio, fueron atendidos por un posterior campeón de Europa madridista.

Finalmente la normativa valenciana se modifico y pudo jugar con el FC Barcelona juvenil aunque solo 2 meses porque se acercaba a la edad limite de los 18 años. Al finalizar la temporada Sanchis recibió una cita para entrevistarse con Pepe Samitier, el histórico exjugador azulgrana y madridista que estaba en la estructura del club. Este le recibió y se lo expuso claramente: “Al club le interesa que te hagas profesional”, por lo que Sanchis no tuvo dudas y se comprometió con el Barcelona por 3 años. Sin embargo el club decidió que ir desde juveniles al primer equipo azulgrana era demasiado cambio, por lo que opto por enviarle cedido a su club filial, El Condal, que en esos momentos se encontraba en 2ª división.

Sanchis en su etapa azulgrana.

Con 18 años y apenas 1,65 de estatura debuto en una segunda división de las de antes, de las duras. 4 años estuvo allí jugando casi todos los partidos y siendo una pieza fundamental del equipo, esperando su llamada al primer equipo. Sin embargo esta nunca se produjo, o al menos en el modo que el se esperaba. Finalmente recibió un aviso desde el club el mismo día que Enrique Llaudet llegaba a la presidencia azulgrana. El Barcelona le comunico que quedaba libre para fichar por quien quisiera ya que el club le daba la baja. Un mazazo y un jarro de agua fría para el valenciano.

Sanchis, de pie el 2º por la derecha, en el Condal de la temporada 60-61.

Sin embargo en unos días todo cambio. El Real Valladolid vendía a Zaldua al Barcelona y en las condiciones del traspaso iba una cantidad en metálico y otra en jugadores. Aunque Sanchis ya no pertenecía al club, no dudo en aceptar el ofrecimiento del Barcelona puesto que los de Pucela, pese a estar en segunda, eran candidatos al ascenso. Allí formaría pareja con Ramírez y durante 4 años probaría tanto las mieles del ascenso como la hiel del descenso. Sin embargo al final de la 3ª temporada saltaba la sorpresa, el Real Madrid se hacia con sus servicios aunque se mantendría durante un tiempo en Valladolid hasta que Echarri terminara el Servicio Militar y volviera a Valladolid. Durante la temporada 1964-65 jugo los primeros partidos allí, hasta que definitivamente se estableció en Madrid.

Sanchis, arriba a la derecha, en el Real Valladolid de la temporada 61-62. 

Aquí llego recién casado con Elena, pero tuvo que esperar algunos meses para debutar hasta que una tarde de Febrero de 1965 hacia su debut en Chamartín ante el Valencia, fuera de su lugar habitual ya que cubrió la baja de Pachín.

Las impresiones de Sanchis tras su debut en Chamartín.

El resto es historia. 7 temporadas vistiendo de blanco con casi 300 partidos a sus espaldas, entre oficiales y amistosos, 4 Ligas, 1 Copa del Generalísimo y la mítica 6ª Copa de Europa. Sus actuaciones no pasaron desapercibidas y acabo siendo llamado para jugar con la selección española el Mundial de Inglaterra de 1966 donde marcó un fabuloso gol, tras una jugada de raza y fuerza, en la única victoria española en aquel mundial. En total hasta en 11 ocasiones defendió la enseña nacional en su carrera.

 El balón supera a Elsener y Sanchis consigue el empate en Hillsborough.

Tras un año final en el Cordoba, junto a un novel Vicente del Bosque, se retiro del fútbol activo, aunque volvería a la Casa Blanca para entrenar durante 2 años a los juveniles del club y posteriormente entre 1974 y 1977 al Castilla al que consiguió ascender a 2ª División B. Tras su salida de la "Casa Blanca" se sincero en una entrevista en AS Color con Luis Arnaiz:

- Los años que estuve en el Madrid como jugador pensé que en el club habría un puesto más adecuado para mí posteriormente dentro del cuadro técnico. Pero., conforme iban pasando los años, me fui dando cuenta de que, precisamente, mi futuro estaba fuera del Real. 
- ¿Ροτ que?
- Porque los sitios están contados, porque hay gente muy capacitada y porque otros eran más antiguos que yo en la sociedad.
- Una sociedad cerrada o cerrada para unos cuantos, ¿no?
- Pues mire. No lo sé la verdad. El caso es que me dijeron que tenía luz verde para irme donde quisiera al terminar mi contrato.
- ¿Eso no suponía su liquidación o una forma, al menos, de quitárselo de en medio?
- No lo creo. Si el Madrid hubiera querido prescindir de mi, dispuso de cinco años para hacerlo.
- ¿Cómo se explica, entonces, la ruptura?
- Me puse algo terco.
- ¿En qué?
- En lo económico. Y como acabé por comprender que ellos no iban a darme lo que yo quería, opté por marcharme.
- ¿Paga mal el Real a sus "segundos"? 
- Bueno...
– ¿Bien o mal?
- A excepción del primer entrenador, el resto no gana demasiado; no, señor.
- Y el trabajo tampoco es supergrato con las divisiones inferiores. ¿O si?
- Bonito sí es. A mí me gusta trabajar con los chicos. Lo que ocurre además es que pasas inadvertido cara al gran público.
- ¿No se siente molesto con el Madrid?
- No.
- ¿Desengañado?
- Tampoco. Por haber salido de él me estoy haciendo un profesional, viendo cosas que desconocía.
- ¿Fue el Real el que le colocó en las Islas? (nota: Se refiere a su fichaje por el Tenerife)
— En absoluto.
- ¿Ha roto con los blancos?
- Es difícil romper con lo que quieres, Burocrática y profesionalmente, estoy completamente desligado de ellos. Pero sentimentalmente, en absoluto. He pasado muchos años con ellos, y en esos años, además, he tenido grandes satisfacciones. Y grandes disgustos, también. Yo quiero y respeto al Madrid por lo que ha significado en mi vida. Es un gran club.
- ¿Aprendió algo de él?
- Muchas cosas, claro, He aprendido que en esta vida hay que seguir un camino recto y honrado, porque los demás no sirven. Frente a eso no hay otra alternativa posible.
– ¿Qué le enseñó Miljanic mientras fue el número uno de los técnicos madridistas?
- De Miljanic aprendí su amabilidad.
- ¿Y de Molwny?
- De Luis... todo.

Manuel Sanchis y Luis Molowny en la vieja Ciudad Deportiva.

- ¿No le parece que salir así de Chamartín presupone, de hecho, haber perdido cinco años, haberlos tirado por la borda?
- No, de ninguna manera. Eso me ha dado base, me ha hecho saber cómo son las gentes de este mundo y, cuáles son los problemas que se plantean en él. Por eso puedo estar satisfecho.
- Pero no se le dio una buena oportunidad.
- No. El club fichó hombres que le parecieron idóneos. Ante eso no había nada más que oponer.
- ¿Hay que ser extranjero para ser entrenador de un equipo importante en España?
- Tampoco creo que sea así. Muñoz estuvo trece años en el Real y no se lo regalaron, se lo fue ganando a pulso.
- Sanchis, hablemos claro: ¿Miljanic o Molowny?
- Como entrenador, Luis.
- ¿Hay algo más que eso?
- Lo que decimos de la persona, de su humanidad.
- ¿Entonces?
- Como personas...me quedó con los dos.
- ¿Le han aconsejado? 
- No tengo queja. Los dos se han portado bien conmigo.
- ¿Le dijeron acaso que respondiera con un «sí» a la oferta tinerfeña?
- Eso era cosa mía. No podía andar pidiendo consejo. Yo tenía que tomar una decisión y así lo hice. Esta es mi primera gran aventura como entrenador y espero que acabe bien.
- ¿No le da miedo?
- Nunca tuve miedo de nada ni de nadie. Además, no me faltó suerte. Nadie ha tratado de engañarme ahora. Sabía que mi firma por el Tenerife no iba a reportarme un camino fácil y que tendría que ser valiente para superarlo. Pero si el presidente estaba dispuesto a ficharme, ¿por qué iba a echarme yo atrás?
- ¿Había tenido otras oportunidades de salir de Chamartín?
- Dispuse de otras, sí. El Burgos quiso ficharme y hasta hablé con el señor Martínez Laredo. Pero definitivamente, como lo de Tenerife, no me había surgido nada. Quizá porque estaba en otra cosa. Siempre pensé más en la posibilidad de seguir en el Madrid que en la de hacer las maletas.
- Y sólo aseguró un año.
- Sí. Es preferible así. Para mí y para el club. No me gusta atar a nadie por la firma de un simple documento.
- Ya está metido de lleno en esto, ¿no?
- Es mi profesión. Y estoy decidido a continuar en ella. En definitiva, es de lo único que sé algo.
- ¿No le dio el fútbol para vivir de las rentas?
- El fútbol me dio lo suficiente como para que viviéramos de él mi mujer y yo. Pero detrás de nosotros hay tres mozos. Para todos no ha dado bastante. Así que no queda más remedio que trabajar.

La familia Sanchis al completo, en primer plano padre e hijo.

(Articulo original nuestro publicado en Soy Madridista el 29 de Octubre de 2017. Versión corregida y aumentada)

domingo, 1 de octubre de 2017

Canchas extrañas para el baloncesto: del cemento de Chamartín al aeropuerto de Munich

Como punto final a la pretemporada de la sección de Baloncesto del Real Madrid, esta jugó un partido ante el Bayern de Munich en una zona acondicionada del aeropuerto internacional de Munich, el pasado 16 de Septiembre. Ante la elección de un escenario tan poco habitual para este tipo de eventos, vamos a recordar brevemente otros partidos que ha jugado el Real Madrid en escenarios distintos a las habituales canchas deportivas que estamos acostumbrados a ver.

Entre las terminales 2 y 3 se habilito una cancha para disputar el encuentro.

En los comienzos del baloncesto madridista, tras el anuncio oficial de la creación de un equipo en las paginas del diario ABC en 1931, los escenarios para jugar al baloncesto eran pocos y escasamente preparados. Casi en puertas de la Guerra Civil la Federación Centro de Baloncesto elaboro, por medio de Jacinto Ardevínez que años mas tarde seria entrenador madridista, un listado de campos validos para la practica de partidos oficiales. Hablamos de terrenos al aire libre cuya composición solía ser de tierra, polvo de ladrillo, de ceniza, etc.. lo que ponía en dificultades el bote del balón, con limites definidos por un raya de cal o tiza y una zona en algunos casos con forma de bombilla. Entre estos terrenos podemos recordar la pista perteneciente al Regimiento de Infantería  ubicada en el antiguo Cuartel de la Montaña, en los terrenos que hoy en día son los Jardines y el Templo de Debod, donde el Madrid consiguió en Mayo de 1933 su primer Campeonato Regional al derrotar al Rayo Club. El tanteo de aquel día puede parecer raro las nuevas generaciones: 22-16.   

Otro terrenos de la capital fueron los Jardines del Cine de verano Goya donde la propia Federación había construido una cancha, ubicada en la calle madrileña del mismo nombre, y que hoy en día  esta ocupada por una gasolinera y un edificio oficial. En dicha cancha unos meses mas tarde del Campeonato Regional, ambos equipos volvieron a verse las caras en la final del Campeonato de España. Esta vez el Rayo Club derroto 21-11 a los madridistas y se proclamo primer Campeón de España de Baloncesto.

Los jugadores del Rayo Club y Madrid FC posan con la copa en disputa.

Al ser escenarios pequeños y sin apenas gradas se usaban otros sitios de la capital, aunque no homologados debido a donde se encontraban, para determinados partidos que suscitaban mas expectación. Uno de ellos era la antigua Plaza de Toros de Goya, ubicada donde el actual Palacio de los Deportes de la capital y donde las selecciones de Madrid y Lisboa disputaron en Abril de 1933 un partido sobre el albero del coso taurino. Mas de 12000 personas presenciaron el encuentro al que asistió incluso el Jefe del Gobierno, Manuel Azaña, y el presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora.

Pero el Madrid, sin el Real al estar imperante la República, no quiso quedarse atrás y ya con su propio equipo formado construyo su propia cancha de baloncesto. Esta se encontraba ubicada a espaldas de las tribunas del antiguo estadio de Chamartín, donde comenzó a jugar su partidos como local así como los partidos que jugaban los propios socios dentro de un incipiente Torneo Social, que servia de eventual cantera para el primer equipo. Aprovechando las instalaciones del propio estadio de fútbol, en Abril de 1935 se celebro en sus instalaciones el primer partido de la historia de la selección española de Baloncesto, en este caso ante Portugal, que servia como clasificatorio para el Europeo de Ginebra. Sin embargo el partido no se jugo en la pista de tierra, sino que se celebró en el propio césped del estadio con unas canastas móviles. Para la historia quedara la victoria de España ante el equipo luso por 33-12.

Los jugadores de ambos conjuntos posan sobre el cesped de Chamartín.

En Mayo de 1949 se inauguró en la madrileña calle de Blasco de Garay la primera cancha de la capital denominada Palacio de Deportes. Un recinto cubierto con capacidad para cerca de 1500 personas las cuales se ubicaban alrededor de un rectángulo de corcho que servia como escenario  y del que colgaban unos tableros de cristal, novedad en la capital ya que hasta aquel entonces estos impedían la visión cuando el balón encaraba el aro. El Real Madrid tuvo el honor de inaugurar el recinto con su enfrentamiento ante el CN Canoe al que derroto por 36-30. El segundo partido, dentro de una liguilla final en la cual también estaban el CF Barcelona y el Juventud de Badalona, lo jugo el Madrid contra el equipo azulgrana. El Madrid siempre fue a remolque y no fue capaz de ganar al Barcelona con el que acabo perdiendo por un 46-33 que algunas crónicas calificaron como tanteo de escándalo visto el juego desplegado. En la ultima jornada de la competición los cuatro equipos llegaban empatados a puntos, por lo cual la expectación era máxima. En el primer partido el Barcelona derroto al Canoe por 38-20 por lo cual el Real Madrid-Juventud se antojaba como la gran final pero siempre dependiente del tanteo para el llamado Basket-average, ya el Madrid debía superar los 24 puntos de ventaja que llevaba el Barsa. En realidad era una diferencia demasiado grande a tenor del rival y el Madrid, aunque gano por 61-57, no pudo obtener el titulo que viajó a la Ciudad Condal. Para la historia quedaran los jugadores blancos que jugaron aquella fase final: Julio Gámez, Luis Moreno “Melilla”, Angel Lozano, Pedro Borras, Felipe Kaimo, Jose Manuel Becerra, Ripoll y Edgar Caprotti; mientras que para las curiosidades quedaran las horas en las cuales se jugaba por aquel entonces, a partir de las 22:45 acabando algunos partidos de madrugada.

Baloncesto en la Plaza de Toros.

En la temporada siguiente la Fase Final se decidió jugar en Barcelona, en concreto en la Plaza de Toros de las Arenas, donde ya se había jugado el Campeonato de 1946. En lugar de hacerlo sobre la arena del coso, se coloco una tarima de madera sobre la cual se jugaron las partidos, esta vez en formato de semifinales, consolación y final. El 6 de Mayo 1950 jugaron en primer lugar Juventud de Badalona contra el Liceo Francés con victoria de los primeros por 51-30. Una hora mas tarde comenzaba la segunda semifinal entre Barcelona y Real Madrid. Pese a que comenzaron mandando los blancos, una mala primera parte lastro a los madridistas que al descanso se fueron perdiendo por 25-17, pese a ello no dieron su brazo a torcer y a falta de 3 minutos para el fin del partido, se colocaron a un solo punto del Barsa. Sin embargo los cules a partir de ese momento se dedicaron a matar el partido y dejar que corriese el reloj, aunque tuvieron algún que otro susto por medio de Lozano que por desgracia no logro encestar. El marcador no se movió y la final congrego a los 2 equipos catalanes. 

Al día siguiente en el partido de consolación, el Madrid tuvo que jugar 2 prorrogas para conseguir derrotar al Liceo. Finalmente lo hizo por 49-41 apoyándose en el mejor fondo físico del equipo y un banquillo mas amplio. Luis Moreno “Melilla”, Pedro Borras, Angel Lozano, Félix Sánchez-Laulhe, Edgar Caprotti, Julio Gamez, José Manuel Becerra, Prisco Hernández  y José Luis Muñoz fueron los jugadores que disputaron esta fase final por parte madridista. 

Durante los años 50 el Real Madrid pasó a jugar en diversos frontones de la capital, hay que recordar que durante muchos años la pelota vasca tuvo un seguimiento muy intenso en la capital, aunque hoy apenas sea testimonial. Entre ellos destacaron en sobremanera dos: el Frontón Recoletos y el Frontón Fiesta Alegre. El primero construido poco antes de Guerra en la calle Villanueva de Madrid, fue obra del ingeniero Eduardo Torroja y  el arquitecto Secundino Zuazo, ambos autores de importantes y conocidas obras en la capital, y fue casa madridista hasta comienzos de los 50 que paso a jugar en el Fiesta Alegre. Este ultimo llego a ser la sede oficial del club y donde se alojaban las oficinas del mismo. Los frontones, aunque eran espacios deportivos, seguían siendo alejados de los recintos actuales de baloncesto debido al formato habitual de tan solo una pared descubierta, aunque para determinados partidos, al ser el rectángulo de juego inferior, se colocaban gradas supletorias tras las canastas. En este ultimo recinto fue donde el Real Madrid consiguió sus dos primera Copas de Europa ante  mas de 3500 aficionados que la saturaban.

La cancha de Fiesta Alegre, hogar madridista durante mas de 3 lustros.

Pero si hablamos de frontones no podemos olvidar la anécdota que envolvió la disputa de la final de la Copa del Generalísimo de 1951 en San Sebastián. Prevista en el Frontón Urumea fue imposible celebrar el partido allí por un insólito hecho: las canastas no se pudieron colocar en el frontón debido a que no entraban por las puertas del mismo. La organización tuvo que buscar otro escenario y el elegido fue el Frontón Gros, donde el Real Madrid logro finalmente su primera Copa de España al derrotar por 47-36 al Barcelona. 

Pero no solo de frontones o plazas de toros podemos hablar. Con la llegada de los años 60 y la irrupción de la Copa de Europa de baloncesto, el nombre y la expectación que rodeada al Real Madrid iba en aumento por Europa. En la temporada 61-62 el Real Madrid comenzó la competición europea eliminando al CS Casablancais, Ignis Pallacanestro Varese y al Legia de Varsovia. En semifinales el sorteo deparó el enfrentamiento ante el conjunto Yugoslavo del AŠK Olimpija y la expectación fue tal que el partido se jugo en un campo de fútbol. 

El mes de Mayo de 1962 comenzó de manera excepcional, en el Palacio de Deportes de Barcelona el Madrid derrotaba al Estudiantes y lograba una nueva victoria en la Copa del Generalísimo. Desde allí el club opto por viajar a París como paso previo para llegar a Liubliana en el mítico Orient Express. El partido se programo para las 20:00 del sábado 12 de Mayo en el estadio Bežigrad, al cual se le puso una pista de madera ubicada alrededor de unos graderíos que podían reunir a mas de 12000 personas. Pedro Ferrándiz, quien conocía el terreno, tenia dos preocupaciones: la primero era la lluvia y es que en Yugoslavia no se solían suspender los partidos aunque lloviera, mientras que el segundo era el rival. Ferrándiz consideraba un buen resultado el perder unicamente por cinco puntos. Finalmente, y sin lluvia mediante pese a la amenaza de las nubes, el partido se jugo al aire libre. Los temores del alicantino no estaban infundados. El excelente juego del conjunto local, con un  Ivo Daneu que se fue hasta los 45 puntos, unido a las lesiones durante del partido de Lluis al poco de comenzar, los problemas en la muñeca de Carlos Sevillano y la baja forma de Hightower, hizo que al acabar la primera parte el Real Madrid perdiera por 17 puntos de diferencia y estuviera al borde del abismo. En la segunda parte, y pese a llegar a ir perdiendo de 22, los jugadores madridistas sacaron fuerzas de flaqueza y lograron contener la hemorragia para perder unicamente por 105-91 con lo cual se mantenía la esperanza para el partido de vuelta en Fiesta Alegre. Dos semanas mas tarde en la cancha madridista la remontada se hizo realidad y con un escaso 69-53 el Real Madrid se clasifico para su primera final de la Copa de Europa en Ginebra. 


Si antes hablamos de la improvisación en una final de Copa con el cambio de ubicación, vamos también a recordar en dos ocasiones que el Real Madrid viajo en Sevilla y acabo jugando el partido donde menos se lo esperaba. 

Durante la década de los 60 el Sevilla CF tuvo una sección de baloncesto que consiguió ascender en 2 ocasiones a la máxima categoría. La primera de ellas fue en la temporada 63-64 y el azar del calendario designo que la ultima jornada de la primera fase, en el grupo que jugaban todos los equipos a excepción de vascos y catalanes, el Madrid rindiera visita a la cancha del Sevilla. Este en realidad no tenia campo propio y los partidos de local los jugaba en la cancha descubierta de las Piscinas Sevilla. El día del partido amaneció lloviendo por lo cual era imposible jugar allí y hubo que tirar del plan B. Este, por reglamento, ya era obligatorio y el Sevilla tenia como emergencia un espacio para jugar en la nave-taller de la delegación de la SEAT en el sevillano barrio del Porvenir. El lugar tenia varios inconvenientes, por un lado su espacio era reducido y la visita blanca acarreo mucha expectación, máxime cuando ese año el Madrid volvía a luchar por conseguir la Copa de Europa, y por otro lado había que mover los coches ubicados en la delegación para poder jugar con comodidad y que entrara algo de publico. Finalmente el partido se pudo jugar en la SEAT, aunque con menos publico del deseado, y el Real Madrid cumplió los pronósticos, ganando en una pista resbaladiza por la humedad, por 57-87. El Sevilla pese a jugar la Liguilla de promoción no pudo evitar el descenso, mientras que el Real Madrid esa temporada gano el titulo de Liga y por fin logró su primera Copa de Europa. 

Cancha de las Piscinas Sevilla donde el Real Madrid no consiguió jugar aquellos años.

Tras un único año en la segunda categoría el Sevilla retorno a la división de honor, en una temporada donde el torneo se jugó en formato de Liga de todos contra a todos a doble vuelta, y al Real Madrid le toco viajar a la capital hispalense en Febrero de 1966. Nuevamente estaba previsto la disputa del partido en las Piscinas Sevilla y nuevamente un aguacero trastoco los planes. Esta vez no se pudo jugar en la nave de SEAT y se gestionaron los permisos para jugar en las instalaciones de la antigua base militar de San Pablo. Hasta allí se organizo una caravana con los equipos, prensa y aficionados para desplazarse a la base, aunque por desgracia de estos últimos pocos pudieron entrar dadas las limitaciones de aforo del ocasional recinto. Para no terminar de ser un partido tranquilo, durante el mismo sonó una sirena de alarma que hizo poner en fuga a jugadores, técnicos y publico pero por suerte sin consecuencias, ya que finalmente se comprobó que todo fue una falsa alarma. El Real Madrid logro ganar por 115-70 y encaro las dos ultimas jornadas donde obtuvo nuevamente el titulo de Liga. 

Con estas peripecias por la ciudad del Guadalquivir, acabamos un pequeño repaso de los partidos jugados por el Real Madrid en sitios poco habituales. Obviamente en este reportaje no están todos los que son pero si son todos los que están.

(Articulo original nuestro publicado en Soy Madridista el 15 de Septiembre de 2017. Versión corregida y aumentada)